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¿Es la compasión la frecuencia vibratoria más alta de la mente? (Estudios así lo sugieren)

Salud

Por: Pijamasurf - 10/18/2016

Una serie de importantes estudios científicos que han medido a monjes budistas meditando sugieren que la compasión produce las frecuencias mentales más altas y podría ayudar a combatir la depresión

Puede que resulte paradójico, pero la mejor forma de asegurar tu felicidad es pensar en la felicidad de los demás. Esto es el fundamento del budismo mahayana –del camino del bodhisattva–, que se basa en la compasión y el altruismo como método para alcanzar la iluminación, pero recientemente también está siendo comprobado por la ciencia (no la iluminación pero sí el bienestar del cuerpo-mente).

Hace algunos años el neurocientífico Richard Davidson visitó al Dalái Lama en Nepal. En una de sus conversaciones, el Dalái Lama le sugirió que si bien la neurociencia había dedicado mucho tiempo a estudiar la depresión y la ansiedad, menos sabía de la compasión y la felicidad, así que por qué no intentar medir sus efectos en el cerebro. Davidson, quien tiene un laboratorio en la la Universidad de Wisconsin-Madison, echó andar un importante estudio para medir las ondas cerebrales y las diferentes activaciones que se producen en el cerebro cuando personas meditan. Para el estudio en cuestión volaron a ocho monjes budistas de Asia, a los cuales conectaron a más de 128 sensores de un electroencefalograma. 

A partir de estos experimentos, el monje budista Matthieu Ricard obtuvo el apodo del "hombre más feliz del mundo", particularmente por la gran cantidad de ondas gamma que producía su cerebro cuando hacía una meditación de compasión (una técnica muy común en el budismo tibetano). Esta firma neural fue asociada por los científicos con un mayor bienestar. Recientemente entrevistado por la revista GQ, Ricard, explica que este apodo es erróneo, ya que en el experimento hubo personas que superaron sus picos de ondas gama. "Hubo un monje que sacamos de una cueva en Nepal. Él fue el que más fuertes ondas registró, fue algo nunca visto", explica Ricard, quien también tiene una formación científica. 

Davidson y su equipo notaron también que el grupo de monjes registró una menor "reactividad" que el grupo de control de meditadores. Esto fue medido disparando el sonido de una explosión por unos audífonos y midiendo la reacción en su cerebro. Se les dijo a los participantes que debían neutralizar su reacción. En inglés se llama a esto "startle response" (respuesta de sobresalto) y está asociada con emociones negativas, ya que si se exagera la respuesta o la mente merodea en ella, puede producir estrés y emociones negativas. En el caso de los monjes se presentó una repuesta mínima, que mostró su capacidad de desapego. Esto sugiere que los meditadores tienen una mayor tolerancia y una menor tendencia a frustrarse por eventos. No era que los monjes no reaccionaran, sino que liberaban su respuesta rápidamente. 

Este mismo estudio notó que la respuesta más notable en las imágenes neurales ocurría cuando se meditaba sobre la compasión. Picos de ondas gamma de alta simetría se producían en estos casos; ya que las las ondas gamma son las de más alta frecuencia, uno puede conjeturar que realmente el amor o la compasión, como mantiene la sabiduría popular, son los estados de más alta conciencia o vibración a los que accede el cerebro humano.

Richard Davidson explica además que estos estados de alta amplitud "indican plasticidad", es decir, que el cerebro se modifica cuando se presentan, así que no son pirotecnia de poca consecuencia, sino que son fuegos constructivos que pueden moldear poco a poco nuestra estructura neural. Las imágenes de resonancia magnética mostraron actividad notable en la ínsula anterior. Davidson apunta que esta región es la que coordina mucho de la relación cerebro-cuerpo: "los sistemas en el cerebro que dan soporte a nuestro bienestar están íntimamente conectados con diferentes órganos y con el sistema endócrino e inmune." Las resonancias revelaron que "la compasión es un estado que involucra al cuerpo de manera integral". En otro estudio, Davidson descubrió que la meditación mejora la respuesta inmune a la vacuna de la influenza (inclusive cuando los meditadores no eran monjes budistas o meditadores "profesionales").

