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Abren petición para obligar a Donald Trump a comer hongos y darse cuenta de que todos somos uno

AlterCultura

Por: pijamasurf - 11/16/2016

Una fugaz petición en change.org clama por obligar a Trump a consumir hongos alucinógenos para detonar en él algo de conciencia

Recién se registró una fugaz petición creada en la plataforma change.org, que desafortunadamente no procedió, en torno al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. Creada por el estadounidense Buffy Young, la petición solicitaba a la FDA (Federal Drug Administration) "obligar a Trump a comer hongos hasta que se dé cuenta de que todos somos uno".

Evidentemente esta peculiar solicitud apela al discurso racista, machista y en general de segregación que el magnate sostuvo durante su campaña y a pesar del cual, para sorpresa del mundo, obtuvo la victoria en la contienda presidencial de su país. 

Todos deberíamos comer hongos al menos una vez en la vida. Donald Trump es muy probable que vaya a necesitar más que la mayoría de la población para que los efectos actúen sobre su cerebro carcomido por coca.  

Y es que aunque la petición sea improcedente, tanto que se cerró poco tiempo después de estrenada, en verdad se antoja que ya sea a través del consumo de hongos alucinógenos, o de un intensivo de meditación (práctica que aparentemente ayuda a combatir el racismo dentro del cerebro de una persona), algo detonara al menos un poco de conciencia en quien tendrá a su cargo las riendas, durante mínimo 4 años, del país más poderoso del mundo –conjuremos pues, aunque parezca misión casi imposible, que este tipo experimente un salto acelerado de conciencia en las próximas semanas.

Provocador cómic inspirado en Banksy muestra cómo la publicidad te manipula

AlterCultura

Por: Pijamasurf - 11/16/2016

Cómic hace reflexionar sobre los efectos nocivos de la publicidad

Un provocador cómic titulado Banksy-Taking the Piss, creado por Gavin Aung Than elabora una crítica a la publicidad que invade el espacio público con mensajes que manipulan a las personas y los tratan como autómatas cuyo sentido existencia es sólo consumir. 

De manera muy directa el cómic habla de una Corporación Global que es una especie de emblema de la corporatocracia en la que vivimos cuyo mensaje simplemente es Vive. Compra. Muere. A grosso modo a esto se reduce el significado de la existencia humana para el marketing y la publicidad de la sociedad en la que vivimos. Es un tanto reduccionista el mensaje del cómic pero no sin cierta verdad. Cuando le quitas toda la sofisticación, todo el brillo y todo el glamour del entretenimiento y el marketing, la mayoría de los anuncios simplemente están diciendo compra, compra, compra. Las imágenes y los mensajes que vemos en las ciudades son como depredadores que se alimentan de hacernos sentir inadecuados mostrándonos que no somos como el ideal que nos han hecho creer que debemos querer ser. Es a partir de esta sensación de que no somos suficientemente buenos que surge el deseo de comprar para paliar esa insatisfacción creada ilusoriamente.

El cómic llama al final de manera anárquica a apropiarnos del espacio público y resignificar los mensajes que pululan en las urbes, haciendo sentir menos a las personas. Crear una contrapublicidad, como lo ha hecho memorablemente en algunas ocasiones Banksy.