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Cómo esta "superfood" se convirtió en la droga del momento en la escena dance europea

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 05/24/2016

La llegada de esta milenaria y deliciosa sustancia sutilmente psicoactiva a las pistas de baile

No es muy bien visto celebrar que los jóvenes estén utilizando una sustancia para estimularse en largas jornadas de fiesta, pero esta sustancia es quizás la más "celebrable" que podemos imaginar, especialmente debido a que está siendo usada como sustituto de sustancias mucho más nocivas. Aparentemente hay una movida en la escena dance en Europa en la que cientos de jóvenes están optando por lo que para ellos es un exótico elixir de placer y energía tropical. Se trata de la nueva moda de masticar o inhalar cacao en clubs y fiestas que está galvanizando Berlín y Londres en algo que parece borrar las fronteras entre la gastronomía y la psiconáutica, una ¿psicodelicatessen?

Según reporta el sitio Ozy existen varias fiestas temáticas, como Lucid en Berlín, que están siendo alimentadas por bebidas de cacao puro como atracción principal, o está también Morning Gloryville, una empresa que hace fiestas en Londres y Nueva York y surte a los lugares donde realiza sus eventos con pastillas de cacao. Subiéndose a esta ola de drogas recreacionales/luxury design, la chocolatera belga Dominique Persoone ha inventado un aparato especial para inhalar chocolate en forma de polvo. Al aparecer la fiebre de lo que se llaman "superfoods", todos los beneficios que se asocian al cacao no han pasado desapercibidos por los clubbers en su perpetua búsqueda de mejorar su experiencia fiestera; donde antes ya se utilizaban cosas como el guaraná, el cacao parece ser una alternativa sutil y poderosa, que además encierra un elemento de elegancia y seducción.

El cacao, por supuesto, es completamente legal, y sin embargo en su forma pura tiene efectos más fuertes de los que estamos acostumbrados a relacionar con el chocolate. Todos hemos oído de las propiedades afrodisíacas del chocolate y algunos estudios han confirmado al menos cierto efecto antidepresivo. El cacao contiene triptófano, el cual es el precursor de la serotonina y también detona la secreción de endorfinas que funcionan como opiáceos endógenos, reduciendo el dolor e inclinando hacia el placer. El rico contenido de magnesio de esta sustancia hace que disminuyan los síndromes premenstruales, lo cual explica por qué a las mujeres les gusta tanto el chocolate. Contiene también feniletilamina, una molécula similar a las anfetaminas, la cual es usada en diversas drogas de diseño como el 2CB, aunque no queda claro qué tanto de esta sustancia logra cruzar la barrera de la sangre en el cerebro. De hecho, algunos expertos consideran que las trazas de estos alcaloides son insignificantes y podríamos estar presenciando en muchos sentidos un efecto placebo, tal vez estimulado por la sensualidad sensorial del chocolate. Esta sensualidad, combinada con el contenido energético de la sustancia, podría ser de todas maneras un gran aditamento para el dance floor

Por otro lado puede ser útil recordar que el cacao tiene muchos alcaloides, algunos de los cuales podrían no ser del todo inocuos, como la teobromina, una molécula similar a la cafeína que suele producir sensaciones pico seguidas de fuertes caídas y dolores de cabeza en algunos individuos. Así que, si bien esta sustancia parecer ser mucho más conducente a una fiesta sana, también merece reparar en no caer en excesos. 

El cacao era utilizado por pueblos precolombinos con fines rituales y posiblemente extáticos. Para los aztecas era el regalo de Queztalcóatl, un origen divino que en cierta forma refleja el nombre científico en latín dado por Lineo, Theobroma cacao, el alimento de los dioses. El cacao aparece también en algunas de las representaciones de la diosas Xochiquetzal, especie de Afrodita asociada con las plantas psicodélicas. Aunque merece mencionarse que, según el etnobotánico Jonathan Ott, las muchas propiedades psicoactivas del cacao atribuidas en épocas antiguas podrían ser resultado de que se usaba como base para combinarse con otras plantas, una práctica que sigue haciéndose hoy en día. Asimismo, algunos grupos en México están reactivando la utilización ceremonial del cacao en temazcales y demás reuniones con fines de purificación y exploración de la conciencia.

Un estudio científico demuestra que el cerebro empieza a alucinar después de 15 minutos de aislamiento sensorial ¿qué nos dice esto de la naturaleza de la realidad, la mente y la locura? Sumergirse en la oscuridad y alucinar puede ser también desentrañar la naturaleza del sueño llamado universo

alucinaciones-cámaras de aislamiento

Para alucinar sólo hay que salirse del mundo de los estímulos por 15 minutos y el cerebro empieza a reconstruir la realidad proyectando su propia fantasmata.

