*

X

Carl Sagan escribió sobre los beneficios físicos y creativos de fumar cannabis

Por: pijamasurf - 06/03/2013

Uno de los mayores difusores de la ciencia de finales del siglo pasado también fue un consumidor regular de cannabis. En un ensayo de juventud escribió sobre los beneficios que esta hierba trajo a su vida e incluso a su trabajo.

Carl Sagan probablemente fue el más importante difusor de la ciencia de la última década del siglo XX: astrónomo, astrofísico, cosmólogo y conductor de series televisivas, Sagan también fue un fumador habitual de cannabis. En una biografía publicada en 1999 (sólo tres años después de la muerte de Sagan), Keay Davidson reveló que Sagan incluso llegó a escribir un ensayo a favor de la marihuana.

En 1969, a la edad de 35 años, Sagan escribió un ensayo autobiográfico con el pseudónimo "Mr. X.", donde resalta los beneficios que el cannabis atrajo a su vida. Sagan describe cómo la hierba aumentó su experiencia sensorial y le mostró una nueva forma de apreciar el reino espiritual: "un sentimiento de comunión con mis alrededores, tanto animados como inanimados."

A decir de Sagan, consumir cannabis también mejoró la forma en que disfrutaba del sexo en su vida personal, pero tal vez lo más interesante sean las "devastadoras" ideas científicas, creativas y sociales que desarrolló en parte a través de la experimentación con estados alterados de conciencia.

El disfrute de la música se vio especialmente beneficiado, y gracias al texto de Sagan podemos describir lo que mucha gente ha sentido al abordar la música mediante el filtro de la cannabis: "Por primera vez he sido capaz de escuchar por separado las partes de una armonía de tres elementos y la riqueza del contrapunto. Desde entonces he descubierto que los músicos profesionales pueden mantener por separado las secciones interpretándose simultáneamente en sus cabezas, pero esta fue la primera vez para mí." A continuación un pasaje más extenso:

No me considero una persona religiosa en el sentido estricto de la palabra, pero hay un aspecto religioso en ciertos estados psicoactivos. La sensibilidad agudizada en todas las áreas me de una sensción de comunión con mi alrededor, tanto con loanimado, como con lo inanimado. A veces una especie de percepción existencial de lo absurdo me sobrecoge y veo con terrible claridad ciertas posturas hipócritas que tenemos los seres humanos. Otras veces, hay otro sentdio de lo absurdo, una lúdica y veleidosa conciencia. Ambos sentidos de lo absurdo pueden ser comunicados, y algunos de las elevaciones (highs) más gratificantes que he tenido han sido al compartir estas percepciones y este humor. El cannabis nos lleva a la conciencia de que hemos pasado la vida entrenados a pasar de largo, olvidar y salirnos de nosotros mismos. Un sentido de lo que el mundo en realidad es puede ser enloquecedor: el cannabis me ha traído algunos sentimientos que me muestran lo que es estar loco, y cómo usamos esa palabra “locura” para evitar pensar sobres cuestiones que son demasiado dolorosas para nosotros. En la Unión Soviética, los disidentes políticos son comunemente ostracizados en instituciones mentales. El mismo tipo de situación, tal vez un poco más sutil, ocurre aquí (en Estados Unidos) “¿escuchaste lo que dijo Lenny Bruce ayer? Debe de estar loco”. Cuando colocado en cannabis descubrí que hay alguien dentro de esas personas que llamamos dementes.

Cuando estoy colocado penetro en el pasado, en las memorias de la infancia, amigos, parientes, objetos de juegos, calles, olores y sabores de una era desvanecida. Puedo reconstruir los sucesos actuales dentro de mi infancia que apenas entendía en ese momento. Muchos, pero no todos, de mis viajes de cannabis tienen en ellos un significativo simbolismo que no intentare describir aquí, una especie de mandala entretejido en el viaje. La asociación libre de ese mandala, tanto visual como en juegos de palabras, ha signifcado una rica serie descubrimientos en mi vida.

Leer artículo completo de Sagan sobre la marihuana

[Open Culture]

¿Por qué los niños famosos de Hollywood se vuelven miserables al crecer? Un testimonio

Por: pijamasurf - 06/03/2013

Ser una estrella de las pantallas suena atractivo cuando eres un niño --pero pocos logran sobrevivir a sus años (generalmente pocos) de fama. Mara Wilson sobrevivió al estrellato y cuenta algunas de sus dificultades.



mara3

Los niños actores son la materia prima de un montón de absurdos reality shows y escándalos, con los cuales el star system parece burlarse de sí mismo burlándose de los demás. Mucha gente lo disfruta e incluso los one hit wonders tratan de poner su mejor rostro cuando se les recuerda esa única canción, esa única película que les dio una fama efímera y algunas historias que contar para la posteridad --una posteridad que es más bien una continua repetición de viejos clips, como si se viviera en un flashback o un perpetuo déja vù.

