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Los residuos electrónicos alcanzan cifras exorbitantes cada año, y están envenenando a poblaciones empobrecidas que lucran con el reciclaje

Todas las imágenes: Kai Loeffelbein/laif

Vivir en la era de la información trae consigo importantes cambios sociales y culturales que pueden ser muy positivos, pero según el último reporte de las Naciones Unidas sobre residuos electrónicos, también se crea un nuevo flujo de basura y desechos, los cuales están envenenando personas en China y el sureste asiático.

¿Qué ocurre cuando te deshaces de tu computadora, tu tablet, tu viejo smartphone, incluso tus audífonos o los cables periféricos? Seguramente crees que todo termina cuando te compras dispositivos nuevos, pero los viejos probablemente van a terminar en un basurero en Asia o África, donde serán reciclados manualmente por personas expuestas a intoxicación por plomo y otros materiales.

La ONU estima que para el 2018 se producirán anualmente casi 50 millones de toneladas cúbicas de desechos electrónicos, tomando en cuenta que durante 2016 se han producido más de 30 millones ya. 

Millones de estas toneladas de desechos llegaban a Guiyu, un distrito de la provincia de Guangdong, al sur de China, que llegó a ser descrita como la capital mundial de los desechos electrónicos. Estudios en la población infantil de Guiyu encontraron niveles anormales de plomo en la sangre, además de que muchas mujeres inhalaban residuos de la fundición de tarjetas madre y piezas reciclables, lo que elevó la alarma para que el gobierno abriera nuevos centros de reciclado con condiciones más seguras para los trabajadores.

WasteAid, una organización no lucrativa de reciclaje de desechos electrónicos con sede en Inglaterra, cree que “las metas de desarrollo sustentable no pueden alcanzarse a menos que la administración de desechos sea una prioridad. A nuestro parecer, la administración decente de desechos es un derecho básico y queremos que los gobiernos de todo el mundo se tomen este asunto con mucha más seriedad. En 2012 sólo el 0.2% de la ayuda internacional fue a parar en la mejora de la administración de desechos sólidos —simplemente no basta.”

Via The Guardian.

Acaso como fiebre de temporada, la fascinación por lo payasos encontró cauce en un medio inesperado: la pornografía

Desde hace unos días ha circulado información a propósito del avistamiento de payasos en distintas ciudades de Estados Unidos, México y algunos otros países, y aunque esto podría parecer inocente y quizá hasta divertido, en general los que se encontraban en la calle tenían un tinte siniestro, como si tuvieran la intención explícita de asustar a la gente.

Como sabemos, aunque al payaso se le asocia usualmente con la diversión, también se le utiliza para llevarlo a sus opuestos, en especial lo trágico (como en Pagliacci, la ópera de Leoncavallo) o lo terrorífico (como en It, la novela de Stephen King, también adaptada al cine).

Existe, sin embargo, otra derivación aún más sorpresiva: la pornográfica. Aunque parezca asombroso, no sólo existe porno de payasos, sino que además, en las últimas semanas su consumo ha aumentado exponencialmente, esto al menos en una de las plataformas de porno en línea más visitadas, Pornhub.

Según reportó Pornhub, la búsqueda de porno de payasos en su sitio aumentó en 213% en la primera semana de octubre, en comparación a la tendencia que se tenía desde mediados de septiembre, según se ve en esta gráfica.

En cuanto a los términos de búsqueda, éstos han sido los más populares en los últimos días:

Sin duda un giro inesperado en esta figura que bien podría considerarse un arquetipo moderno.