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El revolucionario programa contra las drogas en Islandia: proveer highs naturales a los jóvenes

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/22/2017

Islandia pasó de ser uno de los países con mayor índice de consumo de sustancias al más "limpio" de Europa aplicando estas medidas

Islandia es un país verdaderamente único en el mundo. Desde redactar la primera constitución open source del mundo hasta legislar a favor de los elfos o elegir al primer jefe de estado abiertamente gay en el 2009, los islandeses no hacen las cosas como todos los demás. Su innovación basada en el reconocimiento de su esencia y tradición y su espíritu de libertad podrían ser importantes ejemplos para todo el mundo. Un buen ejemplo de esto es su programa para combatir el uso de drogas en adolescentes.

Hoy en día Islandia encabeza la lista de los países europeos con menor consumo de drogas y alcohol entre adolescentes. En 1998 el 42% de los jóvenes de 15 y 16 años había bebido alcohol el mes pasado, mientras que en el 2016 sólo el 5% lo había hecho; en cuanto a cannabis la cifra bajó del 17% al 7% y en cuanto a cigarros del 23% al 3%.

Un reportaje publicado en Mosaic Science documenta el caso de Islandia entrevistando a algunos de los educadores que han sido instrumentales en su límpida transformación. Uno de ellos, el psicólogo Harvey Milkman, quien ha servido como consultor y profesor en ese país, es el autor de una tesis doctoral sobre la relación entre el estrés y las adicciones. Milkman sugiere que todas las adicciones --ya sea el sexo, las drogas, la comida o el dinero-- tienen en común cambios notables en la química cerebral. Milkman sostiene que la adicción entre los jóvenes puede entenderse como una dependencia a cambios químicos que son generados al intentar lidiar con el estrés. 

De aquí surgió una idea: "¿Por qué no orquestar un movimiento social alrededor de highs naturales: en torno a personas estimulándose con su propia química cerebral --porque parece obvio que las personas quieren alterar su conciencia-- pero sin los efectos nocivos de las drogas?".

En 1992 Milkman recibió fondos por 1.2 millones de dólares para desarrollar el Project of Self-Discovery en Colorado, una iniciativa que ofrecía la alternativa de highs naturales para intentar alejar a los jóvenes de las drogas y el crimen.

Desde 1991, Milkman había sido invitado a Islandia a dar pláticas y discutir estos temas con autoridades. Se acabó convirtiendo en consultor del primer centro para adolescentes adictos a las drogas en Islandia en el pueblo de Tindar. Su trabajo atrajo a la investigadora Inga Dora Sigfúsdóttir, quien desarrolló un cuestionario nacional con el fin de encontrar alternativas más sanas, no para tratar a niños adictos sino para prevenir. 

Se realizaron cuestionarios a escala nacional en 1992, en 1995 y 1997, de donde emergieron interesantes pero preocupantes patrones. Se descubrió que participar en actividades organizadas --como el deporte-- tres o cuatro veces a la semana, pasar una buena cantidad de tiempo semanal con los padres, aceptación y afecto en la escuela y no pasar tiempo fuera de casa en las noches eran factores que podían predecir que un adolescente no consumía sustancias. 

El trabajo de estos investigadores llamó la atención del alcalde de Reikiavik y poco después, en 1999, se instauró un plan nacional llamado Juventud en Islandia. Se decidió tomar algunas medidas, como hacer ilegal la compra de tabaco a menores de 18 y de alcohol a menores de 20, y se prohibió la publicidad de estas sustancias. Se desarrolló un plan para fortalecer los vínculos entre los padres y la escuela con el fin de que los padres estuvieran más involucrados y pasaran más tiempo con sus hijos. Asimismo se prohibió, controversialmente, que los niños de 13 a 16 años estén afuera después de las 10 de la noche en invierno y después de las 12 en verano, algo que sigue efectuándose. No menos importante fue el incremento de fondos estatales para los deportes organizados, la música, el arte, la danza y otros "clubs", con el fin de que los jóvenes tuvieran alternativas para "sentirse bien" distintas a las drogas y al alcohol. En Reikiavik se distribuye una Tarjeta de Juego que otorga cierta cantidad de dinero por niño para que se paguen actividades recreativas.

