*

X

VIDEO: Ingeniero y artista crea fantásticas esculturas que pueden moverse durante horas

Arte

Por: pijamasurf - 12/23/2016

Estas piezas nos muestran la delicada unión de la mecánica y la estética

David C. Roy, carpintero y artista, ha logrado crear esculturas capaces de movimiento, ya que realmente se trata de estructuras con complejos funcionamientos mecánicos, por lo cual algo tan sencillo como un poco de viento pueden hacerlas funcionar de 5 a 40 horas. Estas exquisitas esculturas son el resultado del interés de Roy en la mecánica del movimiento, debido a su formación como físico e ingeniero. Su padre, que trabajó con motores de jets, le compartió el interés por la carrera espacial, así que Roy estudió ingeniería con el sueño de volverse inventor, aunque finalmente se cambió a la Facultad de Física de la Universidad de Boston. 

 

Gracias a un amigo suyo que estudiaba diseño, Roy se interesó en crear  arte pues, en sus palabras: 

Lo vi como otro tipo de resolución creativa de problemas, no es tan diferente a la física avanzada, pero tiene una meta totalmente diferente. 

 

Además ha afirmado que aun hoy en día, desde su punto de vista, la ciencia y el arte tiene relaciones cercanas. Así fue como se encaminó en el aprendizaje de la carpintería y logró crear estas estructuras que inevitablemente nos recuerdan la hipnotizante exactitud de los mecanismos de un reloj. Esto se debe a que Roy se basó en mecanismos similares a los de estos artilugios medidores de tiempo, pero admite que tienen la suficiente exactitud como para dividir el tiempo. 

 

Sin embargo, las fascinantes esculturas de Roy son perfectamente aptas para atraer nuestra atención al equilibrio natural que nos rodea, e inspirarnos para balancear nuestra mente y emociones de igual manera, pues es fácil pasar horas y horas en la contemplación de estas estructuras y su movimiento. Puede ser que esto se deba a que, según el escultor a cargo de su creación: 

Parte de aprender a hacer arte es aprender a ver en imágenes. 

 

 

 

 

 

 

 

Si crees que drogarte puede hacerte más creativo, debes leer estas palabras del pintor Juan Soriano

Arte

Por: Pijamasurf - 12/23/2016

"De joven yo era muy tremendo, me embriagaba en cualquier fiesta, cantina o cabaret. Pero un día tuve conciencia de que si quiero ser pintor no puedo emborracharme ni padecer crudas"

A menudo se crean ideas románticas y bohemias de los artistas y se piensa que parte de su poder creativo viene de su experimentación con sustancias como el alcohol u otras drogas psicoactivas. Lo cierto es que la mayoría de las veces los artistas logran producir una obra a pesar de sus vicios y no gracias a ellos, aunque pueda haber excepciones en las que una sustancia psicoactiva forma una alianza fructífera con alguna persona (pero, lo que es seguro, es que ello no dura mucho). La realidad es que los artistas son casi siempre mejores cuando están sanos y sobrios.

En este sentido vale la pena escuchar las palabras de Juan Soriano, quien no sólo fue uno de los pintores más importantes de México en el siglo XX sino que fue amigo de los grandes artistas e intelectuales de su época, incluyendo a Paz, Rulfo y Arreola.

En una entrevista publicada en La Jornada, Soriano advierte: "Pero para ser lo que uno quiere (periodista, pintor, cantante...) se necesita una dedicación tremenda. Podemos tener un golpe de suerte, pero eso no dura". Y hace énfasis en el trabajo y en el cultivo de la mente. Para crear hay que leer y poner en práctica el conocimiento con pasión, no drogarse o irse de fiesta, sugiere Soriano.

De joven yo era muy tremendo, me embriagaba en cualquier fiesta, cantina o cabaret. Pero un día tuve conciencia de que si quiero ser pintor no puedo emborracharme ni padecer crudas. Me ponía muy tembloroso y angustiado por las tonterías que hacía de borracho la noche anterior. Entonces dejé de tomar. Aproveché el tiempo para leer muchos libros. Si no entendía algo, iba con un amigo más enterado que yo y le preguntaba sobre mis dudas. Como sólo cursé la escuela primaria, tuve que saber todo a través de los libros que me prestaban mis amigos. Me gustaba el tiempo para aprender, porque ignoraba infinidad de cosas: la historia de México, de Europa, de la pintura y el arte... Hay la necesidad en el hombre de escribir novelas, pintar cuadros de forma libre o imperativa. No todo es fiesta. Hay que dedicarse al oficio por completo. Si uno tira el tiempo a la borda, no lo recupera jamás. Si uno pasa toda su vida con el alcohol, el hachís, la coca y haciendo el sexo obsesivamente, pues está fregado. Es muy difícil amanecer crudo, porque te metes en un desastre físico, horrendo. Tuve la suerte de no seguir por este camino fácil. El arte fue mi salvamento. Me gustaba tanto levantarme cada mañana para pintar y estudiar, con la obsesión de querer dominar algún elemento del oficio; ir a ver cómo trabajaban los otros pintores, cómo manejaban sabiamente la materia. El que no sabe historia del arte se limita; ve una pintura sin conocer su significado; sólo alcanza a decir ¡qué bonito! o ¡qué feo! Un cuadro tiene que descifrarse. Mientras más signos e imágenes veamos, más cosas encontraremos. El artista realiza un orden de los elementos bien justificados sobre el lienzo; hay que leer ese orden siguiendo los objetos simbólicos que lo conforman.