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La luz es la gran legisladora del mundo y en el curso del Sol están los patrones y ritmos para llevar una buena vida

Manly P. Hall, pese a no tener una formación académica, fue sin duda uno de los grandes expertos del siglo XX en las religiones antiguas y en los misterios iniciáticos de Occidente y Oriente, de aquello que llamó las tradiciones de la sabiduría (Wisdom Traditions). En sus estudios de las "enseñanzas secretas" de la masonería, el rosacrucianismo, la alquimia, el cristianismo, el hinduismo, el orfismo o de los misterios egipcios, entre otros, Hall encontró la reiteración del culto solar, una astroteología en la que el Sol y la luz son símbolos de la verdad y la vida. El Sol es la manifestación visible de un poder invisible todo-abarcante que es la vida como unidad indivisible.

Hall celebraba todas las semanas charlas en la Philosophical Research Society de Los Ángeles (la cual es hoy en día una universidad). En una de esas sesiones abordó el tema del solsticio de invierno, pero, como le caracterizaba, esta charla se convierte en una profunda discusión sobre la naturaleza de la luz, el simbolismo del Sol y la vida en general. 

El Sol encarna uno de los grandes arquetipos, el gran héroe de las mil máscaras cuyo curso por el cielo se representa en las vicisitudes de los hombres de manera analógica. Dice Hall:

No ha habido ningún pueblo que no haya atravesado algún tipo de de fase de simbolismo solar en su filosofía, ciencia y teología, el Sol ha dominado todas las artes, ha estado involucrado en todas las teorías de armonía musical [recordemos que Pitágoras, según la tradición es el hijo de Apolo, el dios de la métrica y de la luz]. Encontramos registros de esto en todas partes porque el Sol  [y particularmente sus equinoccios y solsticios], representa la restauración anual de la vida, símbolo de la gran resurrección de todas las cosas existentes, la gran redención, la elevación de toda la vida de la oscuridad a la luz.

El solsticio de invierno es la noche más larga del año y por un momento el Sol parece detenerse en el cielo, para luego revirar su curso (la palabra solsticio significa "sol quieto"). Dice Hall:

En el solsticio los antiguos se preparaban para el futuro... veían las piedras de Stonehenge o las sombras de las pirámides para detectar el momento sagrado, el instante divino en el que la vida regresaba al mundo. Aunque era obvio que la vida no se iba del todo, ya que todas las cosas se habrían disuelto en la gran noche del Kali Yuga --solamente disminuía, y en esta disminución dejaba problemas sin resolver, pero a la vez se volvía una gran fuerza moral; algo pasaba que los antiguos sabían: la oscuridad es nuestro desafío, es en nuestros propios corazones y almas que debemos transformar la noche en el día eterno. Cuando hacemos esto vivimos en la luz de la realidad para siempre... Todo esto pasaba por las mentes primitivas, solemnes y humildes que dependían de un poder divino, que no creían poder ser autosuficientes.

Estos pueblos, algunos de los cuales establecieron complejas civilizaciones, pero que se regían por lo que ha sido llamada una religión natural, se sabían parte de una red de interdependencia y creían que su ser estaba en el espíritu del mundo, en el Sol, en el cosmos, en la divinidad. Prosigue Hall:

La adoración de la naturaleza es la adoración de las realidades de las cosas con una humildad comprometida por aprender las lecciones de la luz y la vida, de que, con el tiempo, nos convirtamos en honrados sirvientes de esta Casa de la Refulgencia. Todas las religiones han tenido dioses de la luz y estos dioses de la luz son dioses del amor. Son deidades que protegen, preservan, elevan y redimen toda forma de vida en la naturaleza. 

Y dentro de esta luz tenemos todas las leyes de la vida, y las leyes de la vida son los mandamientos, los métodos, los principios a través de los cuales la vida logra la perfección.

[...] Todo lo bueno de la tierra viene de una sola cosa, que es la vida en sí misma. El Sol antiguamente era entendido como sinónimo de la vida, era el gran símbolo de la vida y estaba él mismo vivo. Porque estaba vivo, podía dar vida, podía propagar vida, podía restaurar y revivir la vida de las cosas que estaban fallando o se estaban apagando. Esta vida era la propiedad común de todos nosotros, el gran regalo, la insuperable magnificencia de la que todos dependíamos, desde el más pequeño átomo a la más grande estrella, la luz es un símbolo de la presencia de la vida

Esta vida que conocemos brillando eternamente ha sido distribuida como la fuente de la vida individual, luz individual. Y así también la luz como la vida penetra en nuestro interior; el gran núcleo de luz-vida en nosotros es el corazón. El corazón es donde eternamente late el tambor de los dioses. Es aquí donde late el tambor de Shiva, según los sabios de la India, el sonido que emana el pulso que sostiene la vida. En todos lados encontramos símbolos, y en donde hay símbolos encontramos la historia del Sol Victorioso, la misteriosa luz universal que iluminó el ser de todas las cosas, y esta luz y este poder es la vida de los hombres. Es la vida de toda la creación, distribuida a través de las hojas de pasto, atravesando toda forma en el vasto árbol de la vida; por ello, en el análisis final, toda la vida es una sola vida, y esa vida es la eterna Luz-Vida en sí misma, el poder de la divinidad en toda la creación.

