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4 mil 200 porros, canutos, toques para la toma de protesta de Trump

Política

Por: PijamaSurf - 01/16/2017

Activistas a favor de la marihuana repartirán 4 mil 200 porros en la inauguración de Trump

Aprovechando la toma de protesta de Donald Trump, este viernes 20 de enero varios activistas repartirán cigarrillos de cannabis con la intención de señalar la fragilidad que podría tener la marihuana legal durante la siguiente administración. Su intención no es irrumpir o perturbar la ceremonia.

DCMJ, el grupo de abogados detrás de las campañas que lograron la despenalización en Washington, D.C. en el 2014, caminará por las calles de su ciudad ofreciendo cerca de 40 onzas de la hierba.

“Nos vemos obligados a realizar esta clase de acciones puesto que Trump no mencionó a la marihuana ni una sola vez durante su campaña […] le recuerda a la gente que queremos un cambio y los políticos no lo están haciendo.”, dijo el fundador de la fundación, Adam Eidinger.

Esta acción servirá para recordar el triunfo de la ley que promovió la despenalización por posesión de la planta, aunque aún no se permite ni su venta ni su compra.

Esperan llamar la atención de aquellos que, como ellos, luchan en sus propios estados para que la administración republicana continúe el camino de legalización y regulación que permitirá a usuarios de cannabis y comercializadores tener certezas jurídicas y garantías legales para sembrar, cosechar, producir, vender y comprar marihuana.

 

Con información de: http://www.washingtontimes.com/

Douglas Rushkoff sobre cómo la tecnología digital está ayudando a crear nuevos nacionalismos

Política

Por: Pijamasurf - 01/16/2017

Uno de los más brillantes analistas actuales nos permite ver el papel de la tecnología digital en la conformación de un nuevo escenario político donde se hace patente que las promesas de libertad e integración del Internet están fracasando

Existe una fuerte tendencia global en la que estamos viendo el surgimiento de un nuevo nacionalismo, con una marcada inclinación hacia la derecha en países como Estados Unidos, Austria, Francia, Hungría e incluso la India. Algunos analistas han manifestado la inquietud de que esto podría ser la antesala de un nuevo fascismo, en tanto que ciertos movimientos políticos están teniendo éxito con bases en el proteccionismo, la xenofobia, el conservadurismo, etcétera.

Douglas Rushkoff, quizás el más brillante teórico de medios en la época posMarshall McLuhan, ha sugerido que la tecnología digital (o la nueva ecología mediática) ha contribuido de manera importante a crear las condiciones para que se originara este nuevo nacionalismo, particularmente de fenómenos como Donald Trump o el Brexit. Ruhskoff apunta que, inicialmente, se predicó el supuesto de que el Internet ayudaría a acabar con el nacionalismo. Uno de sus primeros activistas, John Barlow, en su Declaración de Independencia del Ciberespacio, dijo que el nuevo "espacio social global" estaría "naturalmente libre de tiranías". Pero, dice Rushkoff:

el Internet ha tenido el resultado opuesto. No estamos avanzando a una nueva sociedad global, estamos retrocediendo otra vez al nacionalismo. En vez de movernos hacia la integración racial de los colores de Benetton, estamos encontrando que muchos añoran un pasado ficticio en el que las personas quieren pensar que las razas eran distintas, y que todo estaba bien. 

 

El Internet ayuda a tomar partidos

Rushkoff mantiene que Internet

se ha convertido en un bucle [loop] de retroalimentación que se autorrefuerza, cada elección que hacemos es cuidadosamente notada e integrada por los algoritmos que personalizan nuestros feeds de noticias, aislándonos así cada vez más en nuestras burbujas de filtro ideológicas. Ninguno de los miles de personas que aparecen en mi feed de Twitter apoyaron a Trump o al Brexit. Para aquellos que sí lo hicieron, estoy seguro de que lo contrario es verdad.

Esto hace que el Internet nos ayude a tomar partidos, aislándonos por definición en un rincón del espectro y reforzando nuestra visión polarizada de la realidad. Esto también explica, entre otras cosas, por qué para muchos el triunfo de Trump parecía imposible o ridículo: todo el contenido que veían en sus feeds reafirmaba su propia noción.

Rushkoff enfatiza que los medios digitales tienen la tendencia a distinguir y dividir, mientras que medios más cálidos como la TV tenían la característica de disolver fronteras y amalgamar a las masas en nociones colectivas. Los candidatos convencían a las personas con su capacidad telegénica, como Reagan, prometiendo la unidad que se percibía al compartir ese mismo momento, una realidad común. La TV era un medio continuo, como una ola uniforme; ahora vivimos en discretos paquetes de información:

El máximo candidato digi-génico, Donald Trump, exige que construyamos un muro para protegernos de los mexicanos. Esto es porque el sesgo principal del ambiente digital mediático es la distinción. Medios análogos como la radio y la televisión eran continuos, como el sonido de un vinilo. Los medios digitales, por contraste, están hechos de muestras [samples] digitales. Asimismo, las redes digitales descomponen los mensajes en pequeños paquetes, y los rearman del otro lado. Los programas informáticos se reducen a una serie de 1s y 0s, o prendido y apagado. 

Esta lógica se traslada a las plataformas y las aplicaciones que usamos. Todo es una elección --desde el tamaño de fuente hasta el lugar del "snap to" grid. Tiene 12 o 13 puntos, está posicionado aquí y no allá. Enviaste el email o no. No existen intermedios.

Así que no debe sorprendernos que una sociedad que corre en estas plataformas tienda hacia algo similar a estas formulaciones discretas. ¿Me gusta o no me gusta? ¿Blanco o negro? ¿Rico o pobre? ¿De acuerdo o en desacuerdo?

La dicotomía, la visión dualista, el reduccionismo y el enfrentamiento entre opuestos están programados en el sistema operativo de nuestra tecnología. Quizás vale la pena recordar uno de los axiomas de Rushkoff, "programa o serás programado", el cual va muy bien con el famoso de McLuhan "el medio es el mensaje".