Es importante decir que los cuestionarios siguen haciéndose periódicamente para entender el estatus general y poder ir tomando medidas relevantes según el momento. Los sondeos muestran que hay una relación entre el incremento del tiempo que se pasa con los padres y realizando actividades recreativas y la disminución del uso de sustancias entre adolescentes.

El trabajo realizado ha sido presentado en congresos europeos y se han incorporado algunas ciudades europeas donde se hacen también los cuestionarios. Lamentablemente, aunque el análisis de los mismos llevado a cabo por un equipo de investigadores islandeses ha arrojado información muy relevante, ningún país ha adoptado un plan a escala nacional como Islandia. Se suele referirse al programa de manera despectiva como "el toque de queda". Y aunque esto sugiere algo poco vanguardista e incluso retrógrado, la realidad es que el programa de Islandia podría ser altamente revolucionario si se aplicara masivamente, sobre todo por la parte de una prevención activa, en la que se busca combatir no las adicciones o las drogas mismas sino los estados mentales susceptibles al consumo proveyendo actividades que puedan producir estados elevados de conciencia que ayuden a lidiar con el estrés. Esto es algo bastante sencillo, incluso obvio, pero sumamente poderoso. Si bien en otros países podría ser más complejo que en Islandia, donde existe una población muy pequeña y se tiene una cultura con valores más sólidos que en otros lugares, el modelo, con algunas modificaciones, resulta realmente convincente.

Se nos ocurre que en esas edades que son umbrales de exploración --y por lo tanto también de extravío-- se podría buscar implementar programas realmente frescos, que atiendan a los gustos y preocupaciones de los adolescentes en ese momento. Actividades deportivas y artísticas por supuesto, pero también cosas como artes marciales, meditación, viajes a la naturaleza y el uso de tecnología de punta, como podrían ser exploraciones de mundos de realidad virtual en las cuales educadores podrían trabajar de la mano de neurocientíficos y psicólogos para asegurarse de que el diseño del programa provea "highs" naturales y brinde herramientas para lidiar sana y sustentablemente con el estrés. 

Esto es algo que hemos venido discutiendo recientemente en Pijama Surf y que realmente consideramos que es el camino a seguir, ya que la búsqueda de estados alterados de conciencia es parte inherente del ser humano y podríamos decir que es incluso algo vital para su evolución. Como tal, se debe tener una educación, un programa de autoconocimiento y autoexploración de la mente. Una ciencia para evitar el estrés, pero también una ciencia para cultivar la atención, la felicidad e incluso el éxtasis (natural). 

 

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El pensador polaco explica en términos simples algunos de los grandes problemas a los que se enfrentarán las próximas generaciones

En una de las últimas entrevistas, concedida el año pasado a Al Jazeera, el pensador polaco Zygmunt Bauman reflexiona sobre lo que hay detrás de la crisis humana que estamos pasando. Basado en su libro Miedo líquido, en el que afirma que vivimos en un estado de constante ansiedad porque no tenemos manera de predecir qué será lo siguiente por explotar bajo nuestros pies conforme recorremos este campo minado que es la actualidad.

 

La libertad / la seguridad

 

 

Las certezas del siglo pasado, basadas en la confianza hacia las entidades, instituciones y personas, a su infalibilidad y la promesa de su permanencia, están por completo rotas. Siempre ha existido el riesgo pero nunca una sociedad se había visto obligada a vivir en estado de constante incertidumbre, incluso sobre las cosas más básicas. Nada está garantizado.

Bauman nos dice que la vida humana depende de dos condiciones: la libertad y la seguridad. Un equilibrio entre ambas es lo ideal. Seguridad sin libertad es esclavitud, así como libertad sin seguridad es caos. En nuestra era somos más libres que nuestros ancestros pero hemos tenido que pagar el precio con nuestra seguridad.

 

Ahora observamos lo que llamo el giro del péndulo. La gente vive molesta, perdida, incapaz de actuar con certeza, con seguridad. Además de otras cosas, significa [fenómenos] como Donald Trump que cumplen el sueño de colocar a hombres con coraje, decididos, poderosos y con ambición que afirman: dame el poder y tomaré responsabilidad por tu futuro. Eso es exactamente lo que dice Donald Trump.

