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¿Es la vida sólo un complejo proceso de intercambio de información entre cosas muertas? ¿Dónde se encuentra esa chispa, esa zona que distingue a la vida de la muerte? ¿Y, si no existe ese diferenciador entre la vida y la muerte, entonces podemos argumentar que no hay tal cosa como la muerte?

En este provocador video realizado por Kurzgesagt-In a Nutshell vemos desdoblarse un persuasivo argumento: no hay una frontera contundente entre la vida y la muerte, lo cual nos hace (meta)cuestionarnos la misma cuestión de qué es la vida y qué es la muerte y si en realidad son preguntas importantes. El video suscribe una visión completamente materialista --y no por ello poco poética: la poesía de la ciencia que se reconoce parte de la evolución y de la vastedad del universo-- en la que la información reemplaza la metafísica del espíritu o de la chispa vital. Es paradójico que se use una animación para aparentemente demostrar que no existe en la biología un principio animista, todo es simplemente complejidad emergente del arreglo de partes materiales. 

El video sostiene que  todas las cosas "vivas" están hechas de células, pero las células son fundamentalmente nanorobots basados en proteínas que se autorregulan y hacen copias de sí mismas. Pero nada en las células está vivo per se, no hay un punto específico donde se ignite la vida, "todo está formado por materia muerta que sigue las leyes del universo", por lo que surge la pregunta: ¿es la vida sólo el agregado de estas reacciones entre elementos?

Algunos argumentos para esta tesis:

Si se extrae el ADN de su célula protectora, no puede hacer nada solo (la vida sólo existe como una red entre distintos componentes materiales).

Los virus, que son solamente material genético que existe sin células, ¿están vivos o muertos? Estos genes sin cáscara pueden, en algunos casos, invadir células muertas y reavivarlas.

Las mitocondrias fueron bacterias libres que formaron una relación con otras células que las incorporaron "endosimbióticamente" y mantienen su propia información genética, pero "como individuos están muertos", cambiaron su "vida" por la sobrevivencia de su ADN, lo cual significa que la vida puede evolucionar hacia la muerte siempre y cuando sea benéfico para su propia información genética --así que, tal vez, la vida sea sólo información y los procesos de intercambio de información entre cosas "muertas". 

"¿Si todo en el universo está hecho de las mismas cosas, esto significa que todo en el universo está muerto o todo en el universo está vivo?". O es entonces irrelevante contestar y diferenciar esto, cuando todo es parte de un mismo proceso de intercambio de información. "Nunca moriremos porque nunca vivimos, somos mucho más parte del universo de lo que pensamos". 

Básicamente el video señala que no existe un elemento metafísico en las cosas vivas y que éstas están gobernadas por los mismos principios universales que las cosas muertas. Lo "vivo" es simplemente una compleja relación de cosas "muertas". Ahora bien, el hecho de que no hayamos ubicado el fantasma en la máquina, el espíritu en el fondo la materia, no necesariamente significa que no existe (es posible que el ánima no esté en ninguna parte en específico, porque está en todas). La visión materialista es convincente en su propio terreno, pero al final es sólo una perspectiva, una forma de ver el universo. Una visión en la que la materia misma --y no sólo la vida-- es una expresión más densa o más sutil del espíritu o de la conciencia, también es coherente y convincente en su propia formulación (quizás con el matiz de lógica recursiva de que nosotros somos el fantasma que busca cazar al fantasma). ¿Necesitan oponerse siempre estas visiones del mundo, o existe un principio que las reconcilie? 

Twitter del autor: @alepholo

Alquimia involuntaria: ¿qué pasa cuando escaneas o fotocopias un espejo?

Ciencia

Por: pijamasurf - 12/16/2014

Un laberinto hecho de luz y oscuridad surge cuando pones un espejo contra el sistema reflejante de un escáner

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Es posible que todos nos hayamos enfrentado alguna vez a una de las imágenes más perturbadoras que pueden presentarse en la vida diaria: el reflejo de un espejo en otro. Como alguna vez dijo Borges, “bastan dos espejos opuestos para construir un laberinto”, y es precisamente en lo repentino y sencillo de esa aparición donde se encuentra su fuerza, su capacidad para recordarnos los entresijos de la realidad, esos pasadizos que de vez en cuando afloran y nos llevan a imaginar que quizá hay algo más en ese otro lado.

Hace poco, el sitio Slate republicó una pregunta aparecida originalmente en Quora que podría considerarse una variación moderna de ese laberinto: ¿qué pasa cuando se coloca un espejo en un escáner o una fotocopiadora? ¿Cuál es el reflejo que arroja? ¿A qué pasadizos nos lleva?

Para empezar a contestar, Archie D'Cruz explica cómo funcionan dichas máquinas:

1. Una luz ilumina el documento sobre la cama de cristal. La luz se mueve sobre un carril al mismo tiempo que el documento es escaneado.

2. El documento se refleja sobre un espejo en ángulo, el cual se mueve sobre el mismo carril de la luz a la misma velocidad.

3. El primer reflejo del espejo es capturado por un espejo fijo en el otro extremo del escáner.

4. La imagen del espejo fijo es capturada por un dispositivo de carga acoplada (CCD por sus siglas en inglés), un sensor con diminutas células fotoeléctricas que registran la imagen para que una computadora pueda procesarla.

¿Qué pasa entonces con un espejo o cualquier otro objeto reflejante? El efecto es un tanto paradójico y también poético pues, debido a dicha cualidad óptica, el haz de luz emitido por el escáner no puede hacer otra cosa más que convertirse en su opuesto: la oscuridad completa de un abismo en donde nada se ve. Una especie de alquimia involuntaria ahí donde menos esperaríamos encontrarla.

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