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¿Qué es lo mejor que puedes hacer por una persona con depresión? Estar ahí para cuando llegue a la otra orilla

Salud

Por: pijamasurf - 11/09/2016

Estas palabras de Stephen Fry son una gran respuesta a quienes se preguntan cómo actuar frente a una persona que se encuentra en depresión

En los últimos años la depresión ha sido una de las enfermedades mentales más comunes entre la población general. Para muchos es como una tristeza, pero quienes la padecen aseguran que es más que esto, pues se vive como un malestar tan desmesurado que parece abarcarlo y consumirlo todo, como si fuera imposible escapar de él.

La humanidad ha conocido antes ese estado, que en otras épocas ha sido llamado acedia, melancolía y quizá bajo algún otro nombre, y que también en esos casos ha tenido como rasgo común la paralización del ánimo, como si no se pudiera hacer otra cosa más que sufrir.

Más allá de las explicaciones y tratamientos en torno a la depresión, una de las preguntas más constantes que surgen cuando se le encara es cómo actuar frente a una persona que se encuentra en un momento de su vida dominado por dicho mal.

Quizá la primera respuesta sea “querer ayudar”, también es común consolar, dar ánimo, en algunos casos preguntar a la persona por qué se siente así, y quizá algunas otras cosas, en muchos casos bajo la premisa de que la depresión es un estado de ánimo que, como la tristeza a la que tanto se le parece, se soluciona con un abrazo y una plática.

Y quizá sí, pero antes la persona que se entristece patológicamente tiene que pasar por otras cosas, tiene que andar su propio camino, salir por sus propios medios del pantano.

Y justo por eso compartimos esta cita de Stephen Fry, actor, comediante y presentador inglés que por varios años vivió una intensa depresión. Quien conozca la labor de Fry pero no este detalle biográfico quizá se sorprenda al intentar compaginar ambos, pues se trata de un hombre sumamente ingenioso, culto e incluso exitoso. ¿Cómo podría alguien así caer en depresión? Sin embargo, sucede, porque la depresión no tiene que ver con ninguno de esos rasgos. Pero no menos cierto es que por eso mismo Fry tiene un entendimiento sensible e interesante del malestar. Dice el actor:

Si conoces a alguien que está deprimido, por favor hazte el propósito de nunca preguntarle por qué. La depresión no es una respuesta directa a una situación adversa. La depresión es más bien como el clima. Intenta entender la oscuridad, el letargo, la desesperanza y la soledad por la cual atraviesa. Procura estar ahí para cuando esa persona llegue al otro lado.

Es difícil ser amigo de alguien que está deprimido, pero es uno de los actos más generosos y más nobles que puedes hacer.

¿Qué te parece? ¿Coincides con Stephen Fry? No dejes de compartirnos tu opinión en la sección de comentarios de esta nota.

 

También en Pijama Surf: El amor siempre está ahí, incluso en medio de la depresión (Tchaikovsky sobre la tristeza)​

 

Imagen principal: Ilya Kazakov

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Sobre cómo los sueños lúcidos pueden reconfigurar tu vida (y reducir mucho la ansiedad)

Salud

Por: pijamasurf - 11/09/2016

Los sueños –y el estar consientes dentro de ellos– es uno de los métodos terapéuticos más frescos usados hoy en día para hackear el estado de vigilia a nuestro favor

Hiperrealidades, fantasías, alucinaciones, reminiscencias, híbridos extravagantes del pasado y el porvenir, etc. En los sueños cualquier escenario está dispuesto a ocurrir porque cuando dormimos literalmente estamos explorando nuestra mente. Los sueños son esos otros espacios donde la mayoría de las veces no se está consciente de lo que pueda ocurrir. No hay probabilidad de calcular los fenómenos, a menos que estemos preparados para hacerlo, en un sueño lúcido.

Elegir qué soñar (o en qué área de la mente se quiere estar) y adquirir la lucidez suficiente para controlar los eventos percibidos en ese estado onírico es una experiencia que hoy está teniendo cada vez más devotos a nivel científico y terapéutico. Ejemplo de ello son los estudios recientes sobre la capacidad de los sueños lúcidos para tratar complejos psicológicos derivados del estrés postraumático, los miedos, la ansiedad y las fobias.

Este método es similar a lo que se conoce como “incubación del sueño”, técnica que enseña al paciente a imaginar todos los noches antes de dormir una situación específica y a localizarse en ella dentro del sueño para de esta manera resolver su problema. Algo así como un simulacro onírico, una zona de prueba donde se tiene la posibilidad de que las cosas ocurran de manera diferente. Robert Waggoner –un notable explorador de la consciencia vía el sueño– ha analizado durante mucho tiempo este fenómeno por medio del sueño lúcido. Atendiendo a distintas recomendaciones que sugieren el empoderamiento de los sueños lúcidos –aunado a la práctica continua de la incubación del sueño–, muchas personas han afirmado haber superado ciertos sentimientos negativos y  de ansiedad, y de esta manera logrado reconfigurar su sistema de vida hackeando el candado de cada archivo dañado de la memoria.

Pero, más allá de lidiar con pesadillas o circunstancias trágicas que han ocurrido en vida, otra de las teorías oníricas –y de las menos aprobadas–, sugerida por promotores del sueño lúcido terapéutico como Daniel Erlacher, nos dice que si las personas se volvieran lo suficientemente conscientes en sueños, serían capaces de volverse profesionales en la materia que deseen. Solo sería cuestión de ensayarla en sueños. De esta manera los sueños podrían ser cada noche estudios dedicados de lo que podemos lograr en estado de vigilia.

Parafraseando a Adhip Rawal, psicólogo de la Universidad de Sussex, en Reino Unido, nuestras historias oníricas tratan de sacar la emoción de una experiencia mediante la creación de una memoria de ella. De esta manera la emoción en sí ya no está activa pero su recuerdo sí. Este mecanismo cumple un papel importante porque cuando no procesamos nuestras emociones, especialmente las negativas, la preocupación y la ansiedad aumentan exponencialmente en nuestro estado de vigilia. “Las emociones son la materia central de la que está hechos los sueños”, explica Rawal y agrega: “soñar con aspectos emocionales nos ayuda a trabajar en ellos”.

Ahora ya los sabes, si lo que necesitas es una reconfiguración total o parcial de tu vida y los modos en que la digieres, puedes optar por hacerlo primero desde los sueños.