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Descubren galaxia fantasma compuesta de 99.99% de materia oscura

Ciencia

Por: Pijamasurf - 08/26/2016

Una nueva muestra del misterio de la materia oscura: vivimos entre galaxias fantasmas

El universo es más misterioso de lo que podemos imaginar y cada día la ciencia descubre nuevos fenómenos cósmicos que desafían nuestro entendimiento de la realidad.

Esta semana se dio a conocer el descubrimiento de la que ha sido llamada una "galaxia fantasma", más o menos de la misma magnitud que la nuestra pero formada de un 99.99% de materia oscura. La galaxia ha sido llamada "Libélula 44" y se encuentra relativamente cerca, a 300 millones de años luz en el cúmulo Coma, pero había pasado desapercibida justamente por lo difícil que es detectarla, ya que no refleja luz ni tiene materia como la conocemos. Aunque esta galaxia sí tiene algunas estrellas normales, tiene un 0.01% menos que la nuestra. Se trata de un inmenso fantasma que sabemos que está ahí por sus efectos gravitacionales. 

Observando el movimiento de las estrellas, un equipo de la Universidad de Yale notó que había ciertas anomalías que sólo podían explicarse por la influencia de materia que no puede ser detectada por medios ordinarios.

Los científicos buscan otras galaxias fantasmas más cercanas para poder tal vez encontrar una hipotética partícula de materia oscura. Lo cierto es que actualmente no entendemos qué es la materia oscura, pese a que forma el 27% de la materia del universo, según cálculos recientes. Las cosas se ponen más extrañas todavía por el hecho que el 68% del universo está hecho de la llamada energía oscura, que va empujando a las galaxias como si fuera una fuerza antigravitacional. La materia normal, compuesta de electrones y protones que conforma la materia sólida, es de alguna manera el verdadero fantasma en este universo donde reinan el vacío y las fuerzas invisibles. 

¿Tú también escuchas una voz en tu cabeza mientras lees? Pues somos muchos los que disfrutamos de esta hermosa psicosis literaria

Aunque la lectura es en esencia un acto íntimo, quizá paradójicamente esta intimidad es compartida, de entrada entre autor y lector, y luego entre lector y personajes. Sin embargo, existe otra entidad que juega en el mismo microjardín infinito y comunitario: esa que se materializa en la voz interior que todo lo narra.

De acuerdo con un análisis realizado por la investigadora Ruvanee Vilhauer en la Universidad de Nueva York (NYU), la gran mayoría de las personas, el 82.5%, escuchamos una voz interna mientras leemos. Y de estas el 90% la escuchamos básicamente siempre que estamos leyendo –entre el otro 10 depende de distintos factores, por ejemplo el interés que el texto les genera o el espacio físico que les rodea durante su lectura.

Una vez confirmado que esta hermosa psicosis literaria goza de una gran mayoría, entonces procedamos a los resquicios de la misma. Y es que por si no fuese lo suficiente encantador el fenómeno, vale recalcar que no se trata de una condición uniforme o monolítica: hay quienes escuchan su propia voz narrando o distintas voces que intuitivamente le asignan a cada personaje, o también hay quien le confiere una voz al autor; finalmente tenemos a los libres delirantes que escuchan simplemente una voz desconocida –algo así como un desinteresado y generoso narrador.

En un plano más minucioso, si llevamos el ejercicio autoanalítico más allá, probablemente notarás que ese narrador no es uno neutral, sino que manifiesta distintos estados de ánimo, entonaciones, volúmenes y acentos –algo que también confirmó Vilhauer. Es decir, la psicosis literaria presume una complejidad deslumbrante.

Aprovechando la brisa psico-analítica, y si somos capaces de tomar una distancia inusual con lo histórico o cotidiano, en este caso con el acto de leer, entonces fácilmente podríamos concluir que la lectura es un acto de locura, y si te parece ridícula o cuando menos errónea esta afirmación, prueba lo siguiente: imagina contemplar a un ser, en este caso humano, inmerso en un pequeño cuadro con inscripciones, escuchando un festín de voces en su cabeza mientras cultiva un jardín de emociones y se transporta a realidades distantes a pesar de que su cuerpo físico apenas parpadea.

En todo caso por ahora lo único que importa es preguntar ¿tú también escuchas una voz en tu cabeza mientras lees?... y esperar a que ella responda.

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis

Imagen: Christoffer Relander