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Los 5 mejores hacks para impulsar tu creatividad y ánimo en el trabajo

Buena Vida

Por: pijamasurf - 10/19/2016

Trucos simples y prácticos para sobrevivir a la vida de oficina felizmente

Actualmente la productividad en los espacios de trabajo está por los suelos. Todas las empresas pierden miles de horas y pesos a causa de esto. Muchas empleados sufren las consecuencias de malos ambientes laborales y la falta de oportunidades para aplicar sus conocimientos en la resolución de problemas. Esto da comienzo a un ciclo vicioso: falta de motivación, bajas expectativas y frustración. Así lo vivimos casi todos.

¿Qué puedes hacer para mejorar tu productividad? Estos hacks te ayudarán a ejercitar tu mente y a enfocarte en las tareas que necesitas cumplir apoyándote en tu creatividad e ingenio, sólo necesitas integrarlos a tu rutina diaria.

 

1. Tomar café en el momento adecuado

Generalmente nos acompañamos de una deliciosa taza de café para comenzar el día pero no es necesariamente la mejor hora para tomar esta bebida. Los efectos energéticos de la cafeína son bien conocidos por todos; en lugar de empezar desde temprano se recomienda servir la primera porción a partir de las diez de la mañana o bien, entre las dos y cinco de la tarde. En esos momentos agradecerás mucho más el tirón de energía.

 

2. Cumple una meta sencilla

¿Puedes encestar esa bola de papel y anotarte tres puntos? ¿Que tal alcanzar los dedos de tus pies o beber tres vasos de agua seguidos (es agua, no te hará daño tomar un poco más)? ¡Hazlo ya! Establecer pequeños objetivos a lo largo del día y cumplir con ellos mejora tu estado anímico y te hace ver la vida más positivamente. Ponte un reto a lo largo del día y cumple con él, tu confianza se verá reforzada.

 

3. Llámale a un amigo

En los trabajos que requieren creatividad se suelen generar condiciones adecuadas para presentar, discutir y generar ideas a gran velocidad. Llama a un amigo del que no hayas sabido en algún tiempo, enfrentar tus ideas con alguien que piensa de manera distinta a ti o se encuentra lejos del problema a resolver potencia tu imaginación. Cuando discutes tus ideas con otros, tu creatividad se ejercita y fortalece su capacidad creadora.

 

4. Amplía el panorama

Una de las maneras mas efectivas de mejorar tu ánimo en el trabajo es tomarse algunos minutos para meditar, recordar las cosas por las que nos sentimos agradecidos, considerar las mejores facetas de nuestro ser o pensar en aquellas metas de vida que estamos luchando por cumplir.

 

5. Sé amable con desconocidos

Se sabe que la amabilidad no sólo mejora tu entorno, también hace lo mismo por tu ánimo. Da las gracias al cartero con algunos dulces, barre el pasillo de tu edificio, riega las plantas de tu vecino, invita el café a un compañero de oficina. Te hará sentir mucho mejor contigo y con el mundo, un gesto generoso le hará el día a otro y te hará un mejor colaborador en el trabajo.

 

Estas simples actividades podrían marcar una gran diferencia en tu experiencia al trabajar. Compártelas y haz de tu entorno laboral el lugar que siempre quisiste.

 

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Escribir 750 palabras todas las mañanas: el hábito que podría transformar tu vida

Buena Vida

Por: pijamasurf - 10/19/2016

Una práctica sencilla con muchos beneficios, algunos para tu psique, otros para tu desarrollo, e incluso otros más para tu salud

Ahora y desde hace algún tiempo (¿pero cómo decir cuánto?) la escritura se considera un ejercicio reservado a unos cuantos. Si bien es posible que esté más presente y extendida que nunca en la historia, su uso es más bien instrumental o utilitario. Escribimos un mensaje de texto, quizá una actualización en Facebook, un tweet, un recado, pero poco más que eso. Leemos lo que alguien más escribe (como ahora), ¿pero alguna vez nos detenemos a pensar que también cualquiera de nosotros podría escribir así? No con cierto estilo, sino escribir porque sí, escribir sin una utilidad manifiesta, escribir únicamente porque hace bien y es satisfactorio.

En los últimos meses han circulado reseñas sobre una práctica que al parecer es común entre personas de muy distintos ámbitos: actores, empresarios, periodistas y otros. Oliver Burkeman, por ejemplo, columnista en The Guardian y a quien hemos citado en Pijama Surf, también ha hablado al respecto.

El hábito es sencillo: poco después de despertar por la mañana, tomar lápiz y papel y escribir hasta completar cerca de tres páginas, lo cual equivale más o menos a 750 palabras, mismas que se completan en un promedio de media hora. Escribir lo primero que venga a la mente. Escribir sin censura. Escribir sin pensar que alguien más va a leer el resultado final. Escribir y ya.

¿Por qué algo tan simple puede tener tanta importancia? La respuesta puede ser variada. Podríamos decir que, cómo otros hábitos, este enseña también el valor de la disciplina y la constancia.

Sin embargo, si sólo fuera esto, no sería distinto de correr o de realizar una actividad de entretenimiento (hay quien teje o quien construye cosas en su tiempo libre).

La diferencia con la escritura, de acuerdo con quienes hacen esto que se ha dado en llamar “Páginas matutinas” ("Morning Pages") es que, de inicio, escribir conlleva la cualidad de la conexión. Como han descubierto muchos escritores en la historia de la literatura, paradójicamente escribir sin rumbo definido casi siempre conduce a algún lugar. Podemos comenzar con un recuerdo, con el sueño que tuvimos la noche que recién terminó, con una idea que quisiéramos desarrollar e incluso con algún pendiente del día. Si continuamos sin reservas, movidos únicamente por el impulso de escribir, con toda seguridad terminaremos en un punto que aunque no imaginábamos, de algún modo ya conocíamos.

Por otro lado, escribir de la nada, llenar una página en blanco con lo primero que se nos ocurra, también nos enseña al menos dos cosas: una, nuestros propios límites. ¿Qué podemos decir? ¿De qué manera lo hacemos? ¿Con cuánta dificultad? En segundo lugar, también nos hace escuchar a nuestro crítico interior. Todos tenemos esa voz que nos señala nuestros errores, a veces con severidad excesiva. Conocer a ese juez pequeño pero terrible también es importante para nuestro desarrollo personal, pues no pocas veces es el orquestador del autosabotaje en que incurrimos.

Finalmente, y aunque no es menor, la escritura también tiene efectos positivos en aspectos específicos de nuestra salud física y mental, pues puede contribuir a reducir las nocivas consecuencias del estrés y mejorar la memoria, por ejemplo.

Autoconocimiento, honestidad, claridad e incluso un poco de buena salud. Parece un buen intercambio, ¿no crees?