*

X
El dharma budista y la ética estoica se encuentran

Las Meditaciones de Marco Aurelio, el emperador romano que fue también un filósofo estoico, son uno de los grandes tesoros de filosofía práctica que tiene la tradición occidental. Algunas de sus intuiciones recuerdan a las de otro gran filósofo pragmático, el Buda. Discutiremos aquí algunas semejanzas, frases cortas que encierran profundos conocimientos que pueden aplicarse diariamente.

Existen nobles comuniones entre el dharma budista y la ética estoica. Para los estoicos el sentido de la vida era vivir en acuerdo con la naturaleza como un todo. La naturaleza era definida como una inteligencia en movimiento, expresión de la voluntad divina, un flujo perpetuamente cambiando. La vida virtuosa para los estoicos era una vida libre de pasiones, esto incluye reacciones o respuestas a los sucesos que se presentan en la vida. El estoicismo es de hecho una eudaimonía, una filosofía de la felicidad a través de alinearse con el universo y con el alma. Eudaimonía es curiosamente un término que el maestro budista Alan Wallace equipara con el dharma: a ambos los define como felicidad sostenible, que no depende del hedonismo o de los placeres, ni de las contingencias.

Si bien el budismo no ve el universo como la expresión de una deidad --sino del karma-- existe un claro paralelo entre el concepto de anicca, la impermanencia, y la forma en la que los estoicos conciben la naturaleza. Vivir de acuerdo con la naturaleza es por supuesto también equivalente a vivir en acuerdo con el dharma, una palabra que significa ley, realidad y también naturaleza (o fenómeno). Los estoicos buscaban liberarse de las pasiones que llevaban hacia lo irracional, el budismo claramente mantiene que las pasiones o los deseos (tanha) son la causa del sufrimiento (dukkha). Ambas filosofías promueven un estado de observación sin identificación, una especie de mindfulness de la naturaleza impermanente de las cosas y defienden la importancia de la autoobservación o conocimiento de la propia mente.

Marco Aurelio en sus Meditaciones escribe: "Las cosas en las que piensas determinan la cualidad de tu mente. Tu alma toma el color de tus pensamientos". Y la eminente: "El universo es flujo; nuestra vida es el resultado de nuestro pensamiento [ὁ κόσμος ἀλλοίωσις, ὁ βίος ὑπόληψις]". Esta frase también se puede traducir como "...nuestra vida es el resultado de nuestra opinión", pero muchos autores traducen "pensamiento". De cualquier manera tiene el significado esencial de que la realidad que vivimos depende de cómo o qué pensamos y creemos. Recuerda enormemente la famosa frase del Dhammapada:

Somos lo que pensamos.

Todo lo que somos surge con nuestros

pensamientos.

Donde también se dice: "una mente dominada conduce a la felicidad". Algunos comentadores budistas han dicho que la filosofía del Buda puede resumirse en la observación y en el conocimiento de la mente. Otro enorme eco, escribe Marco Aurelio: "Aquellos que no observan los movimientos de su propia mente necesariamente serán infelices" y también "Nada tiene tanto poder de expandir la mente como la habilidad de investigar sistemática y verdaderamente todo lo que se nos presenta en la vida". Esto nos recuerda los discursos sobre el sati (la atención plena) que hace el Buda en el Mahasatipatthana Sutta:

Cuando un monje experimenta una sensación placentera, comprende: “Estoy experimentando una sensación placentera”; cuando experimenta una sensación dolorosa, comprende: “Estoy experimentando una sensación dolorosa”; cuando experimenta una sensación ni placentera ni dolorosa, comprende: “Estoy experimentando una sensación ni placentera ni dolorosa”. 

[...] Siempre atento, él inhala, siempre atento, exhala. Inhalando largo, comprende “inhalo largo”; exhalando largo comprende, “exhalo largo”. Inhalando corto, comprende “inhalo corto”; exhalando corto, comprende “exhalo corto”. “Experimentando todo el cuerpo [del aire], inhalaré”, así se entrena; “experimentando todo el cuerpo [del aire], exhalaré”, así se entrena. “Calmando lo condicionado por el cuerpo, inhalaré”, así se entrena; “calmando lo condicionado por el cuerpo, exhalaré”, así se entrena.

En suma, el Buda enseña que uno debe poner atención a lo que ocurre en el presente, y no proyectar sobre las cosas conceptos y elaboraciones mentales. Este es el paso esencial en el camino a la liberación de las improntas kármicas. 

Marco Aurelio escribe: "Recuerda que el hombre vive sólo en el presente, en este instante fugaz; todo el resto de la vida ya se ha ido o aún no se ha revelado". Esto evidentemente nos muestra una clara comprensión de la impermanencia de la existencia, de anicca, de la cual se deriva en el budismo la idea de la ecuanimidad: no hay por qué perseguir los placeres de esta existencia o aferrarse a las frustraciones si son efímeras y engañosas. Marco Aurelio señala: "Todo es efímero --y la fama y los famosos también".

 

Twitter del autor: @alepholo

¿El paganismo es la religión perfecta para los millenials?

