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Estos bongs de robots extraterrestres llegan a costar hasta 300 mil dólares

Psiconáutica

Por: Pijamasurf - 09/23/2016

Los bongs también son cooptados por el mercado del arte que ha fumado mucho verde y ahora se elevan a piezas para coleccionistas

Estas figuras están dirigidas a excéntricos coleccionistas de arte de cristal soplado o millonarios aficionados a sustancias psicodélicas, que pueden pagarse "pipazos" en bongs de miles de dólares para condimentar sus experiencias. El siguiente "bong-escultura" de un robot extraterrestre que amamanta a dos tiburones alcanza los 300 mil dólares, probablemente el más caro del mundo.

 

La galería Grey Space Art de Nueva York es la responsable subvertir el mercado de los bongs, los cuales estaban contentos priorizando la función sobre la forma. Recientemente en esta galería se llevó a cabo una expo con bongs y pipas de cristal que oscilaban entre los 20 mil y los 300 mil dólares. Esta galería se precia de "elevar el mercado del arte emergente", coqueteando con una broma y un millón de dólares al mismo tiempo. Al parecer, una combinación de las dos grandes burbujas, la creciente economía de la cannabis y el arte que se ha convertido más en marketing que en creación estética. El siguiente bong metralleta cuesta 60 mil dólares.

Y este invasor extraterrestre alcanza los 30 mil dólares:

 

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La eficacia terapéutica de la hipnosis ha sido fascinante y puesta en duda, pero nunca se le había observado con este nivel de detalle.

La imagen del temprano psicoanalista o del mago poniendo bajo estado de trance a un sujeto está presente en el imaginario contemporáneo como una imagen anticuada, incluso algo supersticiosa: de entre los debates que conciernen a la mente y la conciencia, la hipnosis es uno de los que suele dividir tajantemente a los partidarios y defensores de los detractores o escépticos.

Fue por ello que un grupo de investigadores realizaron un estudio (publicado en la revista Cerebral Cortex) con la participación de 545 personas, divididas en dos grupos según su propensión a ser hipnotizadas o al hecho de no poder hipnotizarse en absoluto.

Dentro de una máquina de resonancia magnética, los participantes debían completar una serie de ejercicios mentales para medir la actividad específica de diversas zonas cerebrales, así como variaciones en la circulación sanguínea dentro del mismo. Los ejercicios podían consistir en relajarse simplemente, en pensar en su día con gran detalle, o entrar en estados hipnóticos (cerrar los ojos, respirar intensamente, permitir que el cuerpo “flote”, etc.)

Los ejercicios fueron realizados en órdenes aleatorios por 36 participantes que eran “altamente hipnotizables” y por los 21 que eran los menos hipnotizables, y que servirían como punto de referencia. Los investigadores encontraron tres diferencias fundamentales a nivel cerebral:

Disminución de la actividad en la zona dorsal anterior, que se relaciona con la propriopercepción, con la conciencia de sí mismo.
Aumento de la conectividad entre otros dos componentes cercanos: la corteza dorsolateral prefrontal (encargada en la cognición, la toma de decisiones y la memoria) y la ínsula (que se ocupa del control corporal, la emoción, la empatía y el sentido del tiempo).
Menor conexión entre la corteza dorsolateral prefrontal y un estado llamado “modo de red por defecto”, algo así como el estado de la mente en piloto automático, como cuando pensamos en nosotros en relación a eventos pasados.

Esta investigación ayudará a entender mejor cómo los cambios en el comportamiento y en el cerebro se implican mutuamente, así como para desarrollar tratamientos para aquellos que no son susceptibles a hipnosis, que a mucha gente le sirve para alejarse de hábitos nocivos, para concentrarse o para establecer conexiones analíticas profundas consigo misma.