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Kanye West anuncia que competirá por la presidencia de Estados Unidos en 2024

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/14/2016

Luego de reunirse con Donald Trump, el conocido cantante y productor Kanye West declaró su deseo por contender por la presidencia de su país

En una declaración que no es fácil tomar en serio y que, por otro lado, confirma que un fragmento de nuestra realidad sucede en otro plano distinto a lo estrictamente real, el conocido cantante de hip hop Kanye West anunció que competirá por la presidencia de su país, Estados Unidos, en las elecciones próximas de 2024.

Hace unos días –y en el contexto del triunfo de Donald Trump en el más reciente proceso electoral de EEUU– el también productor sostuvo que “los raperos son los filósofos del presente, las celebridades las influencias del presente”, y como prueba de su afirmación señaló al propio Trump, quien sin ser un político profesional ganó la presidencia.

Como una primera reacción podríamos pensar que el anuncio de West no es serio, sin embargo, recordemos que así comenzaron acontecimientos como el Brexit o la candidatura de Trump, como asuntos que, en la opinión pública, se consideraban de poca monta, como si eso nunca fuera a suceder, y contra todo pronóstico…

 

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Recordatorio navideño: comprar cosas y dar regalos no te hace feliz o una buena persona

Sociedad

Por: Pijamasurf - 12/14/2016

Un poco de reflexión para la fiesta del consumismo

Aunque para algunos esto pueda ser noticia, la Navidad originalmente era una fiesta religiosa en la que no figuraba en ninguna medida importante la costumbre de regalar objetos. Hábilmente, las marcas y las agencias de relaciones públicas han logrado transformar esta celebración en una fiesta del consumismo que dura cada vez más (ahora la fiebre navideña empieza meses antes). Ya que vivimos en una economía de crecimiento infinito, en la que se ha creado la ilusión de que es necesario consumir para generar prosperidad, el frenesí de consumo navideño se vive como una obligación y como una especie de aguerrida temporada de supervivencia para las marcas en la que se vale cualquier cosa.

El sitio Ecocentro ha hecho una interesante reflexión sobre esta situación, notando que: "No hay una relación entre el aumento indiscriminado de objetos y el aumento de la felicidad, una vez obtenidos los mínimos universales". Asimismo, se hace énfasis en que detrás de la feria del consumo existen ciertos valores religiosos que son puestos en entredicho por la banalización del afecto que supone su mediación por los regalos materiales. No nos damos cuenta de que muchas veces buscamos llenar nuestro vacío psicoemocional, el cual se pone en relieve en estas fechas, con posesiones materiales, y al hacerlo caemos en las redes de manipuladoras compañías. Esto es, por supuesto, un problema psicológico y un problema ecológico, ambos interdependientes:

La cada vez más sofisticada ciencia publicitaria, que con las más novedosas teorías científicas sobre el cerebro y el mundo emocional convierten en consumidores compulsivos a niños, adolescentes, adultos, inventando nuevos nichos de mercado en perros y demás animales de compañía. Nadie se libra de su susurro tentador, “compra, compra y llena así tu vacío”. A mayor vacío interior, mayor fiebre consumista, en una espiral en la que no sólo se degrada el ser humano a su condición más inferior, de falta de dominio de sí, sino que en su degradación degrada la naturaleza que no soporta esa presión sobre sus ecosistemas, de los que se extraen los elementos para construir objetos cada vez más inútiles, programados para la obsolescencia, que implican en su producción injusticia laboral y social en los países del mundo a los que devolvemos, a cambio de su mano de obra barata para cambiar de armario cada temporada, nuestras migajas caritativas y nuestros residuos, que intoxican irremediablemente el mundo.