Filosofía

Por: pijamasurf - 11/01/2016

El paganismo no es una religión como tal, sino una suma de diferentes prácticas espirituales que pueden adaptarse personalmente con gran flexibilidad

La función de las religiones en la vida de la gente puede abordarse desde puntos de vista comunitarios, políticos, económicos, e incluso como genuina necesidad espiritual de trascender lo inmediato, hacer contacto con una naturaleza divina profunda, o la vivencia del relato vital que los practicantes decidan. Las religiones tradicionales (pensando en el catolicismo, el cristianismo, el judaísmo y el islamismo, "religiones del libro") tienen en común un culto a una forma divina tardía (el dios masculino todopoderoso), por lo que podemos considerarlas religiones “jóvenes” con respecto a cultos más antiguos.

Es a este tipo de cultos antiguos que se aplica la palabra “paganismo” al explicar la creciente afiliación de estudiantes y jóvenes en Occidente a ceremonias Wiccan, a la lectura de Magick, al regreso a las fuentes prehispánicas provenientes de pueblos mayas, huicholes, zapotecos, incas, mapuches o apaches, por nombrar sólo algunos, así como a formas híbridas de conocimiento espiritual, como el paganismo humanista, el neopaganismo, la Iglesia de Satán, el ecopaganismo, y muchos, muchos grupos más. Estos cultos tampoco –ni mucho menos– fueron descubiertos por los millenials, sino que han sido practicados a través de linajes ininterrumpidos, secretos en ocasiones, abiertamente en otras (como los Wiccan del ejército estadounidense) durante siglos.

El “pagano” no es necesariamente el ateo: el término latino “paganus” se refiere a quienes vivían en los “pagus”, en las aldeas lejanas de las ciudades. La palabra adquiere su connotación de alguien contrario al cristianismo durante el siglo IV o el V, cuando Roma permite a los cristianos desarrollar su culto a cambio de que pagaran impuestos a las arcas imperiales. Los “paganus” pagaban sus impuestos en el altar, como cualquier súbdito no cristiano del imperio, pero con las reformas de Teodosio el pagano adquirió su connotación negativa actual: el pagano es, antes que otra cosa, un no cristiano que mantenía contacto con cultos anteriores, como la devoción de los penates o dioses familiares.

Según Michael Strmiska, profesor visitante de estudios religiosos de la Universidad de Masaryk, “el atractivo del paganismo moderno es que es una alternativa a las religiones tradicionales, como el cristianismo.” Desde luego, “no todos los paganos aceptan la etiqueta de "pagano", pero desde un punto de vista académico, su denominador común es un intento de recrear y revisitar el precristianismo".

Estimaciones de los últimos censos en Estados Unidos calculan que existen entre medio y un millón de estadounidenses que se identifican a sí mismos como paganos. Probablemente no se trate de una minoría representativa ni siquiera, pero muchos ya empiezan a organizar jornadas y eventos en torno a sus creencias, así como grupos de estudio y clubes dentro de universidades, lo que coloca al fenómeno en la órbita de los millenials.

Procesión Wiccan en Inglaterra


¿Una religión para millenials?

Y es que si lo consideramos un momento, los millenials son un grupo poblacional amplio, a menudo malentendido aunque muy atacado —justo como los paganos del siglo IV. Como los paganos, los millenials tienden a sentirse ajenos a las formas de trabajo y de entender el éxito, el mundo, el amor y todas las categorías de las generaciones previas, por lo que también es comprensible que poco a poco buscaran formas de representarse la espiritualidad de una manera “personalizada” y propia.

En cuanto a religión, los intereses de los millenials no se centran únicamente en las influencias familiares o de su entorno inmediato, sino que han crecido enterándose de otras formas de culto religioso en todo el mundo como algo que se da por sentado. Si nuestros abuelos o bisabuelos creían en un mundo tajantemente católico, cristiano o protestante, los jóvenes de hoy saben que el árbol de las religiones tiene una pluralidad asombrosa de ramas, y que de todas se puede aprender un poco.

Bandera de los paganos queer

Los neopaganismos actuales, pues, serían un destilado de sabidurías ancestrales, no siempre seguidas con rigor, pero puestas en el crisol de la fe como creencias vivas, que finalmente es lo que mantiene las religiones como fuerzas de cohesión actuante en el mundo.

El "Humanismo pagano" es una de las versiones más pujantes de esta tendencia. El editor del sitio web homónimo, John Halstead, fue criado como mormón, pero afirma que el paganismo ni siquiera refuerza la necesidad de creer en dioses como tales. “Lo que me llevó al paganismo”, afirma Halstead, “fue una serie de cosas, una de las cuales fue una conciencia creciente entre la gente, religiosa y no, sobre el cambio climático y nuestra responsabilidad para con la Tierra… Es una religión que me pareció consistente con el estado actual de la ciencia de nuestros días”.

En ese sentido, los paganos utilizan un lenguaje “teísta”, esto es, que se refiere al Sol, las estaciones y la naturaleza como si se trataran de seres o entidades divinas. Su filiación con movimientos ambientales y ecológicos los vuelve también una probable fuerza política en el futuro próximo, cuando la situación medioambiental se agudice (de hecho, ya realizan acciones en torno a celebraciones como el día del planeta en Europa, Canadá y Australia). 

Margot Adler, sacerdotisa Wiccan, escribió sobre el futuro del paganismo que no debe convertirse finalmente en una religión más, pues “nuestro movimiento sigue siendo importante en parte por su crítica a las religiones monoteístas y patriarcales. ¿Se perderá o se debilitará esa crítica cuando el paganismo tome el lugar que le corresponde como una religión establecida?” Sólo sus practicantes podrán determinarlo.

Con información de Inverse.