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Peces habitan este centro comercial abandonado de Bangkok (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 07/02/2014

Jesse Rockwell, chef y viajero, tomó estas imágenes que registran el inevitable regreso de todo al mundo natural, en este caso un centro comercial en ruinas desde 1999, que ahora es el estanque de cientos de peces nativos de Tailandia

Hace unos días compartimos en Pijama Surf una serie fotográfica sobre lugares de factura humana reconquistados por la naturaleza: barcos, casas, parques de diversiones y otras edificaciones que luego del abandono se incorporaron lenta, inevitablemente al entorno natural. O fueron incorporados, para decirlo con mayor precisión, pues en este caso la voz pasiva acentúa ese poder del ecosistema que de algún modo consiste en atraer para sí todo aquello que está a su alcance, buscando siempre armonizarlo con respecto al equilibrio natural. En todo caso es el hombre quien, en su salto evolutivo, comenzó a rivalizar con la naturaleza y alterar al mundo a su favor.

Para continuar documentando ese singular contraste que se presenta cuando las obras de los hombres regresan, y al mismo tiempo no, a un ya imposible estado primigenio, publicamos ahora estas imágenes de un centro comercial en Bangkok, Tailandia que, anteriormente en ruinas después de sufrir un incendio en 1999, es ahora el hábitat de cientos de peces nativos de la zona.

De paso por el país asiático, el chef y viajero Jesse Rockwell tomó estas impresionantes fotografías de lo que llamó un “acuario urbano”; ciertamente uno involuntario y que, como tal, podría más bien perder tal denominación a cambio de una menos humanizada.

El Lac de Gafsa se ha convertido súbitamente en una atracción balnearia en Túnez; sin embargo, ha pasado del turquesa a un verde putrefacto y podría contener agua radioactiva

Lac de Gafsa 2

Como uno de esos prodigiosos fenómenos que en ocasiones aparecen en Las mil y una noches, un lago apareció en el desierto de Túnez, cual espejismo, y ahora congrega a numerosos y embelesados bañistas. Según reportes, un minuto no había nada más que arena ardiente y un minuto después había un expansivo cuerpo de agua turquesa, con todo e islotes perfectos para practicar clavados.

Los locales, en medio de un calor de 40 grados, no pudieron resistirse a meterse al agua, pese a que su surgimiento era inexplicable y generaba dudas. En los últimos días, cientos de turistas han peregrinado a este lago ahora conocido como Lac de Gafsa, donde se regodean en las refrescantes aguas pese a que existen advertencias de que el lago podría tener químicos cancerígenos, material infeccioso y hasta radioactivo, sospecha que ha aumentado luego de que, días después, el agua se tornara en un verde espeso en el que se acumulan algas; sin embargo, ante el calor extremo, la gente sigue nadando en las aguas insólitas.

Según reporta The Guardian se ha empezado a generar cierta superstición en torno al lago, y algunas personas empiezan a decir que es milagroso.

Lac de Gafsa

Los geólogos locales piensan que se podría tratar de actividad sísmica que rompió un manto rocoso haciendo que el agua surgiera a la superficie. La región en la que emergió el lago está repleta de depósitos de fosfato, que puedan dejar remanentes radioactivos. 

Los científicos aceleran la marcha para tomar muestras y determinar si el agua está contaminada. Mientras tanto turistas y locales, en una ola de calor, se mantienen impávidos en lo que es lo más cercano al encuentro maravilloso con un oasis en el desierto.