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Un experto dice que, en un probable primer uso de la palabra, ésta se utilizó para referirse a la falta de potencia sexual o la estupidez

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La letra “f” es la sexta letra del alfabeto y la cuarta consonante. En el sistema de notación musical inglés la “f” representa la nota (o el acorde) fa (además de ser la letra con la que comienza ese mundo social alterno y simulado llamado Facebook).

Anteriormente se pensaba que el uso de la “f” se remontaba al año 1528, cuando un monje la anotó en los márgenes de la obra filosófica De Officiis (Sobre los deberes) del jurista romano Marco Tulio Cicerón. Pero resulta que se pueden encontrar rastros de esta letra en documentos de la corte inglesa escritos en 1310.

El doctor Paul Booth, exprofesor de historia medieval en Keele University, analizaba algunos documentos de la corte de la época de Eduardo II cuando accidentalmente tropezó con el nombre "Roger Fuckebythenavele" (algo así como Rogelio Cogeombligos o, para mantener el uso de la "f", Follaombligos). Aparentemente, el nombre fue usado tres veces en los documentos.

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De acuerdo con The Daily Mail, Booth cree que "Roger Fuckebythenavele" era un apodo utilizado para designar a un acusado en un caso criminal. Y, yendo más allá, sugiere que el apodo podría significar una de dos cosas: “O aludía a un copulator inexperto, refiriéndose a alguien que trata de tener relaciones sexuales por el ombligo, o es una explicación bastante extravagante para describir a un imbécil, alguien tan estúpido que cree que esta es la forma de tener relaciones sexuales", según comenta el investigador en el Oxford English Dictionary.

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Y porque viene a cuento con el tema, aquí les compartimos uno de los seis "Sonetos satíricos-burlescos" de Sor Juana Inés de la Cruz, donde juega con la letra "f" y sus distintas eufonías y homofonías:

 

Vaya con Dios, Beatriz, el ser estafa,

que eso se te conoce hasta en el tufo;

mas no es razón que, siendo yo tu rufo,

les sirvas a otros gustos de garrafa.

Fíaste en que tu traza es quien te zafa

de mi cólera, cuando yo más bufo;

pues advierte, Beatriz, que si me atufo

te abriré en la cabeza tanta rafa.

¿Díme si es bien que el otro a ti te estafe

y, cuando por tu amor echo yo el bofe,

te vayas tú con ese mequetrefe;

y yo me vaya al Rollo o a Getafe

y sufra que el picaño de mi mofe

en afa, ufo, afe, ofe y efe?