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4 recomendaciones para ver la superluna de este 14 de noviembre

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/13/2016

Los cielos de la noche entre el 13 y el 14 de noviembre presumirán la luna más grande en 68 años

Desde hace semanas se ha estado anunciando la llegada de la superluna de noviembre del 2016, la más grande en 68 años. El satélite natural de la Tierra no volverá a estar tan cerca de nuestro campo de visión hasta el 20134 (y no lo ha estado desde 1966). Por eso es que el bullicio lunar de los últimos días está más que justificado, algo que, por cierto, celebramos: a fin de cuentas es bueno que aun en la sociedad de la simulación y la ansiedad, de vez en cuando el reflector central del espectáculo recaiga en la naturaleza y no en el show de medio tiempo del Super Bowl o incluso en el desarrollo de elecciones hipermediáticas.

En todo caso procedamos al aspecto experiencial de este afortunado fenómeno, del cual seremos testigos privilegiados. Y para disfrutar al máximo la experiencia te recomendamos, además de intentar frenar por unos minutos el acelere en el cual la mayoría de nosotros estamos inmersos (cortesía de las redes sociales, la sobreconectividad y otros deleites contemporáneos), seguir estos simples consejos:

1. Procura un espacio lo mas abierto posible, algo difícil en las grandes ciudades, pero entre mayor campo de visión del cielo tengas disfrutarás más y durante mayor tiempo el desfile lunar.

2. Recuerda que el perigeo o clímax lunar, es decir el instante en el que más grande estará la Luna, es a las 13:52 UT, por lo que en la mayoría de países se disfrutará más hacia el amanecer, digamos entre 5 y 10 de la mañana (obvio, trata de darte tu sesión un poco antes de que amanezca, cuando aún la noche es profunda). 

3. Como aconseja la NASA, lo ideal sería poderla captarlo cerca del horizonte, para así favorecer una ilusión óptica que provoca que el disco lunar se vea más grande (gracias al contraste con otros objetos). 

4. Primero disfrútala; ya luego, si quieres, puedes dedicarte a documentarla, pero es importante que privilegies la experiencia por sobre la documentación.

Imponentes paredes de agua viajando a la velocidad de un tren descarrilado son parte del arsenal de la naturaleza

Las olas son parte del movimiento mismo del océano cuando toca tierra en las costas del mundo: su tamaño, dirección y fuerza depende de muchas variables, como el viento, la presencia de fenómenos como huracanes, tormentas o incluso maremotos, así como del fondo marino y la presencia de arrecifes de coral.

A medida que las olas se aproximan a tierra (lugar donde los surfistas pueden aprovecharlas), la energía que las impulsa hacia adelante no tiene otra dirección a donde ir que hacia arriba, lo cual genera crestas majestuosas de espuma cuando la gravedad hace lo suyo. Lo anterior no aplica a los tsunamis, porque la energía que las impulsa es demasiado fuerte, puesto que viene de movimientos debajo del fondo marino. 

Estas son algunas de las olas más monstruosas y majestuosas jamás registradas:

 

Teahupo’o, Tahití: 7 metros

Estas olas aún son “surfeables”, aunque los conocedores dicen que su caída es una de las más pesadas.

 

El dragón de plata: 9 metros

Llamada apropiadamente “el dragón de plata”, esta ola es producto de la marea de Hangzhou sobre el río Qiantang, que corre en dirección opuesta al río.

 

Banzai Pipeline: 9.144 metros

Ubicada en Oahu, Hawaii, es una de las más peligrosas olas para surfear, pues si te caes de la cresta entras directamente en el arrecife de coral. Se cree que al menos diez personas han muerto en el lugar.

Andy irons en el Billabong Pipeline Masters 2009

Tsunami del Índico: 15 metros

En el 2004, un tsunami afectó las costas del océano índico viajando a unos 800 kilómetros por hora y adentrándose más de una milla en la tierra. Cobró un aproximado de 200,000 vidas, lo cual la vuelve la ola más mortífera registrada.

 

Nazare, Portugal: 24 metros

Un punto obligado de los mavericks de olas grandes, Nazare produce olas inigualables que pueden observarse desde un mirador. En 2011, el surfista Garrett McNamara impuso el récord mundial al surfear una ola de 24 metros. En 2013, McNamara afirmó haber surfeado una ola de 30 metros en el mismo sitio, pero su altura nunca fue confirmada.

McNamara en Nazaré (via travelandsurf.com)

Mar de Noruega: 26 metros

Las “olas vagabundo” u olas monstruo son olas que aparecen espontáneamente y que hasta 1995 se creía que eran un mito. El año nuevo de ese año, la guardia costera noruega documentó una ola de 26 metros. La explicación de este fenómeno puede ser que dos o más olas se encontraron en el mar y alinearon sus crestas para formar entre todas una más grande, pues se registraron al menos 20 olas alrededor de la mayor.

 

Bahía de Lituya, Alaska: 30 metros

Un terremoto seguido de un deslave en 1958 provocó una ola de 30 metros, el mayor tsunami jamás registrado. La ola entró a tierra y se llevó a su paso el bosque de Lituya. Al menos cinco personas murieron, pero los daños a propiedad fueron mínimos dado que se trataba de un lugar con poca infraestructura.