*

X

Un sentido del humor que se vuelve más oscuro, señal de demencia senil

Sociedad

Por: Pijamasurf - 08/30/2016

Un humor cada vez más negro en una persona de la tercera edad podría indicar algún tipo de enfermedad neurodegenerativa

Ciertas enfermedades neurodegenerativas podrían estar relacionadas con un cambio de sentido del humor, según un estudio realizado por investigadores del University College de Londres. Aparentemente, un humor cada vez más oscuro y hasta desatinado (risa en momentos inapropiados) es una de las señales tempranas de la demencia senil. 

La investigación se basó en los reportes de los familiares de 48 pacientes con demencia, los cuales consistentemente notaron un cambio en el sentido del humor. Según los reportes, los pacientes reían por cosas como "desastres naturales, o ver un auto mal estacionado" y algunas otras desgracias ajenas, incluyendo uno al que le pareció gracioso que un familiar se hubiera escaldado la cara.

La preferencia en la comedia que ven los pacientes con demencia o predemencia también se alteró hacia el humor negro y programas como Mr Bean, en los que el protagonista sufre todo tipo de contratiempos. 

Un giro hacia lo oscuro en el humor de las personas podría indicar el inicio de dos tipos de demencia: demencia semántica y una variedad de demencia frontotemporal; también se ha observado esta tendencia entre individuos con Alzheimer.

Así que si tu abuelo o alguna persona cercana empieza a reírse de manera inapropiada o de repente comienza a desarrollar una veta oscura en su apreciación de la comedia, quizás deberías buscar ayuda. Otros, no obstante, con un poco de humor negro, argumentarán que no es que estén enfermos, es que la muerte ejerce su dominio.

Ser transgénero es una superstición, según profesor de leyes de Princeton

Sociedad

Por: pijamasurf - 08/30/2016

"Transgénero" se refiere a la incompatibilidad entre la identidad de género (cómo se siente la persona o cómo se ve a sí mismx) y el sexo asignado biológicamente. No se trata de una enfermedad, sino una lucha por la otredad radical

Robert P. George es profesor McCormick de jurisprudencia en la Universidad de Princeton. Hace poco, George hizo una fuerte declaración contra el movimiento transgénero, en respuesta a una iniciativa de la presidencia de Barack Obama para asegurar la protección de estudiantes transgénero o "confundidos" respecto a su propia identidad. La carta puede consultarse aquí. El desafortunado tweet del profesor de leyes es este:

["Hay algunas creencias supersticiosas tan absurdas como la idea de que una mujer puede estar atrapada en un cuerpo de hombre & viceversa. Sólo en la Era del Sentimiento..."]

 

["Con el edicto de los baños de Obama, el derecho de los padres para dirigir la crianza y educación de los niños está en mayor peligro que nunca. ¡Becas!"]

George también preside la Comisión Estadounidense para la Libertad Religiosa Internacional; en un tuit posterior recalcó que rechaza el comunicado del presidente porque "pone en grave peligro el derecho de los padres a dirigir la crianza y educación de los niños", como si ayudarlos a pasar por la adolescencia (sin importar su identificación de género y sus afectos psicosexuales) fuera tarea sencilla.

Esta declaración se suma a la reciente del Colegio Estadounidense de Pediatras en el sentido de que no se debe fomentar en los niños un cuestionamiento de su sexualidad biológica, pues:

la creencia de una persona de que él o ella es algo que no es, puede ser, cuando mucho, signo de confusión mental. Cuando un niño biológico de otro modo sano cree que es una niña, o una niña biológica de otro modo sana cree que es un niño, existe un problema psicológico objetivo que subyace en la mente y no en el cuerpo, y se le debería tratar como tal.

Brasil está planeando legislar para impedir que los profesores incluyan nociones de género y sexualidad en sus clases; de no acatar la medida (si esta fuese aprobada), los docentes enfrentarían penas de entre 6 meses y 2 años de prisión. Cabe recordar que la educación también puede luchar contra los estereotipos de género, como una escuela en Suecia donde no existe "él" ni "ella" sino género neutro. En México, la historia de Axan y su lucha contra los estereotipos de género avivó una intensa discusión acerca del papel de los padres y los educadores en la crianza y reproducción de discursos de inclusión, una cuestión que no se beneficia de la cerrazón de quienes hacen las leyes.

Lo cierto es que criminalizar la otredad desde el discurso legal o el discurso médico es una estrategia centenaria para dividir las subjetividades normadas de las "anómalas". Reconocer al otro para reconocer lo común en todos será una política necesaria cuando los discursos de exclusión amenacen las libertades individuales.