*

X

5 tipos de ejercicio y sus distintos efectos en el cerebro (INFOGRÁFICO)

AlterCultura

Por: Pijamasurf - 09/06/2016

¿Cómo afectan el cerebro hacer yoga, levantar pesas, aeróbics, etcétera?

El sitio Prevent Disease ha compilado una serie de estudios sobre cinco tipos distintos de ejercicio y cómo cada uno afecta diferentes regiones del cerebro. Teóricamente, realizar todos estos ejercicios abarcaría la mayor parte de las funciones cerebrales, proveyendo una excelente salud mental. Esto después de que hace algunas décadas neurocientíficos encontraran que el ejercicio no sólo ayuda al cuerpo, quizás su beneficio principal es que mantiene al cerebro sano y mejora el desempeño cognitivo. 

Levantar pesas tiene beneficios para la función ejecutiva del cerebro, ubicada en el córtex prefrontal. Esto se traduce en mejoras en el pensamiento complejo, en la solución de problemas, identificación de patrones y el razonamiento. 

Las rutinas de ejercicio (como hacer sprints, series de abdominales, sentadillas, etcétera) tienen su rango de afectación en el córtex prefrontal (igual que levantar pesas), en el lóbulo parietal y en el cerebelo. Presentan efectos positivos en la atención, en el procesamiento del espacio visual y también el cambiar de tareas sin perder la atención.

Los ejercicios de alta intensidad por intervalo afectan el hipotálamo y regulan el apetito y las adicciones; son especialmente valiosos para personas que tienen adicciones ya que producen descargas de dopamina que pueden sustituir algunas adicciones al menos temporalmente.

El ejercicio aeróbico tiene su campo de acción en el hipocampo y mejora especialmente la memoria. 

El yoga, afecta el lóbulo frontal, la ínsula (lo que permite integrar pensamientos y emociones, favorece un pensamiento holístico) y la amígdala, el también llamado cerebro reptiliano (aparentemente el efecto de relajación reduce el miedo y la ansiedad).

Te podría interesar:
Parece que en nuestra época vivimos obsesionados con hacer bien las cosas, lo que sea que eso signifique

Uno de los mottos favoritos de Internet es: “lo has hecho mal toda la vida”, “lo estás haciendo mal”, “lo hemos hecho mal siempre”, etc., referido éste a acciones que el ser humano ha realizado de cierta manera durante buena parte de su historia pero que, según algún inteligente redactor, se ha hecho también de la peor forma posible.

En general, muchos de estos contenidos aluden a acciones simples y cotidianas (e incluso un poco banales) como doblar una camisa, tomar un baño, comer pastillas para el mal aliento o cortar pepinos; otras pueden tener el beneficio de la duda en tanto que no hay una manera “correcta” de hacerlo –por ejemplo, criar un hijo, amar, tener relaciones sexuales (no podía faltar) o, si ya estamos en eso, incluso vivir. Otras rayan en lo improbable (seguir la dieta paleolítica), lo absurdo (no sólo has preparado mal una bruschetta toda tu vida, además ni siquiera has sido capaz de pronunciar la palabra como se debe), lo increíble (si has ejercido la guerra psicológica, seguramente lo has hecho mal) y lo francamente inclasificable (según este artículo del New York Times, orquestas, solistas y músicos amateurs han interpretado mal la música de George Gershwin durante los últimos 70 años).

Si las cosas que hacemos y decimos dicen siempre algo más –de nosotros mismos, de nuestra cultura, del momento histórico y subjetivo en que nos encontramos– este pequeño motivo nos sugiere algo en lo que quizá valga la pena detenerse.

Parece ser que en nuestra época estamos obsesionados con hacer “bien” todo. Creemos que existe la forma correcta lo mismo para exprimir un limón que para amar a una persona, dos acciones que se encuentran en los extremos del arco pero que, desde cierta perspectiva, somos capaces de situar en el mismo registro. Buscamos afanosamente ese procedimiento adecuado y, en consecuencia, dejamos de probar, de intentar, de equivocarnos, de aprender por nosotros mismos y, lo más importante de todo: dejamos de encontrar nuestra propia forma de hacer las cosas.

La verdad es que al intentar hacer todo bien, lo estamos haciendo muy mal.

 

Twitter del autor: @juanpablocahz

--

Estos son algunos artículos consultados durante la elaboración de esta nota. Quizá algún lector los encuentre de interés o entretención –aun a sabiendas de que lo que sea que haga (leerlos, reír con ellos, compartirlos, etc.), seguramente lo estará haciendo mal.

Everything: You're Doing It Wrong

If You're Doing It All, You're Doing It Wrong

25 Things You’ve Been Doing Wrong Your Whole Life, I Had No Idea About #10

22 Things You’re Doing Wrong

21 Things You Are Doing Wrong Every Day

16 Things the Internet Thinks You've Been Doing Wrong Your Entire Life