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Este es el secreto para ser productivo independientemente de tu humor

Salud

Por: pijamasurf - 04/23/2016

Hay días en que por más que lo intentamos no logramos motivarnos lo suficiente para realizar nuestro trabajo; esta es la clave para superarlos

Cuando se habla de cómo incrementar la productividad hay muchísimos consejos, desde hacer rutinas de trabajo que incluyan caminatas, establecer horarios, mantener despejada el área, seguir diferentes métodos para organizarse, poner plantas en el escritorio, tomar suplementos alimenticios y aplicar tácticas para mejorar la concentración y la memoria, y un largo etc. Sin embargo, a pesar de la utilidad de todos estos recursos, hay días en los que el mayor reto radica en cómo motivarnos o convencernos de hacer lo que de todas formas debemos hacer. 

Hay días en los que simplemente no tenemos disposición para realizar nuestras tareas e insistimos en distraernos con cualquier cosa. Cada quién tiene su método favorito de evasión; algunos recurren a las redes sociales o los videos de gatitos, otros prefieren limpiar argumentando que no pueden empezar a trabajar hasta que todo esté impecable. Algunos más le achacan su falta de productividad a los factores ambientales, el clima, la decoración, el ruido o a dolencias personales. Otros argumentan con desesperación que simplemente no pueden concentrarse y temerosamente se preguntan si algo andará mal en ellos. 

La cuestión es que al momento de enfrentar esta absoluta falta de motivación generalmente abordamos el problema de manera errónea, pues asumimos que lo que debemos hacer para lograr nuestro objetivo es motivarnos. Pero esto no es cierto, o al menos eso es lo que ha puesto en evidencia Oliver Burkeman, autor de El antídoto. La felicidad para las personas que no soportan el pensamiento positivo:

¿Quién dice que necesitas esperar hasta sentirte con ganas de hacer algo para empezar a hacerlo? El problema de esta perspectiva no es que no te sientas motivado, es que te imaginas que necesita sentirte motivado… Si puedes entender tus pensamientos y emociones sobre lo que sea que estás dejando para después, como una fluctuación transitoria en el clima, te darás cuenta de que tu resistencia a trabajar no es algo que necesite ser erradicado y transformado en algo positivo. Puedes coexistir con ella. Puedes notar tus ganas de procrastinar y trabajar de todas formas. 

Este consejo es por demás útil ya que nos libera de tener que forzarnos, manipularnos o empujarnos a sentirnos igualmente productivos, motivados o positivos todos los días. La vida tiene todo tipo de aristas, emociones y fluctuaciones, pero desapegarnos un poco de ellas es lo que nos permite navegarlas con gracia y entenderlas como lo que son, sin dejar que definan nuestra existencia. El caso de la productividad es especialmente importante para muchas personas porque, como alguna vez dijo Christopher Parker: “La procrastinación es como una tarjeta de crédito: es muy divertida hasta que te llega la cuenta”. Y seguir este consejo puede hacer que ese momento deje de ser motivo de angustia.  

Tú podrías ser un superhéroe genético (sin saberlo)

Salud

Por: pijamasurf - 04/23/2016

Existen individuos que se "salvan" de sufrir mortales enfermedades debido a mutaciones genéticas de las que ni siquiera son conscientes

Imagen: Paul Armstrong

Los superhéroes que acaparan la oferta cinematográfica en estos días, desde un punto de vista genético, podrían ser un concepto interesante para explorar las mutaciones humanas reales y posiblemente también para explorar posibles curas a enfermedades que deberían ser mortales y que, de alguna manera, no lo son. 

Stephen Friend de la Icahn School of Medicine se dedicó durante años a trabajar como cualquier otro genetista: observaba el código genético de personas afectadas por enfermedades como fibrosis quística, esquizofrenia o Alzheimer y trataba de entender qué era exactamente lo que disparaba la enfermedad. Pero de pronto tuvo un momento "Eureka": "Si quieres encontrar la forma de prevenir una enfermedad, no deberías buscar personas que tienen la enfermedad, deberías buscar personas que deberían tener la enfermedad pero no la tienen".

A este tipo de personas, Friend y sus colegas del proyecto Resilience los llaman "superhéroes genéticos", debido a que existen mutaciones en sus códigos genéticos que les permiten ser portadores de enfermedades potencialmente mortales sin padecerlas, lo cual podría ser la piedra Rosetta de tratamientos para enfermedades que hasta hoy no tienen cura.

El proyecto Resilience analizó el genoma de aproximadamente 590 mil personas que formaron parte de distintos estudios anteriormente. Se enfocaron en 874 genes ligados a enfermedades severas que se presentan en la infancia y que son descritas como "completamente penetrantes", es decir que, si tienes ese gen, vas a sufrir esa enfermedad. Identificaron a 16 mil posibles candidatos, aunque siguieron descartando a muchos de ellos cuando no estaban seguros de que las secuencias genómicas fueran correctas, además de ciertos casos de falsos positivos, lo que dejó una lista de 303 individuos.

Lo que se buscaba en estas personas era resiliencia absoluta, por lo que al observar de cerca estos casos se dieron cuenta de que a veces tenían entre manos la historia genética de personas que no habían desarrollado enfermedades incurables, pero que no estaban del todo exentas de sufrirlas en períodos futuros de sus vidas, así como aquellas que claramente las padecían pero no habían sido diagnosticadas.

Al terminar este extenuante proceso de filtración, quedaron 13 candidatos genómicos. Tres de ellos debieron haber padecido fibrosis quística y otros tres atelosteogénesis, un padecimiento óseo que mata a la gente incluso antes de nacer. El problema es que los investigadores no tienen idea de quiénes sean estas personas, pues la base de datos de la que tomaron los genomas contenía cláusulas donde los involucrados no aportaban información de contacto futuro.

A pesar de esto, Friend y su equipo van a realizar un proyecto mucho más ambicioso para solicitar potencialmente millones de secuencias genéticas, así como datos de contacto de nuevos "mutantes" que deseen saber qué ocurre dentro de su ADN. La idea es que con esta información los científicos puedan extraer muestras de células madre y desarrollar "organoides" a partir de éstas, para examinar su resiliencia a enfermedades en un contexto de laboratorio. Sin embargo, se necesitarían cientos de millones de secuencias genómicas, además del heroísmo de los voluntarios para mantenerse en contacto con investigadores probablemente durante el resto de sus vidas. 

¿Tú estarías dispuesto a enterarte de que portas una enfermedad potencialmente incurable aunque no se haya manifestado, en nombre de la ciencia? Déjanos conocer tu opinión en los comentarios.

 

(Vía The Atlantic)