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Mujer australiana muestra con gran frescura cómo en Instagram casi todo es fake y mayormente ridículo

En una cultura obsesionada por las celebridades, a veces no nos damos cuenta lo ridículo que es el culto a la imagen. Las celebridades hacen cualquier cosa para capitalizar su imagen y los fans, embelesados, rinden tributo y desean ser como las estrellas sin reparar en que las imágenes que muestran y las actitudes que toman son completamente irreales o absurdas. Es algo así como un estado de hipnosis masivo.

La comediante australiana Celeste Barber ha realizado una serie de imágenes hilarantes, consciente de cómo se utilizan las imágenes "sexys" para manipular a los consumidores, particularmente en Instagram donde todo es supuestamente muy casual y donde los usuarios pueden tener acceso a la fabulosa vida cotidiana de las celebridades --o donde cualquiera que logre aparentar tener el look de una celebridad se convierte en una celebridad. Las recreaciones de Barber en su propia cuenta de Instagram de algunas de las fotos más ridículas de las celebridades mostrando su sensualidad o simplemente fotografiando lo más inane de sus vida pero bajo el filtro de lo fabulosas que son se han ganado las risas de miles de usuarios, que ven refrescado este acto de consumir imágenes en redes sociales que de suyo es un tanto ridículo.

"Las personas están obsesionadas con las celebridades y las celebridades parecen estar obsesionadas con representar papeles de personas ordinarias... así que pensé, si esto es lo que todos hacen, entonces yo también lo voy a hacer", dice Barber.  

 

 

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Cuando las celebridades usan Twitter, puede haber un fantasma rondando
twitter-falla-pajarito El New York Times publica un buen artículo sobre el fenómeno mediático de promoción en Twitter, en el que las celebridades parecen compartir parte de su vida privada con una legión de fans. Ese es el gancho: una ventana verbal a la vida cotidiana de tu estrella favorita. Pero como revela el NYT muchas veces el tweetereo no proviene de las celebridades sino de un equipo de marketing digital. Un fenómeno similar al de los escritores fantasmas (ghostwriters) a los que las estrellas suelen acudir para escribir sus autobiografías. Una especie de metaficicón borgiana de la ensalada pop. Tal es el caso d elos perfiles de artistas como Britney Spears o 5o cent o políticos como Barack Obama y Ron Paul, los cuales se sirven de un equipo para manejar su imagen digital. Uno de los que si tweetan es Shaquille O´Neal (430 mil seguidores), el basquetbolista rappero de los Phoenix Sun, que se burla de sus colegas: " Son 140 caracteres, si necesitas un escritor fantasma para eso estás perdido". Otro es Ashton Kutcher, el cual, en una travesura viral, posteo una foto de la parte trasera de su sexy esposa Demi Moore mientras ésta planchaba su camisa. demi-moore-en-calzones-twitter-ashton-bikini