Aunque este suele ser el caso, no es la situación en que la actriz Mara Wilson se encontró a sí misma después de su rápida carrera en el cine. Su nombre puede no ser Trending Topic en Twitter, pero seguro la recuerdas por películas como MatildaMrs. Doubtfire Miracle on 34th Street. Pero, como suele pasar con los niños, crecen. Esto no parece ser excepción para los niños actores, quienes ven cómo poco a poco su ternura y gracia infantiles van entrando al terreno de la pubertad y los cambios propios de la edad, los cuales deben experimentar bajo el ojo público y que rara vez terminan en historias felices.

[caption id="" align="alignright" width="300"]mara2 Mara Wilson hizo algunos papeles pequeños y luego estudió historia del arte en la Universidad de Nueva York.[/caption]

Wilson escribió hace poco sobre algunas de las cosas que un niño actor debe enfrentar, como el hecho de que tus padres controlen tu flujo de efectivo hasta los 18 años o el problema de que tus amigos suban fotos comprometedoras de ti a Facebook. Sin embargo, uno de los consejos más importantes que Wilson destaca es el hecho de que los niños actores dejan de estudiar a muy temprana edad. Esto es para ella lo peor que pudo pasarle, por ejemplo, a Lindsay Lohan, una chica cuya fama superó y dejó muy atrás a su personaje infantil, o Corey Feldman, o Miley Cyrus, o Britney Spears o cualquier persona que se haya dedicado profesionalmente al entretenimiento desde muy temprana edad.

La vida de los niños actores después del estrellato también se da de bruces contra el rechazo. Luego de aparecer en la portada de revistas y recibir el cariño de miles de fans, de pronto se ven relegados a papeles secundarios o haciendo comerciales. En menos de lo que logran darse cuenta siguieron viviendo con el presupuesto de una super estrella de Hollywood pero haciendo mucho menos dinero:

"Un niño actor que ya no es lindo", dice Wilson, "ya no es sustentable monetariamente y es desechado. Él o ella serán remplazados por alguien más joven y lindo, y los fans, en respuesta, olvidan que el antiguo objeto de su afecto alguna vez existió."

[caption id="" align="alignleft" width="309"]lindsay-lohan-2011 Algunos casos de niños estrella no terminan bien.[/caption]

Esto se explica porque todas las vulnerabilidades de los niños quedan expuestas y como sobre-expuestas cuando se vive con una cámara todo el tiempo y tu vida privada es material para revistas de entretenimiento con malos filtros periodísticos.

A veces tanta exposición puede generar tragedias, como la de la actriz Rebecca Schaeffer, quien fue asesinada por uno de sus stalkers; aunque este fue un caso extremo, Wilson resalta otras desventajas, como cuando se buscó a sí misma en Google a los 12 años, "un error", en sus propias palabras:

[caption id="attachment_60739" align="alignright" width="230"]culkin Macaulay Culkin es otro paradigma del estrellato destructor.[/caption]

"Una de las cosas que encontré fue un sitio dedicado al fetiche de pies de actrices infantiles. En su momento me pareció divertido. Estaba en secundaria y no podía decir la palabra 'sexo' sin reírme; los fetiches estaban muy lejos de mí. Nunca les dije a mis padres porque me parecía una broma, no una amenaza. Luego, hace dos o tres años, estaba hablando con una amiga y casualmente mencioné el asunto del fetiche de pies. Abrió desorbitadamente los ojos. '¿Así que básicamente apareciste en un sitio de pornografía infantil?'".

Tal vez lo peor de ser una joven estrella de cine sea el hecho de que el ambiente en que uno crece no es el más adecuado: Drew Barrymore ha dicho en repetidas ocasiones que empezó a consumir drogas duras en fiestas a las que la invitaban sus coestrellas o representantes, mucho antes de cumplir los 18.

Si Mara Wilson fuese a darle una visión más o menos estándar del futuro a las actrices infantiles tal vez sería muy parecido a la explicación que dio sobre Lindsay Lohan: "Ha estado actuando toda su vida, tiene poca educación y, en su mente, eso es todo lo que sabe hacer. Es muy probable que siga haciéndolo a pesar de que se vuelve a sí misma --y muy probablemente también a la gente que trabaja con ella-- miserable."

[Cracked]