Un estudio realizado por Oliver Mason del University College London con 19 voluntarios (clínicamente sanos) instalados en cámaras de aislamiento (anecoícas) desprovistas de luz y sonido demostró que con ese fractal de tiempo, apenas una rebanada de hora, la gente empieza a generar alucinaciones, no tan distintas de los que se conoce como psicosis. Es una tenue línea lo que nos mantiene en el mundo real, casi una conspiración de los sentidos que nos sostiene como un axis en la percepción colectiva.

Mason y otros científicos ven las alucinaciones como un error de percepción, el cerebro "confunde la fuente de lo que percibe", una falla de monitoreo.

"La privación de estimulos sensoriales es un análogo naturalístico de drogas como la ketamina que actúa como un contexto que induce a la psicosis", dijo Mason a la revista Wired.

Los voluntarios del estudio reportaron percibir "rostros", una hipersesensibilidad a olores y un par hasta dijeron notar "una presencia maligna". ¿El hombre inventa al diablo a partir de la oscuridad?

(El filósofo y matemático francés Blaise Pascal alguna vez dijo con prístino asombro asomándose al cosmos por la puerta interior: "El silencio eterno de esos espacios eternos me aterra").

No obstante, casi todos dijeron percibir "algo muy importante o especial" dentro del experimento. Es esto lo más interesante, que tal vez se les escapa a los científicos, las alucinaciones nos revelan algo esencial a nuestra naturaleza, no tanto las visiones que tenemos, sino aquello que nos hace ver y cómo lo que vemos posiblemente en la realidad cotidiana también es una alucinación. "El misterio no es lo que percibimos, sino aquello que nos hace percibir", dice Carlos Castaneda, a través de su Sócrates, Don Juan Matus. Alucinar nos acerca como un manual operativo a la naturaleza de la percepción, a la construcción de la realidad a través de la mente. Tal vez si sabemos alucinar podemos transformar la realidad a voluntad y sintonizar otro mundo, un mundo afin nuestro deseo profundo de crear.

El pionero en el estudio de las cámaras de aislamiento, popularmente conocidas como flotarios y accesibles en las grandes urbes para los psicoturistas, es indudablemente el Dr. John Lilly, quien experimentara con psicodélicos (LSD y ketamina) en situaciones de cero estímulos para desentrañar el código de programación de la "biocomputadora humana" y autoreprogramarla. Las submersiones al mar silencioso de la conciencia de Lilly inspiraron la película de Ken Russell "Estados Alterados"

En sus múltiples viajes en la cámara de aislamiento, Lily descubrió que el cerebro humano es como una tabula rasa propensa a la programación, un organismo tanto mimético como memético que adopta con enorme facilidad cualquier código transmitido y lo replica. Por supuesto el lenguaje es el elemento programativo por antonomasia. La historia del hombre (esa pesadilla de la cual intentamos despertar ,según James Joyce), desde el reptil al microchip, es la historia de la programación mental.

El misterio más grande es descubrir si dentro de esta alucinatoria y programativa historia de la realidad hay una piedra angular, un espíritu en la máquina que trasciende nuestras tergiversaciones. En algunos de sus más profundas excursiones psiconáuticas Lilly (el lirio en el pozo de Brahma) se encontró con una suprainteligencia, que llamó "El Hacedor de Estrellas", el programador de la matriz, que se proyecta a sí mismo como el código del universo:

There may be other controls and controllers, which, for convenience, I call supraself metaprograms. These are many or one depending on current states of consciousness in the single selfmetaprogrammer. These may be personified as if entities, treated as if a network for information transfer, or realized as if self traveling in the Universe to strange lands or dimensions or spaces. If one does a further unification operation on these supraself metaprograms, one may arrive at a concept labeled God, the Creator, the Starmaker, or whatever. At times we are tempted to pull together apparently independent supraself sources as if one. I am not sure that we are quite ready to do this supraself unification operation and have the result correspond fully to an objective reality.

Proponemos experimentar con alucinaciones naturales: el primer ejercicio es apretar los párpados con los ojos cerrados con cierta fuerza hasta generar los fractales de fosfatos, similares a los girasoles de oxígeno conocidos como basura en los ojos. Permanecer en silencio contemplando estas imágenes geométricas por un par de minutos.

Vía Wired

Leer el texto completo de Jonhn Lilly: Programming and Metaprogramming in the Human Biocomputer

Programación mental en Pijama Surf

Twitter del autor: alepholo