 

 

El hombre poderoso

 

 

Los perfiles políticos que dominan en la actualidad las posiciones del poder nos acercan a vivir un régimen injusto e impositivo, intolerante y machista, garantiza que estamos a un paso de una dictadura en la que se intercambie nuestra libertad por un supuesto estado de seguridad.

 

La necesidad de un hombre poderoso, un poder fuerte, algo contra lo que nuestros abuelos lucharon, ellos tenían miedo del totalitarismo. La gente joven, como tú [a la entrevistadora], ha olvidado qué fue eso. Lo conocen por haberlo leído en libros pero no lo experimentaron. Yo lo viví, viví bajo dos sistemas totalitarios. Hay un crecimiento económico […] siempre hay personas que ganan con esto y personas que pierden con esto. El desmantelamiento de la red de seguridad se sintió particularmente fuerte para las personas en las escalas más bajas de la jerarquía social, gente viviendo en pobreza o cerca de ella […] en el precariado.

Las personas de la clase media, en aquel momento se sentían seguras de sí mismas pero vivían con miedo a que no durara, a que no pudieran mantener su posición social. Por tanto, tal fenómeno, cierta magia, un hombre muy poderoso que no está constreñido ni le preocupa la corrección política, que dice lo que sea que todos están pensando pero nadie se atreve a expresar en público. Quizá sea capaz de hacer algún milagro. Y por supuesto es una pérdida de tiempo tener esa clase de sueños pero bajo la situación presente es comprensible.

 

 

Las tragedias actuales

 

 

Uno de los discursos más reproducidos en la actualidad y desde hace 30 años es el que da vida y analiza lo acontecido durante la segunda guerra mundial. Hoy las tragedias se han multiplicado, en todos los rincones del mundo sucede algo oscuro, triste y lleno de miseria. Guerras van y vienen, la vida de millones de personas cambia de un momento para otro.

 

Mira lo que está pasando, en parte por nuestra gran, gran culpa, todo por nuestra tontas políticas, desestabilizamos e hicimos trizas las instituciones normales necesarias para llevar una vida relativamente regular, una rutina. Mira lo que pasó en el mundo árabe: Yemen, Siria, Libia, mira lo que está pasando ahora.

[...] Europa reacciona con tantos nervios cuando comienzan a tocar a sus puertas. Creo que hay una explicación psicológica para ello, estas personas ahora vienen como refugiados, no personas hambrientas sin pan o agua; personas que ayer estaban orgullosas de sus casas, de su posición social y muy a menudo, con excelente educación. Pero ahora son refugiados […] perdieron todo por lo que habían trabajado, todo lo que habían logrado durante sus vidas y vienen aquí para encontrarse con el precariado.

Tenemos pesadillas: tengo una posición social buena, me gustaría apegarme a ella […] pero qué si mañana me entero de que mi compañía ya no existe y mis servicios ya no son requeridos. Ya tenemos miedo. El precariado vive con ansiedad, con miedo. Esa es la más importante marca del precariado. [...]

Y suscribimos este miedo a que en algún lugar del ciberespacio, lejos del control del gobierno, sin mencionar de nuestro control, hay fuerzas a las que nombramos poderes globales. Pueden hacer lo que deseen e irrumpir en cualquier momento. “Si mi trabajo es amenazado se debe al proceso de globalización” hay algo de verdad en ello, no es tonto decir algo así. Creo que el shock es tan sólo el principio.

Estamos lejos de digerir esta nueva situación, de ajustarnos a ella. Las posibilidades de la hospitalidad no son ilimitadas, y tampoco lo es nuestra capacidad para soportar el rechazo y el sufrimiento. Debemos ejercitar eso que llamamos empatía, pero, y es un gran pero desafortunadamente, no hay atajos hacia la solución, no hay solución instantánea. El diálogo es un proceso largo que toma tiempo, quizá toda una generación o varias. Así que debemos prepararnos para los tiempos difíciles que vienen. […].