Davidson concluye que la mejor forma de activar los circuitos de emoción positiva del cerebro es través de la generosidad. Su colega, el profesor Lutz, señala que cultivar la compasión puede ayudar a prevenir la depresión, entre otras cosas. Ambos resaltan la importancia de que la compasión no es algo que dependa de ciertas cualidades innatas, sino que se puede aprender a desarrollar.

Hace una semanas publicamos el artículo (que recomendamos como continuación de este tema): La verdadera inteligencia es la compasión (lo que los maestros iluminados descubrieron), en el que intentamos mostrar cómo la compasión es la piedra angular de diferentes tradiciones religiosas y filosóficas e incluso ha sido considerada como una forma de alquimia emocional, generando lo que los budistas llaman bodhicitta, la mente del despertar.   

 

 

3 pasos cruciales para liberarse de un apego emocional

Salud

Por: pijamasurf - 10/18/2016

Estos sencillos consejos te ayudarán a transformar cualquier experiencia en algo positivo sin importar lo dura que sea

Ciertas experiencias pueden dejar una profunda huella en nosotros. La manera en que vemos al mundo está moldeada por estos episodios que, cuando resultan negativos, nos limitan hasta conducirnos por rincones oscuros una y otra vez. Nuestro corazón se llena de tristeza, inseguridad y frustración.

El desapego es fundamental para transformar estas experiencias y evolucionar hacia una nueva percepción de la vida que nos permita tomar el camino correcto para sentirnos plenos e iluminar nuestra conciencia.

Aquí tres pasos cruciales para abandonar estos hábitos.

 

1. Aléjate de las distracciones

Son adicciones emocionales que mantienen a tu mente apaciguada dentro de tu cuerpo, se encuentran dentro de la televisión, la radio, las revistas y las redes sociales.

Estos pequeños escapes provocan cierto tipo de pensamiento que deriva en una forma de estar y sentir que los hace más necesarios mientras prolongan un ciclo de pensamiento negativo.

Piensa en tu programa o canción favoritos. ¿Cómo te hacen sentir? Disparan emociones asociadas a esos recuerdos, éstos producen pensamientos que alimentan tus sentimientos negativos. Estos distractores te alejan de la noción de que eres tú quien crea estas emociones.

Mientras más te adentres en este ciclo, más difícil será sobreponerte a la adicción emocional y separarte del dolor y el sufrimiento que experimentas. 

 

2. Da tu atención a lo que se la merece

En situaciones difíciles, es muy común intentar escapar del dolor o reprimir los recuerdos. Esto sólo provoca que éstos se manifiesten negativamente generando caos en otros aspectos de nuestra vida. Esta es la razón principal por la que comenzar un proceso de sanación adecuado resulta fundamental.

Al aceptar nuestro dolor y concientizar nuestros sentimientos nos acercamos a la solución. Cuando nos enfrentamos a nuestro dolor, podemos empoderarnos a través de él para crecer. Se aprende más de las experiencias negativas y es esencial aceptar, de la mejor manera, el dolor derivado de ellas.

No cargues máscaras. Reconoce tu dolor, platica contigo, confróntalo e intenta entender por qué te sientes de esa manera hasta lograr comprenderte más.

 

3.  Sé más consciente

Una vez que has asumido tu dolor, es tiempo de liberarte de los patrones y ciclos de pensamientos negativos.

Eso sólo puede lograrse si comprendes esto: cada vez que tenemos un pensamiento generamos sustancias en nuestro cerebro que provocan reacciones químicas. Al igual que en las adicciones físicas, podemos volvernos dependientes a esas sustancias y reacciones. Prolongamos los pensamientos negativos para garantizar que esas sustancias seguirán produciéndose en nuestro cuerpo.

 

Por eso librarse de estos hábitos de negatividad puede resultar tan difícil como dejar una adicción. Cuando estás al tanto de esta función puedes determinar tus acciones y acabar con el sufrimiento. Al cambiar nuestra forma de pensar, podemos cambiar nuestra forma de sentir y generar reacciones químicas más positivas.