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Fotos de Goa en los 70 y 80, el paraíso hippie de la India donde se originó el psytrance

Psiconáutica

Por: Pijamasurf - 10/16/2016

Una nostálgica mirada a la cuna de la cultura de las fiestas de electrónica psicodélica, una mezcla de exotismo espiritual de la India con una búsqueda hippie del paraíso

De regreso a la época mágica de Goa, una antigua colonia portuguesa en el suroeste de la India, que se convirtió en el destino favorito de hippies, freaks y exploradores de la conciencia psicodélica y religiosa. Antes de que nacieran lo que hoy llamamos raves o fiestas de psytrance a finales de los ochenta, se celebraban fiestas en los días de luna llena en la legendaria playa de Anjuna, en Goa. Estas memorables jornadas con un sonido de rock and roll y fusiones de música local evolucionaron a los sonidos electrónicos del goapsytrance de la mano de pioneros como Goa Gill, Nick Doof, Martin Freelan, Simon Posford y otros. 

Según Graham St. John, el principal historiador del género, el goa combinó el deseo de trascender con el deseo de transgredir, en un espacio liminal que sería configurado como el goa y luego el psytrance. El sonido de goa se alimentó inicialmente de expatriados que llevaban cassettes y DATs con los primeros sonidos de música electrónica, entre ellos Kraftwerk, y que tocaban en estas legendarias fiestas. Surgió entonces Goa Gill, un DJ sadhu quien era capaz de tocar sets de más de diez horas, cuyo fin era crear la atmósfera para tener experiencias místicas alimentadas por el consumo de sustancias psicodélicas. 

En la primera imagen pueden ver al legendario veterano Goa Gill, quien algunos consideran el padre espiritual del rave psicodélico. (MÁS FOTOS EN TRANCENTRAL).

Ahora un video de las fiestas de Goa, un prototipo de lo que serían después las fiestas de luna llena que introducirían la electrónica como una tecnología del éxtasis:

 

 

 

 

 

 

 

 

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Una retrospectiva a lo que puede llamarse "una edad de opio": elegancia, decadencia, seducción arrabalera, las cuevas del dragón de la adormidera

Antes de que se pusiera de moda el "heroin chic" existió el glamour decadente y voluptuoso del opio. Persiguiendo el "dragón" entre almohadas y deleites sensoriales, el opio en el siglo XIX y partes del siglo XX fue la droga de la lascivia, de la languidez, del dandismo y en general de la exploración al margen. Los fumadores lo mismo congregaban a las clases menos afortunadas, prostitutas, marineros y enfermos, como también a artistas y diletantes. Escribieron y experimentaron con la deliciosa corrupción del opio grandes artistas como Baudelaire, Oscar Wilde, Thomas de Quincey, Jean Cocteau y William Burroughs, entre otros. 

Las imágenes aquí presentadas fueron recopiladas por el sitio Messy Chic y abarcan toda una línea estética de los submundos, elegancia y perdición, la oscura atracción de la adormidera, ese sueño samsárico en el fondo de la pipa. 

Este pedigree del opio, una sustancia que produce caleidoscópicas y plácidas visiones debe, sin embargo, entenderse también desde la noción particular de que se trata de una sustancia que parece robar la voluntad de sus usuarios, haciendo que las insustanciales visiones celestes de campos de flores se conviertan en infiernos mucho más tangibles y duraderos.  

Lamentablemente el opio también tiene una historia muy sangrienta y opresiva, ligada a la guerra y al colonialismo, como ocurrió con Gran Bretaña y China y actualmente con Afganistán, el país donde más se produce opio en el mundo y que es controlado por Estados Unidos. Asimismo, en México, la violencia que ha sufrido el estado de Guerrero está ligada con la enorme producción de amapola de este estado. Correteando el sueño del opio, la humanidad ha sido devorada por el dragón de sus espejismos.