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¿Qué tan promedio es realmente el pene promedio?

Por: pijamasurf - 07/18/2013

Las desviaciones estadísticas se revelan particularmente nocivas en el caso de los estudios sobre el tamaño del pene, en donde parece que la noción de "tamaño promedio" resulta insostenible.

promedioEn buena medida como resultado de la cultura patriarcal, masculina, que terminó por convertirse en la hegemónica, bajo cuyos parámetros regimos nuestras opiniones y actitudes ante el mundo, el tamaño del pene es muchas veces una condición que se piensa importante o vital para la constitución de la masculinidad del hombre. Abierta o veladamente se piensa o se hace pensar que un pene pequeño es también símbolo de un hombre menos hombre y, por el contrario, que un pene grande se traduce en mucho mayor hombría.

Sin embargo, ¿contra qué se mide dicha pequeñez o dicha grandeza? En muchos casos contra una suerte de pene fantasma cuya dudosa realidad se invoca por medio del concepto de “promedio”. Se dice que existe un tamaño promedio de pene y cuando se alude a este concepto estadístico, según nos inclinamos a hacer cuando esta disciplina matemática se inmiscuye, creemos que, en efecto, detrás de esta aseveración hay estudios serios, mediciones precisas, cálculos responsables.

Pero lo cierto es que esto no es así. Lo usual en este tipo de datos es tomar a un puñado de sujetos, ni siquiera los suficientes para una muestra representativa, y a partir de ahí proyectar una supuesta realidad que muy probablemente no es tal.

Por otro lado, en el caso específico de la información sobre el tamaño del pene, resulta insoslayable un hecho que en otras circunstancias podría parecer cómico, y es que los hombres tienden a mentir sobre las medidas de su miembro sexual cuando se les pregunta al respecto (un comportamiento psicológico previsible según lo dicho hasta ahora).

En este sentido vale la pena rescatar un estudio reciente elaborado por científicos de la Universidad de Indiana con el título “Erect Penile Length and Circumference Dimensions of 1,661 Sexually Active Men in the United States” y el cual tuvo como rasgo particular que los participantes tuvieron que medir sus penes por su propia cuenta, por diversas razones: por ejemplo, que es difícil mantener una erección mientras un sujeto en bata blanca sostiene una cinta de medir o, por el contrario, parece imposible que el miembro se conserve flácido cuando alguien lo manipula para también medirlo en esta condición. 

Curiosamente, cuando se dejó que el dato saliera de los propios involucrados, entonces surgían otro tipo de desviaciones (en el sentido estadístico del término). Un escenario concreto: los hombres que habían conseguido una erección por una sesión de sexo oral con su pareja, decían tener un pene significativamente más largo que aquellos que se excitaron únicamente a través de la fantasía. El resultado del estudio, con todo este ruido estadístico, fue la poco impresionante cifra de que en promedio un pene erecto mide 14.15 cm (o 5.5 pulgadas).

Preguntémonos, entonces, ¿existe realmente la noción de “tamaño promedio” referida al pene?

Con información de Alternet

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McDonald's no sabe cómo sobreviven sus empleados de menores ingresos

Por: pijamasurf - 07/18/2013

Las estimaciones de la compañía de comida rápida sobre cómo hacen sus trabajadores para sobrevivir ganando $7.72 USD la hora revela mucho sobre la ingenuidad o perversidad del sistema económico.

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Como parte de una estrategia para crear planes financieros para sus trabajadores, la multinacional de comida rápida McDonald's se alió con Visa; sin embargo, su reporte de muestra sobre lo que los empleadores consideran los gastos mensuales de sus subordinados parece provenir de un mercado ideal de valores o de una utopía que no toma en cuenta los costos de la vida en estos días, ni proyecta expectativas muy halagadoras para la gente cuyo ingreso depende de un mcjob, como lo llamó el escritor Douglas Coupland.

Algunas de las presuposiciones más notables de este presupuesto mensual para trabajadores con ingreso mínimo (recuérdese que se trata de cifras en dólares estadunidenses) son, por ejemplo, que el trabajador promedio que gana $1,105 USD necesita por lo menos un segundo empleo de tiempo completo para completar su ingreso mensual (suponiendo que encuentre tiempo o energía luego de 40 horas a la semana en su primer empleo).

Se asume también que el empleado regular de McDonald's paga una renta por su casa de $600 USD, mientras que una renta promedio en EU a finales del 2012 se cotizaba en $1,048.

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Este tipo de evaluaciones dan cuenta de que en el mundo de hoy, más que nunca, la abstracción y la virtualidad dictan las condiciones objetivas de la vida: es el mismo caso que si dijéramos que si un hombre tiene dos panes y otro no tiene ninguno, en promedio cada hombre tiene un pan. La estadística puede ser una gran herramienta de planeación y prospección de gastos y riesgos, pero la distancia entre los gastos presupuestados por los patrones y el ingreso neto después de impuestos del que disponen los trabajadores deja una peligrosa brecha.

Por ejemplo: el hipotético trabajador de esta gráfica no paga calefacción, y el gasto por servicios médicos no está considerado en la tabla. McDonald's cobra $12.58 USD a la semana a sus empleados por un servicio médico básico --eso, claro, si han estado en la compañía por más de un año. De lo contrario el descuento semanal es de $14 USD.

¿Es que en la planeación financiera de las propias empresas el segundo empleo se contempla, en los tiempos por venir, como un requisito necesario para sortear los costes más básicos de la vida o, menos exageradamente, la gráfica asume que se trata del ingreso mensual de una pareja, donde el cónyuge o familiar aporta el segundo ingreso? Si fuera el caso, la gráfica no lo aclara. Sería interesante, por otro lado, conocer lo que los estrategas financieros de McDonald's proyectan para los trabajadores del tercer mundo: es en documentos como este donde podemos comprender la posición de un empleador que ve frente a sí una mano de obra que puede abaratar a conveniencia.

[The Atlantic]