Manly P. Hall vincula el solsticio con la Navidad, algo que al parecer también hicieron los romanos, sustituyendo las fiestas de dioses de la luz que celebraban alrededor de estas fechas (las Saturnales, las fiestas de Mitra, etc.) con la Natividad de Jesús. Según Hall, el espíritu del solsticio también es la generosidad, el compartir la luz y la sabiduría y en esto podemos conectarlo con la Navidad y hacer un virtuoso sincretismo de estas dos fechas que se unen en la profundidad.

 

Twitter del autor: @alepholo

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6 personas con poderes sorprendentes que han desconcertado a los científicos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 12/21/2016

Las capacidades de estos individuos parecen indicar que hay mucho más potencial en los humanos de lo que llegamos a imaginar

Una de las ambiciones más recurrentes de la psique humana es superar lo que percibe como sus propios límites, ya sean físicos o mentales, de tal manera que dentro de la literatura de ficción han surgido una serie de superhéroes, seres que trascienden estas barreras a través de diferentes dones, habilidades o poderes. Algunos de ellos son el resultado de experimentos clasificados, otros son humanos que han desarrollado mutaciones, algunos más provienen de líneas del tiempo distintas y otros incluso de diferentes planetas. En todo caso, estos seres son el reflejo del deseo de imaginar numerosas posibilidades y todo lo que podríamos hacer si tuviéramos acceso a poderes que parecen inalcanzables para el ser humano común y corriente. Estos son algunos humanos con habilidades extraordinarias que habitan en el mundo actual: 

 

1. Daniel Tammet

Hace una docena de años Tammet se presentó en  el Museo de Historia Científica de la Universidad de Oxford y logró recitar los decimales de la constante de pi durante 5 horas y 9 minutos sin un solo error. Esto quiere decir que calculó de memoria más de 22 mil decimales, rompiendo un récord europeo. Su brillantez se atribuye al síndrome del savant que le permite realizar numerosas tareas mentales complejas que requieren niveles profundos de concentración, los cuales no son accesibles para alguien con un funcionamiento mental ordinario. De acuerdo con Tammet, la experiencia de un savant tiene que ver con una forma de pensar llena de asociaciones complejas que da fruto a un mundo interior sumamente rico e imaginativo. 

 

2. Ingo Swann 

La visión remota es la habilidad de describir lugares remotos sin moverse un solo centímetro. Puede sonar a ciencia ficción, pero la visión remota ha sido estudiada por la CIA, la NSA y la Universidad de Stanford. Además, no es la única habilidad “paranormal” que ha capturado la atención de estas agencias de inteligencia. Tampoco son estas agencias las únicas interesadas en trabajar con psíquicos para  probar los alcances de la visión remota y decodificar su funcionamiento; también los gobiernos de China y Rusia se han interesado en esto. Asimismo, según Russell Targ, un físico involucrado con las investigaciones de Stanford, es posible enseñar a cualquier persona a acceder o desarrollar su capacidad inherente para la visión remota, aunque ciertamente algunos individuos tienen habilidades especiales para visualizar lugares y objetos remotos. Entre ellos está Ingo Swann, que logró describir un anillo alrededor de Júpiter que los científicos ignoraban y quien también trabajó con Targ. 

 

3. Stephen Wiltshire

Nació en Londres en 1974 y fue diagnosticado con autismo cuando tenía 3 años. Sin embargo, su capacidad para observar brevemente un paisaje y reproducirlo con gran exactitud y detalle lo ha llevado a recibir numerosos premios. Sus obras han sido expuestas en diversas galerías del mundo y su talento ha ganado reconocimiento internacional. Witlshire parecería haber tenido una intuición sobre su futuro pues, de acuerdo con su familia, sus primeras palabras fueron “papel” y “lápiz”. 

 

 

4. Uri Geller

Otra de las habilidades paranormales que ha llamado la atención de científicos militares es la psicoquinesis o la posibilidad de mover objetos con la mente. El ingeniero aeroespacial Jack Houck y el coronel J. B. Alexander fueron dos de los responsables detrás de una serie de sesiones y experimentos para investigar la psicoquinesis. En estas sesiones los participantes fueron instruidos para utilizar la psicoquinesis con varios objetos de metal y algunos fueron capaces de doblarlos por completo. Al parecer uno de estos individuos fue Uri Geller, un ilusionista israelí que mientras daba una charla en el Capitolio de Estados Unidos dobló una cuchara sin aplicarle ninguna fuerza directa. 

 

 

5. Wim Hof, también conocido como “The Iceman”

Este hombre se ganó el mote de “Iceman” cuando permaneció sumergido en hielo durante casi 2 horas sin que cambiara la temperatura central de su cuerpo. Además, llevó esto un paso adelante al subir el Monte Everest vistiendo únicamente unos shorts y sin mostrar signos de mal de altura. Por otro lado, realizó  un maratón en el desierto sin agua y probó en un laboratorio su habilidad para influenciar de manera consciente su sistema nervioso autónomo. Hof afirma que otros seres humanos pueden desarrollar las mismas habilidades siguiendo su método, que enseña a través de talleres. 

 

6. Chulin Sun

Esta mujer es una practicante de waiqi, un tipo de qigong que enseña a quien lo practica a controlar a través de su mente la energía vital o qi, de tal manera que Chulin Sun puede inducir a una planta a crecer tallos y raíces de hasta 20cm usando la energía del qi, que proyecta con su mente. Según un estudio publicado en el American Journal of Chinese Medicine, las habilidades de esta mujer fueron probadas en siete experimentos de germinación, de los cuales cinco fueron exitosos.