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Microryza, plataforma que te permite fondear a la ciencia periférica (la que el sistema académico relega)

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/02/2013

La ciencia al margen del mainstream y a un lado del arte y la tecnología. Esta página aboga por la transparencia y el poder del crowsourcing.

Denny Luan y Cindy Wu, dos estudiantes de ciencia de la Universidad de Washington, al no poder encontrar financiamiento para sus proyectos, comenzaron Microryza: una plataforma para la investigación de la ciencia. Wu se interesó en la bacteria que se transmite dentro de hospitales y que causa infecciones graves (tema que todos conocemos pero nadie ha resuelto). Pero cuando se acercó a su profesor para solicitar un préstamo de 5,000 dólares, éste la ignoró por ser pasante y por no tener la antiguedad necesaria en la universidad para merecer un préstamo. "El sistema no fondea a personas como tú", añadió.

Mycroryza abrió al público el pasado abril, y desde entonces ha enlistado más de cien proyectos, treinta de los cuales han alcanzado su meta. Entre los más ineteresantes -y extraños- está la investigación que busca cómo es que los spammers (personas que envían correo basura) encuentran tu correo electrónico; llevar un tricératops a Seattle para beneficio de los estudiantes de paleontología o cómo lograr que cien niños construyan una casa autosustentable.

Como se observa, este sitio no sólo acoge proyectos científicos sino antropológicos, ecológicos y políticos también. Microzyza potencialmente podría hacer más para ayudar a los estudiantes o pasantes con buenas ideas y con experiencia para llevarlas a cabo, y con esto dar una alternativa al mundo que sólo se beneficia de lo que "algunos" (los que han logrado entrar al gran sistema) investigan. Lo que Kickstarter representa para la tecnología y el arte, Microryza para la ciencia y la investigación científica. La transparencia del crowdfunding es sin duda el futuro más confiable para la humanidad. 

Como lo ha demostrado Wikipedia y su efecto en la generación y difusión de conocimiento, la tecnología está llamada a modificar la educación, quizá de las maneras menos esperadas.

aula

La tecnología no es importante por lo que eficienta, sino por lo que estimula y democratiza.

No me gusta esa idea reductora (aunque se presuma de potenciadora) de que la tecnología nos ayuda a eficientar todo y a vivir más cómodos. Digo reductora porque pone a la tecnología en un lugar complementario del tejido social, subordinado y funcional a los valores imperantes de éste. Y no.  La tecnología no ayuda a vivir mejor; nos cambia la vida, que es otra cosa. Para bien, para mal, para acá y para allá, pero nos la cambia.

Y así en la vida como en la escuela.

La tecnología en la que pienso altera sustancialmente las bases ético-epistemológicas del modelo educativo.

Ya habíamos dicho alguna vez que el movimiento de digitalización escolar en el que trabajamos invertía el orden en el que la escuela quería avanzar: no se trata –como desea la escuela- de escolarizar lo digital y volverlo funcional al modelo pedagógico imperante, se trata de digitalizar la escuela y transformarla. Y ahora podemos agregar que no se trata de acomodar la tecnología en el lugar social funcional de eficiencia y productividad al que los factores sociales de poder quieren reducirla (aporta eficiencia en el uso del tiempo, en las búsquedas, las compras, las relaciones sociales, etc.), sino de que, tecnología mediante, los modelos de vida y de relaciones sociales cambien y las sociedades se vuelvan más horizontales, movilizadas, impulsadas y apropiadas de su propio destino. Es decir, que la tecnología se mueva para movernos y nos conecte, nos cohesione y nos organice alrededor de un proyecto.

La tecnología -quiero decir- se las trae. Y debemos saber que se las trae también en la escuela. Y que la traemos para eso, para que se las traiga. No para evaluar si nos eficientará éste o aquél proceso actual. Se las trae para reventarlo, no para eficientarlo. Se las trae porque tiene calado. No va de más o de menos, sino de otra cosa.

Veamos, si no.

Decíamos –seguros de nosotros- que con la tecnología evolucionarían definitivamente las enciclopedias, y de inmediato pensábamos en buscadores de alta performance más eficientes y en actualizaciones constantes (que reemplazaran los vetustos index e índices del papel de la Británica). Tan seguros estábamos de eso que Microsoft se apuró y sintió que desbancaría a la Británica con esa sola “innovación” en marcha, y se inventó –digamos- la Enciclopedia Encarta en DVD. Y fracasó. No en manos de la Británica, sino de otra, inesperada, que le surgió desde la tecnología misma. Pero fracasó precisamente por no entender (Microsoft, fíjate tu!) el proceso digital. Apareció Wikipedia y arrasó con todo. Eso es una enciclopedia digital, que no es lo mismo que la digitalización de las enciclopedias, que no sirvió para nada.

Llegó Wikipedia de la mano de quien –creo- no imaginó la relevancia conceptual de lo que estaba inventando. Pero –emprendedor y práctico- lo echó a andar. Y anduvo! La Wiki entró por la ventana del debate organizado sobre el impacto de la tecnología en las bases de datos y el saber acumulado… La misma historia podríamos contar en otros sectores; en la prensa, por ejemplo. Y la podremos contar en otros, de acá a unos meses. Wikipedia metió al usuario en la producción. Eso es más que actualización, verdad? Pero también actualiza, a la velocidad del rayo. Pero sobre todo comparte e incita a la participación, mediante la producción. Wikipedia discute con Diderot. Replantea el concepto mismo de enciclopedia y de saber. Discute el positivismo subyacente al modelo.

Encyclopedia Britannicas

Y transforma todo y se impone. Y nos hace mejores.

Y crece exponencialmente, y se limpia a sí misma como los gatos, y se diversifica hasta lo indecible, y es más actual que la actualidad…

Lo mismo; exactamente lo mismito que está pasando ahora mismo en la educación y no lo queremos ver. El factor de cambio se está gestando en otros garajes que los que la escuela y el establishment educativo están mirando. Se viene por la ventana y cuando menos lo esperemos.

Si logramos que todo esto no sea desesperante para nosotros los maestros, entonces sí será apasionante. Y en cualquier caso, sea como sea, será.

Twitter del autor: @dobertipablo

Sitio del autor: pablodoberti.com