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Mujer australiana muestra con gran frescura cómo en Instagram casi todo es fake y mayormente ridículo

En una cultura obsesionada por las celebridades, a veces no nos damos cuenta lo ridículo que es el culto a la imagen. Las celebridades hacen cualquier cosa para capitalizar su imagen y los fans, embelesados, rinden tributo y desean ser como las estrellas sin reparar en que las imágenes que muestran y las actitudes que toman son completamente irreales o absurdas. Es algo así como un estado de hipnosis masivo.

La comediante australiana Celeste Barber ha realizado una serie de imágenes hilarantes, consciente de cómo se utilizan las imágenes "sexys" para manipular a los consumidores, particularmente en Instagram donde todo es supuestamente muy casual y donde los usuarios pueden tener acceso a la fabulosa vida cotidiana de las celebridades --o donde cualquiera que logre aparentar tener el look de una celebridad se convierte en una celebridad. Las recreaciones de Barber en su propia cuenta de Instagram de algunas de las fotos más ridículas de las celebridades mostrando su sensualidad o simplemente fotografiando lo más inane de sus vida pero bajo el filtro de lo fabulosas que son se han ganado las risas de miles de usuarios, que ven refrescado este acto de consumir imágenes en redes sociales que de suyo es un tanto ridículo.

"Las personas están obsesionadas con las celebridades y las celebridades parecen estar obsesionadas con representar papeles de personas ordinarias... así que pensé, si esto es lo que todos hacen, entonces yo también lo voy a hacer", dice Barber.  

 

 

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El paso del juego de Pokémon a la realidad gracias a "Pokémon Go" podría tener consecuencias todavía no entendidas

Desde su lanzamiento un tanto atribulado el pasado 6 de julio, Pokémon Go ha causado una enorme sensación en el mundo. Por estos días, buena parte del Internet no habla más que de este juego que sin duda puede considerarse ya un hito en diversos ámbitos, incluso más allá de los videojuegos.

Para quien no conozca el juego, baste ahora decir que Pokémon Go puede considerarse la actualización a la tecnología contemporánea del popular videojuego de finales de los 90 que consistía en “atrapar” criaturas casi mitológicas, hacerlas pelear y con esto propiciar su evolución. Eso grosso modo. Ahora la situación es más o menos similar pero con Internet, tecnología de geolocalización y tecnología de realidad aumentada, lo cual permite al juego “salir” de la consola y, dicho con cierta poesía, hacer de la realidad el territorio de juego, pues ahora las criaturas se encuentran en el mundo real, que es donde los usuarios tienen que capturarlas.

Sólo que el problema con la realidad es que es eso: real. Es un territorio vivo que no se sujeta a comandos y límites. No es un escenario codificado que empieza en un punto, termina en otro y puede suceder más o menos siempre lo mismo.

De ahí que, previsiblemente, el lugar para atrapar a un Pokémon pueda no ser siempre la calle, o un jardín, o el patio de una universidad. Puede ser, también, una sex shop, un club de strippers, un cementerio y más.

A continuación compartimos una pequeña muestra de estos lugares extraños, con el aviso de que seguramente en los próximos días extravagancias como esta se multiplicarán.

 

 Un club stripper

 

Un monumento en honor a bebés abortados 

 

 Un cementerio

 

 Un templo de cienciología