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Consulta aquí 100 estudios que demuestran que la marihuana es una medicina contra el cáncer

Salud

Por: pijamasurf - 01/17/2017

Estos 100 estudios avalados por el gobierno de Estados Unidos advierten sobre las propiedades de la marihuana para combatir el cáncer

Con el tiempo, los supuestos argumentos a favor de la satanización y persecución de la marihuana se han ido desplomando. Hoy es difícil encontrar justificaciones para mantener dicha cruzada y, en cambio, los estudios científicos que sugieren o confirman las bondades de esta planta, sobre todo en un plano médico, son numerosos y cada vez más legítimos. 

Aunque la inercia a favor de su legalización médica e incluso recreativa es ya imparable el escenario aún está dominado por el espíritu detrás de "la guerra contra las drogas", y ello sin importar la cantidad de inconsistencias y falacias cada vez más evidentes. Por ejemplo, en Estados Unidos la marihuana todavía es catalogada dentro del Esquema 1 de sustancias, lo cual implica que el gobierno de este país no reconoce oficialmente las propiedades medicinales de la planta. Sin embargo, en la propia plataforma médica del gobierno estadounidense aparecen hasta 100 estudios científicos, avalados por el propio PubliMed, que certifican los beneficios que esta planta aporta en la lucha contra una de las enfermedades más letales y costosas de las últimas décadas, el cáncer. 

A continuación una lista de estudios que puedes consultar dando clic y que prueban las virtudes de la marihuana como una sustancia para combatir numerosos tipos de cáncer, así como para reforzar el sistema inmunológico y mitigar los dolores que acompañan a esta enfermedad.  

 

Contra células tumorosas

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1576089

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20090845

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/616322

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14640910

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19480992

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15275820

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15638794

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16818650

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17952650

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20307616

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16616335

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16624285

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10700234

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17675107

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14617682

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17342320

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16893424

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15026328

 

Contra cancer uterino, testicular o pancreático

http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/cam/cannabis/healthprofessional/page4

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20925645

 

Contra cáncer cerebral

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11479216

 

Contra cancer en boca y garganta

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20516734

 

Contra cáncer de mama

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18454173

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16728591

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9653194

 

Contra cáncer de pulmón

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25069049

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22198381?dopt=Abstract

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21097714?dopt=Abstract

 

Contra cáncer de próstata

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12746841?dopt=Abstract

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3339795/?tool=pubmed

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22594963

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15753356

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10570948

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19690545

 

Contra cáncer de sangre

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12091357

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16908594

 

Contra cáncer de piel

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12511587

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19608284

 

Contra cáncer de hígado

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21475304

 

Cannabis y cáncer en general

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12514108

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15313899

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20053780

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18199524

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19589225

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12182964

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19442435

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12723496

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16250836

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17237277

 

Contra cáncer de cuello y cabeza

http://ww.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2277494

 

Contra cáncer de Cholangiocarcinoma

http://ww.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19916793

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21115947

 

Leucemia

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15454482

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16139274

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14692532

 

Cannabis partially/fully induced cancer cell death

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12130702

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19457575

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18615640

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17931597

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18438336

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19916793

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18387516

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15453094

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19229996

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9771884

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18339876

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12133838

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16596790

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11269508

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15958274

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19425170

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17202146

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11903061

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15451022

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20336665

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19394652

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11106791

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19189659

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16500647

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19539619

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19059457

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16909207

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18088200

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10913156

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18354058

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19189054

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17934890

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16571653

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19889794

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15361550

 

Translocation-positive rhabdomyosarcoma

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19509271

 

Linfoma

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18546271

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16936228

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16337199

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19609004

 

Contra células cancerígenas

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16818634

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12648025

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17952650

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16835997

 

Melanoma

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17065222

 

Carcinoma en tiroides

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18197164

 

Contra cáncer de colon

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18938775

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19047095

 

Inflamación intestinal y cáncer

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19442536

 

Cannabinoides

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18286801

 

Contra la invasión cancerígeno-celular

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19914218

 

Vía Higher Perspective

Una lección de los estoicos: pensar “positivamente” nunca te llevará al éxito

Filosofía

Por: pijamasurf - 01/17/2017

La recuperación en nuestra época de la filosofía estoica nos lleva a ver los fracasos no como causas de angustia, sino como experiencias que debemos comprender como adversidades de nuestra propia vida

En el último medio año ciertos medios han prestado una atención especial al estoicismo, una escuela filosófica con casi 2 mil años de antigüedad cuyos integrantes se preguntaron qué hace virtuosa a una vida. Personajes en apariencia tan disímiles como Séneca y el emperador Marco Aurelio fueron algunos de los filósofos más destacados de esta forma de pensamiento.