 

 

Multiculturalidad y redes sociales

 

 

Bauman no acepta el término multiculturalismo, le parece más pertinente hablar de entornos multiculturales en los que todos estamos envueltos.

 

Todos tenemos acceso a Facebook y Twitter, tenemos acceso a computadoras y dividimos en nuestra vida online y offline. En offline caminas por la calle, vas a tu taller o al lugar en el que trabajas y no puedes evitar encontrarte con extraños, estarán ahí esperando por ti. Debes desarrollar la habilidad de lidiar con su presencia.

[...] las investigaciones y estudios demuestran que la mayoría de sus usuarios no usan la red para aprender maneras alternativas de vivir, no buscan comprender estilos de vida diversos sino para quitarlos de en medio. Para crear para sí mismos lo que podemos llamar una zona de confort: si hay alguien pronunciando ideas que personalmente no te gustan simplemente remueves a esa persona de tu red.

 

Sólo te juntas con personas que aplauden cada palabra que dices. Es muy placentero pero muy peligroso porque olvidamos las habilidades, absolutamente necesarias en el mundo offline en estas situaciones multiculturales. Todos estamos atados juntos pero no hemos ni comenzado a desarrollar una conciencia cosmpolita, que significa pensar no sólo en términos de nuestra propia vecindad y ambiente sino comprender las conexiones globales que determinan las condiciones bajo las que vivimos.

Bauman sugiere el desarrollo de la plena conciencia de interdependencia en la que vivimos como especie a nivel global. Esta noción puede resultar retadora si se quiere poner en práctica.

 

Las divisiones entre personas y los conflictos entre ellos son tan viejos como la humanidad misma. Siempre hubo intercalación de los procesos de integración y separación. Pero por primera vez estamos en una situación bajo la que debemos comprometernos a dar el siguiente paso en el camino de la integración sin separación. La separación siempre fue el instrumento estratégico del esfuerzo por integrarse. Si quieres integrar a un grupo debes señalar hacia un enemigo, alguien extraño en contra de nosotros; necesitamos vigilar y defendernos.

El siguiente paso está en las personas que ya se encuentran en una situación cosmopolita, eso significa: toda la humanidad. No queda un enemigo por atacar para integrarnos. Es una situación nueva, sin antecedentes ni pruebas, sin practicar hasta ahora. Eso es lo que hace nuestro presente tan terrorífico por un lado y excitante, fascinante por el otro. […] Hay una maldición china que dice: Te deseo que vivas en tiempos interesantes. Esta maldición es bastante real ahora. Como dije, soy pesimista a corto plazo, es el comienzo de un camino amplio, pero optimista a largo plazo.

 

 

La felicidad

 

 

Bauman comparte una reflexión sobre la felicidad, necesaria y trascendente para nuestra época. Recuerda al poeta alemán Goethe, al que preguntaron si había tenido una vida feliz. Él respondió que había tenido una vida feliz pero no recordaba una sola semana que fuera feliz.

 

Eso está en contra de la filosofía moderna. Una advertencia para nosotros porque hemos sido llevados por el marketing, la publicidad, las siempre nuevas tentaciones, seducciones y modas a pensar en la felicidad como una serie ininterrumpida de placeres cada vez mejores. Lo que Goethe sugiere, un hombre muy sabio además de un gran poeta, es que la felicidad está en sobrellevar la infelicidad, los problemas. En uno de sus poemas dice que la peor pesadilla es una serie largísima de días muy soleados.

Es decir, esa situación no produce felicidad sino aburrimiento, la falta de excitación, de propósito, de objetivos, de algo por lo que luchar. Lo que dijo Goethe es una advertencia para la gente joven: no piensen su vida como una interminable colección de regalos recogidos del ilimitado contenedor de objetos placenteros, piensen en su vida como una larga lucha, resuelves un problema y llega el siguiente y a menudo sus efectos secundarios son poco placenteros a menudo. Esto es lo que me hace un pesimista a corto plazo y un optimista a largo plazo.

 

Recientemente fallecido, no queda más que recordar y honrar al hombre a través de su obra. Aquí el video con la entrevista completa en inglés: