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Investigadores encuentran un importante efecto secundario negativo de la marihuana

Salud

Por: Pijamasurf - 12/18/2016

Este podría ser el primer efecto secundario significativo en adultos que consumen marihuana: el uso crónico parece estar asociado al incremento de riesgo de padecer Alzheimer

La marihuana es la droga ilegal más usada en el mundo y en muchas partes, debido a sus múltiples usos medicinales, se empieza a legalizar o a discutir seriamente su legalización. Aunque algunas personas se oponen a la marihuana señalando que esta sustancia puede ser la puerta hacia otras más dañinas o que produce daños significativos, en realidad no existe mucha evidencia de que genere daños importantes en los usuarios (esto una vez que su cerebro de ha desarrollado plenamente; en el caso de los usuarios más jóvenes sí hay investigaciones que sugieren algunos daños).

Sin embargo, un nuevo estudio parece haber encontrado el primer efecto secundario importante en adultos que consumen cannabis. Investigadores estadounidenses hallaron que el uso crónico de la marihuana podría aumentar el riesgo de desarrollar Alzheimer. Se cree que esto tendría que ver con que restringe el flujo sanguíneo a regiones asociadas con dicha enfermedad neurodegenerativa. 

La investigación, publicada en el Journal of Alzheimer's Disease, empleó a 982 usuarios crónicos y a 92 voluntarios de control y se realizaron tomografías de emisión fotónica de su cerebro para evaluar su flujo sanguíneo cerebral. Los usuarios crónicos mostraron una reducción significativa del flujo sanguíneo en casi todas la áreas del cerebro. La mayor disminución se encontró en el hipocampo, el área asociada con el aprendizaje y la memoria y donde se origina el Alzheimer. 

Debe mencionarse que este estudio sólo sugiere una correlación y esto sólo en aquellos usuarios que utilizan cannabis crónicamente, hasta el punto de que entran en el 9% de los consumidores de marihuana que los médicos consideran que tienen un trastorno.

Estos son los 3 estados de la mente que necesitas para alcanzar tus objetivos

Salud

Por: pijamasurf - 12/18/2016

¿Planeas más de lo que terminas haciendo? Quizá sea porque no permites que tu mente se convierta en tu aliada.

Una actitud más o menos usual en el ser humano es planear más de lo que hace o puede hacer. Muchas veces nuestra mente corre más rápido que nuestras acciones y en pocos instantes es capaz de erigir castillos hermosos pero inexistentes. Las acciones, por otro lado, son un poco más complicadas, en buena medida porque si bien lo que hacemos o dejamos de hacer es únicamente nuestra responsabilidad, no menos cierto es que esto entra en juego con la realidad misma, con otras personas, con otras dinámicas de la vida, con resultados y efectos que no siempre (o mejor dicho, pocas veces) coinciden con lo que alguna vez se creo en nuestra imaginación.

Esto no quiere decir, sin embargo, que no debamos emprender ningún proyecto, que no debamos planear o fijarnos un propósito en el futuro más o menos distante. Todo lo contrario. Si la disparidad entre nuestras intenciones y los resultados nos detuviera, nada nunca se hubiera logrado en la historia de la humanidad.

A continuación retomamos una publicación aparecida originalmente en el sitio Quartz pero que hemos reformulado a nuestro estilo. Se trata de 3 estados mentales que, según ciertos psicólogos, son necesarios para maximizar nuestras probabilidades de conseguir lo que buscamos.

Recuerda que tu mente puede ser tu mejor herramienta, pero también tu barrera más infranqueable. Y esto tú lo decides.

 

1. Sé amable contigo mismo

El problema

La severidad es un gran estorbo que, paradójicamente, está ampliamente fomentado en el mundo contemporáneo. Por todos lados se nos insta a “triunfar” y muchas veces hacemos de eso un mandato que nos imponemos y ante el cual, en caso de no cumplir, asumimos como un fracaso. Todo esto es un marco pesaroso que entorpece nuestras acciones.

La alternativa

sé amable contigo mismo, practica la compasión también con lo que eres, haces, planeas, consigues e incluso con aquello que piensas que es un fracaso.

El consejo práctico

Si estás emprendiendo un proyecto nuevo, una forma efectiva de acallar tu propia severidad es pensar lo que haces como un proceso de aprendizaje. Nadie puede hacer todo bien en el primer intento: todo requiere ensayo, error y repetición. En vez de fustigarte, piensa que estás aprendiendo, y que algún día, si eres constante en tu esfuerzo, conseguirás lo que buscas.

 

2. Reúnete con otros

El problema

Otra situación común en esta época es el aislamiento. En parte por el modelo económico en que vivimos, mucho de lo que hacemos lo vivimos como una competencia incesante en que está prohibido cooperar y trabajar con otros. Lo cual es en buena medida absurdo, pues incluso nuestra evolución como especie y nuestro progreso como civilización están sustentados en la empatía, la solidaridad y el esfuerzo muto.

La alternativa

En estos puedes seguir dos caminos: o buscar expresamente el apoyo de otras personas que comparten los intereses u objetivos del proyecto que has emprendido o, por otro lado, hacer lo que toca, avanzar a tu ritmo y, llegado el momento, estar dispuesto a abrazar la ayuda que surja. Usualmente la gente con propósito objetivos termina por coincidir.

El consejo práctico

Mantén la disposición de colaborar con otros.

 

3. Piensa en tu yo futuro… pero en términos reales

El problema

Como antes la severidad, la idealización también puede convertirse en un yugo que nos impida avanzar. Quizá al iniciar algo soñemos desde el inicio con el triunfo, el aplauso y el reconocimiento colectivo, y si es así, es posible también que ante la primera adversidad desistamos o nos frustremos porque las cosas no fueron tan fáciles como lo imaginamos

La alternativa

Es inevitable pensar y aun soñar con el futuro, pero en la medida de lo posible, hazlo “con los pies en la tierra”, es decir, bajo el principio de realidad. Si comienzas a hacer ejercicio, ¿cuál es tu objetivo? ¿Mantenerte en forma? ¿Bajar de peso? ¿Convertirte en supermodelo? Puede optar por cualquiera, pero al mismo tiempo la realidad (tanto la realidad en sí como el fragmento que te pertenece) impone sus condiciones. Si imaginas que después de una semana de gimnasio tendrás el mismo cuerpo de un atleta, es natural que te sientas frustrado cuando descubras que no es así.

El consejo práctico

Proyecta en términos reales. Sé objetivo contigo mismo.

 

¿Qué te parece? Si crees que podrías añadir alguno no dejes de compartirlo con nuestra comunidad en la sección de comentarios de esta nota.

 

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Imagen principal: Les Amours imaginaires, Xavier Dolan (2010)