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Este mapa muestra cuáles son las cocinas más diversas y sanas del mundo

Buena Vida

Por: Pijamasurf - 12/29/2016

Mapa de calor de la gastronomía mundial

Determinar cuáles son las gastronomías más sanas no es muy sencillo e incluso el trabajo de Sina Sajadmanesh de la Universidad de Sharif podría quedarse corto, aunque probablemente sea el esfuerzo más relevante en tiempos recientes.

Sajadmanesh utilizó minería de datos para obtener recetas de la app de recomendaciones Yummly, recabando unas 150 mil recetas de 200 distintas cocinas. Al final limitó el análisis a 82 cocinas que tienen más de 100 rectas y que en conjunto utilizan más de 300 ingredientes. 

Después se determinaron las cualidades nutricionales de cada receta calculando las cantidades de carbohidratos, proteínas y grasas que cada una contiene, y se descargaron estadísticas nacionales de salud como el presupuesto destinado a ello o los niveles de obesidad, entre otras. 

Los resultados sugieren que los países con gran cantidad de inmigrantes, los cuales congregan distintas cocinas y por lo tanto suelen tener mayor diversidad de ingredientes, tienen las cocinas más sanas según el criterio de esta invesrtigación. Países como Estados Unidos, Argentina y Australia, representados en el mapa de calor hacia el rojo, encabezarían la lista.

El criterio parece considerar que la diversidad de ingredientes es equivalente a la salud o el gasto público en la salud, pero quizás esto pueda ser engañoso teniendo en cuenta, por ejemplo, a los países escandinavos donde no hay mucha diversidad de ingredientes pero sí altos niveles de salud en general. Esto se puede explicar también por el hecho de que la existencia de gran diversidad de ingredientes no significa que las personas los consuman con una base regular. 

Simples y sabios consejos para llevar tu productividad a otro nivel y comenzar a cumplir con esas metas que dejaste para mañana

Todos procrastinamos, en mayor o menor medida, con uno u otro tipo de cosas. Si hay algo que nos representa y une como seres humanos, sin importar cualquier diferencia insalvable, es que poseemos una habilidad inusitada para esquivar cualquier obligación o responsabilidad sin importar si nosotros mismos o alguien más la puso sobre nuestros hombros.

Aceptémoslo, a nadie le gusta tener que pedir disculpas porque, una vez más, ha llegado a la carrera o entregado de último minuto, mucho menos tener que pedir prórrogas (a veces una tras otra) con el rabo entre las patas.

Por eso te traemos estas seis sencillas estrategias que puedes comenzar a aplicar en tu vida y que vienen ni más ni menos que de la voz de expertos en eficiencia:

 

Ejercita el músculo de tu voluntad

 

¿Qué tal te suena correr un triatlón justo ahora? Sabemos que sin ninguna clase de entrenamiento o preparación intentar algo así sería un suicidio, ¿cierto?

Debemos ejercitar el músculo de la voluntad: el cerebro. Lo primero es asegurarnos de que está recibiendo los nutrientes adecuados para mantenerse en óptimas condiciones. Una alimentación basada en nueces, frutas y verduras ayudará a que se te despejen las ideas.

Ahora bien, para poder ejercitar tu voluntad, Kelly McGonigal recomienda ponerte pequeños retos de voluntad. Puedes dejar un frasco con deliciosas galletas o dulces en un lugar visible, la prueba consiste en acercar algo que ponga a prueba tu capacidad para controlar tus impulsos. Con el tiempo, aquello que parecía controlarte será poca cosa.

 

Medita para mejorar tu concentración

 

Ves a todos a tu alrededor enormemente concentrados, enfocados por completo en su trabajo y tú, en cambio, sólo vagas por las redes sociales. ¿Cómo lo hacen? ¿Por qué tú no puedes? La capacidad para permanecer concentrado no es resultado de la casualidad.

No se trata de tu herencia genética, de una maldición o simple mala suerte, el meollo del asunto está, afortunadamente, en tus hábitos de trabajo. Afortunadamente porque significa que puedes mejorar. ¿Cómo?

