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El conocimiento del deseo, reflexión sobre la cinta “La academia de las musas” (José Luis Guerín, 2015)

AlterCultura

Por: Psicanzuelo - 10/05/2016

Un profesor de Filología se debate entre el deseo y el amor, a través de una ruta personal de autoconocimiento, en otra sólida docuficción del director catalán

La academia de las musas (José Luis Guerín, 2015) es una "docuficción" que reflexiona sobre los distintos tipos de amor, de lo cerca que se encuentran el sexo y la muerte, de lo joven que puede ser un viejo y la sabiduría que se encuentra en la juventud. Raffaele Pinto en la vida real es un profesor de Filología italiano, de la universidad de Barcelona, que sirve a Guerín como personaje principal en su más reciente cinta donde interpreta o se interpreta, o más bien se reinterpreta como profesor. No es sorpresa que el brillante director le dé vuelta una vez más a los géneros fílmicos en su propuesta y nos haga preguntarnos todo el tiempo qué tan real es todo lo que estamos mirando en pantalla, por cierto en una aguda edición hecha por él mismo y que suma a la búsqueda filosófica, abriendo las preguntas en lugar de contestarlas, abriendo las interacciones en cortes de cosas que parecen separadas y cosas que parecen vinculadas, mostrando polaridades inmediatas aparentemente lejanas. Las preguntas subyacen bajo las cuestiones que parecen algo y son otra cosa, sobre la existencia o no del amor, también sobre el deseo, y viceversa: de lo que precede a lo que existe por medio del deseo y del amor, sobre la inspiración artística bajo el deseo principalmente. 

El profesor Pinto alecciona a varias pupilas sobre la naturaleza de las musas, con ejemplos variados que van de los mitos griegos a la divina comedia. Les hace ver la forma en cómo el propio engaño puede ser a veces camino para ser más fiel al amor, que es lo que importa, asuntos de filosofía por encima del instinto para que triunfe el instinto espiritual que bien puede residir en la carne. Las estudiantes intercambian apuntes fuera de clase, intentan llegar al meollo del asunto, y siguen al profesor como portador de la verdad cuando les rebela que la poesía desde tiempos de Orfeo consiste en conectar el mundo de los muertos con el mundo de los vivos. Bajo esta perspectiva, ¿qué podría ser el amor y qué podría ser una musa? 

El profesor está casado con una mujer de su edad (avanzada), que lo cuestiona por su infatigable búsqueda por la juventud de sus alumnas, por su hipocresía con la que parece justificar sus desvaríos románticos y calenturas de su segundo aire con actos poéticos y clases de Filología. En especial hay una alumna que intenta convertirse en una musa para su maestro, y se percata de que fue una musa para alguien que nunca conoció en persona anteriormente y que, como pasa en todas las relaciones digitales, ellas se vuelven musas de poetas al nivel que sea. 

Las escenas en el aula, en los pasillos y lugares aledaños de la escuela se conectan con escenas en el campo donde algunas alumnas graban el sonido con micrófono y grabadora, de pastores que cantan, sonidos de épocas lejanas, borregos a sus alrededores. Es un toque que dimensiona los discursos del profesor, que parecen de otra época, a un momento actual y finalmente a la atemporalidad a la que se esclaviza el humano simplemente siendo humano; aunque sospechamos que los valores de los que se habla son otros, no podemos dejar de percibir que no dependen de su factor temporal.

Los reflejos que se encuentran entre ellas y la audiencia muchas veces nos conecta visualmente con la idea filosófica de la cueva de Platón, no es que sean ellas o él, es una proyección de algo que se encuentra en otro lugar, a donde se puede acceder por medio de la reflexión y de la ausencia de ella. 

Mira el trailer de la película:

Y aquí puedes ver una entrevista a la actriz Mireia Iniesta:

 

Twitter del autor: @psicanzuelo

Dixon, el legendario orquestador de las noches berlinesas, en México

Buena Vida

Por: Pijamasurf - 10/05/2016

Uno de los grandes DJs de la escena berlinesa arranca el espíritu festivo que caracteriza el otoño en la Ciudad de México con su presentación en una noche de Nano Mutek

Dixon es una leyenda en la escena berlinesa. Estamos hablando de la que tal vez sea la meca del techno y el house mundial, además desd uno de los responsables por hacer que las noches de esta ciudad sean tan especiales. Este productor, DJ y fundador de disqueras como Innervisions, empezó su carrera en los 90 tocando como residente de varios clubs en Berlín; en ese entonces se encargaba de maratónicas jornadas que fueron marcando a la conciencia festiva de esa ciudad. 

Lo que lo ha llevado a ser considerado uno de esos DJs imperdibles es su dominio de un estilo que mantiene siempre una elegancia, que no hace concesiones, pero que es capaz de llegar a los niveles más altos de la euforia y el éxtasis, siempre después de ganarse esos estados. La conexión con la pista, con las emociones y con la imaginación en movimiento no es gratuita, es una lenta destilación que va trabajándose.  Quizás en esto esté algo del oficio que ha desarrollado Dixon (quien tiene una panadería en Berlín): la construcción de una atmósfera de alta riqueza sensorial, la paciencia y el degustación del detalle.

Dixon se inclina por el deep house, pero es un house que evita la melosidad fuera de contexto y que tiene siempre una buena dosis de soul y de variedad sonora atmosférica. 

A lo largo de su carrera Dixon ha trabajado con sellos como Get Physical, ha colaborado con Jazzanova e impulsado la carrera de Âme (un dúo de productores con los que tiene una estrecha amistad musical), entre otros artistas importantes.

Para arrancar este otoño, Mutek trae a Dixon a Mono el jueves 6, una noche que permitirá probar las elevadas mieles de la escena berlinesa en tierras mexicanas. 

Consulta aquí la información del evento