Entre otras respuestas los estoicos encontraron que la virtud de la existencia no puede alcanzarse si se ignora la adversidad propia de la vida, y es posible que, paradójicamente, por ese motivo la filosofía estoica cause tanta admiración en nuestra época.

En efecto: culturalmente, nuestro presente proviene de un par de décadas en las que se insistió hasta el exceso en pensar “positivamente”. El llamado “optimismo” se erigió como una especie de obligación de ser feliz, un imperativo que si ya parecía sospechoso por sí mismo invitaba aún más al escepticismo por esa evasión patológica --que lo caracterizó-- de todo lo negativo de la vida. “No te preocupes: sé feliz”, cantaba Bobby McFerrin a punto de entrar en la década de los 90, un estribillo que se repitió de otras maneras en muchos otros ámbitos de la cultura de finales del siglo XX, la época de la “euforia perpetua” según la caracterizó Pascal Bruckner, cuando se instó a esconder debajo de la alfombra de la vida estados de ánimo como la tristeza, el enojo, la decepción o el fracaso.

Ahora, sin embargo, parece que el mundo está redescubriendo el valor de lo negativo en la vida, desde una postura que coincide con la de ciertas premisas estoicas. En especial, parece que después de un par de décadas de vivir en el ensueño de la inmediatez y la facilidad hay quienes se están dando cuenta de que la vida, después de todo, no es precisamente un ready-made, que no es posible vivir sin pagar el precio ni tomar decisiones sin enfrentar las consecuencias de ello, que es mejor aprender de las adversidades que intentar evadirlas, y otras ideas de ese tipo que ya se encuentran en la filosofía de los estoicos.

Entre las varias expresiones de esta tendencia destaca la de Ryan Holiday, un joven escritor de trayectoria singular pues, además de ser un colaborador habitual del New York Observer, fue director de marketing de la marca American Apparel. Holiday, además, recientemente publicó The Obstacle is the Way: The Timeless Art of Turning Trials into Triumph, un libro sobre la filosofía de los estoicos proyectada sobre uno de los mayores lastres de la actualidad: la angustia por el éxito.

Como sabemos –si es que nos hemos dado cuenta de ello– en las sociedades contemporáneas vivimos sumergidos en una obsesión por alcanzar el éxito, la cual, aunque sembrada desde fuera, nos la hemos apropiado, al grado de convertirla en un mandato que nos esforzamos por obedecer aunque ya ni siquiera sabemos quién nos lo impuso.

El problema, sin embargo, es que en el modo de vida auspiciado por el capitalismo dicho éxito nunca se alcanza realmente. Siempre hay más por hacer, más dinero por ganar, más mercancías por consumir, más puestos de trabajo hacia los cuales escalar, etc. Y esa es la fuente de la angustia, pues el ser humano se encuentra entonces entre una obligación que lo lleva hacia algo que es por definición inalcanzable y quizá incluso inexistente o imposible.

En este contexto, Holiday retomó el pensamiento de los estoicos para sugerir una posible salida al laberinto pesaroso de esta angustia: encarar la adversidad para encontrar el sentido que tiene dentro de nuestra propia existencia. En otras palabras, tomar cada “fracaso” no como tal sino como un hecho derivado de las circunstancias de nuestra vida, de nuestras decisiones y de nuestras omisiones.

¿Cuál es la ventaja de este cambio de perspectiva respecto de los “fracasos”? Entre otros, que así podemos deshacernos, poco a poco, de un término que proviene desde el exterior y que tiene implicaciones concretas. Fracasar, para muchos, implica sufrimiento, dolor, tristeza, miedo y, por encima de todo esto, inmovilidad. El fracaso paraliza porque se experimenta como algo que no se entiende, en buena medida por el origen mismo de la noción: ¿cómo entender algo que ocurre dentro del marco de nuestra existencia con una categoría tan general concebida en el exterior?

Entender el fracaso como un hecho de nuestra vida nos plantea otro tipo de obligación o, mejor dicho, de responsabilidad, y no para con un sistema o un agente exterior sino simplemente para con nosotros mismos. Abrazar las experiencias adversas como parte de nuestra vida y, en especial, de nuestra formación como personas; discernir qué de esa adversidad podemos resolver y qué escapa a nuestro margen de acción.

Aceptar, como los estoicos, que la vida siempre ha tenido sus adversidades y que ante éstas lo verdaderamente importante es responder a esas circunstancias, hacer algo respecto de nuestra propia existencia.