Daniel Goleman tiene la respuesta: meditación. Al meditar ejercitas tu capacidad para estar al tanto de tu propio enfoque y concentración, pensamientos van, pensamientos vienen pero siempre serás capaz de volver a la tarea que te interesa en ese momento sin perder de vista tu mundo interior. Meditar ayuda a nuestra mente a distinguir esos momentos en que nuestro pensamiento se aleja de lo que nos ocupa en el momento (adiós al interminable scroll down en redes).

 

Organiza tu tiempo para saber cuándo descansar

 

Definitivamente se rinde más en el trabajo luego de una buena noche de sueño, y aun así insistimos en desvelarnos con tal de trabajar unas cuantas horas más.

Contrario a lo que intuitivamente podría pensarse, nuestro cerebro trabaja muy duro mientras dormimos. Toda la información recibida durante el día es procesada en el sueño. Se integra, combina, asocia y reordena para dar salida y respuesta a los problemas o preocupaciones que podamos haber dejado pendientes.

Daniel Levitin no da pie a dudas: siempre será una mejor decisión ir a dormir temprano para despertar con la cabeza clara y, muy probablemente, llevará a una respuesta mucho más acertada que la que podríamos dar desvelados.

 

Organiza tu espacio de trabajo

 

Para Marie Kondo, uno de los aspectos que pasa más desapercibido cuando de procrastinar se trata es la gran influencia que los entornos laborales pueden tener en nuestra productividad, en especial para los que trabajan desde casa. Un espacio de trabajo desordenado a menudo dispara cualquier distracción potencializando sus efectos psicológicos y emocionales.

Ordenar nuestro espacio de trabajo repercute positivamente en el ambiente que generamos al trabajar y en nuestra habilidad para tomar iniciativa y comenzar de una vez por todas eso que tanto postergamos.

Pon especial atención al orden y la forma en que acomodas tus pertenencias, asegúrate de que te es agradable visualmente y práctico para encontrar cada cosa. Asigna un lugar para cada cosa y pon cada cosa en su lugar. Esto eliminará para siempre el factor “es que no lo encuentro” de tu vida.

 

Trabaja por lapsos cortos e intensivos

 

La mayoría de nosotros pierde su tiempo miserablemente trabajando durante largos lapsos de tiempo. Más que una efectiva manera de resolver tareas es una torpe rutina para prolongarlas innecesariamente.

Intentar trabajar enfrente de un televisor o pegado a cualquier pantalla o distractor (sí, redes sociales, otra vez) garantiza que nuestro tiempo se malgastará.

Cal Newport propone en su lugar tomar lapsos de 50 minutos como máximo para trabajar intensamente y luego relajarse un poco y tomar un descanso. De esta manera acabarás mucho más rápido y hasta quedarán horas extras para emplearlas en lo que te apetezca.

 

Divide tus objetivos en metas pequeñas

 

Quizá el factor que más pesa al momento de procrastinar es la dificultad para comenzar la tarea que queremos realizar. Cuando pensamos en objetivos amplios como dominar un arte o volverse experto en una técnica o cuando nos enfrentamos a proyectos de gran envergadura a menudo se vuelven inabarcables, enormes, inalcanzables, tanto que simplemente no sabemos por dónde empezar y si los comenzamos creemos que habrá que trabajar sin recompensa alguna durante un muy buen tiempo antes de ver el resultado que esperabamos.

Neil Fiore comparte un secreto poderoso, un acercamiento más inteligente que te permitirá lidiar con cualquier objetivo sin importar su tamaño: dividir esa gran tarea en pequeñas metas. Estar en el aquí y el ahora te ayudará a no perder concentración pensando en qué tan cerca estás del horizonte lejano con el que soñabas, mantenerte motivado logrando cumplir con aquello que tienes enfrente y así, peldaño a peldaño, subir hasta alcanzar lo que te propones.

Mientras más cortas sean estas metas mejor, si pueden hacerse en 15 minutos o menos muchísimo mejor.

Ya lo sabes, no hay pretexto que valga ni plazo que no se cumpla. Nada puede detenerte si sabes cómo.