*

X

El Atlas de los Prejuicios (un divertido mapa de percepciones geográficas)

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/03/2014

Mapa de los prejuicios con los que percibimos a diferentes países y zonas de Europa nos hace descubrir la forma en la que nuestras realidades pueden simplificarse

prejud

 

Un mapa de divisiones tajantes que astutamente se sirve de prejuicios y asociaciones que si bien simplifican las personalidades nacionales, de todas maneras nos ofrece información interesante sobre las percepciones y la creación de estereotipos en Europa.

Por ejemplo los países latinos, que heredaron el dogma de la Iglesia de que el sexo fuera de matrimonio es pecado, figuran en una franja divisoria que separa a los países reprimidos sexualmente al sur y los países más desenfadados en el norte. Esa misma franja, bajo la moral protestante los divide en "flojos" y "trabajadores".

En este duelo geográfico tenemos la franja climática que hace de los países escandinavos "depresivos" por no recibir el sol del Mediterráneo, a los países centrales como Alemania e Inglaterra "melancólicos" y España, Italia y otros países más solares como "eufóricos".

Otras divisones son del orden gastronómico (una geografía culinaria), como los países que toman mantequilla vs. aceite de oliva, té vs. café, vodka, vino o cerveza, etcétera.

Este "atlas de los prejuicios" fue realizado por Yanko Tsvetkov, en su sitio tiene otras notables infografías que nos hacen apreciar de un vistazo cómo construimos nuestra percepciones utilizando prejuicios.

 

Los niños satánicos deberían tener los mismos derechos que los otros niños a ejercer su religión.

 

schoolAunque algunas personas se podrían escandalizar cuando se afirma que los niños que profesan el satanismo deben de poder ejercer su religión de manera pública, es importante discutir hasta dónde se extiende la libertad de culto. ¿Por qué permitir solamente la oración a dioses socialmente aceptados? Ciertamente existe un estigma asociado con el satanismo, en gran medida debido a la forma en la que Hollywood y la prensa han pintado a este culto moderno y a supuestos vínculos con crímenes violentos (algo a lo que ciertamente ninguna religión escapa). Hoy en día se utiliza vagamente el adjetivo "satánico" para condenar todo aquello de aspecto esotérico que se desvía de lo establecido y comúnmente aceptado. Puede sonar escandaloso, pero ¿en realidad el satanismo es más violento y moralmente cuestionable que el catolicismo, a la luz de las revelaciones sobre pederastia que abundan en la Iglesia?

La organización neoyorkina Satanic Temple ha emitido un comunicado de prensa en el que exige que se le permita a los miembros de su religión rezar en la escuela sin que sean llevados a habitaciones aisladas. Según argumentan, el aislamiento puede producir traumas y afectar en el desarrollo de los niños. Para eliminar esta discriminación han llamado a que se celebre el "Protect Children Day” el 15 de mayo en Nueva York, en pos de acabar con las vejaciones que sufren sus miembros y niños de otros cultos que también son discriminados. Al parecer, a diferencia de niños de otras religiones a los que sí se les permite rezar en compañía de otros alumnos, los niños satánicos son aislados y discriminados..

Los valores y la misión de la organización Satanic Temple en realidad están basados en la empatía y en la crítica de la corrupción de la sociedad moderna –no en comer bebés o violar mujeres para hacer ritos con cabras, pentagramas y sangre–. Puede que existan algunas organizaciones satánicas más violentas, como las hay también cristianas (por ejemplo el Ku Kux Klan, una organización, al menos según sus miembros, cristiana). Se sabe que Charles Manson estuvo en contacto con las enseñanzas de la Process Church, un culto satánico, pero sobre todo fue influido por la Cienciología y el mismo Cristianismo. Por otro lado, el fundador de la Iglesia Satánica, Anton Lavey, siempre predicó en contra del crimen y por lo que se conoce nunca tuvo ningún roce con la ley, ni ninguna acusación fundada por comportamiento violento.

Algunos podrán pensar que inculcarle a un niño una fe satánica es una especie de crimen de la razón, y es que en general los padres suelen imbuir improntas en sus hijos y moldear la forma en la que ven el mundo hasta el punto de que pueden hacerles mucho daño. Una creencia religiosa, ya sea islámica, cristiana, judía, new age, mormona, budista, satánica o incluso atea es una forma de limitar la inteligencia de un niño, más allá de que sean acertadas o no y que ciertamente algunas creencias religiosas son más tolerantes y por lo tanto admiten más visiones de mundo. Aunque también es cierto que es prácticamente imposible dejar de proyectar nuestras creencias en la mente de los niños.