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Presidentes y líderes mundiales se burlan con señas obscenas de la libertad de prensa (FOTOS)

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/20/2013

Hace unas semanas, el 3 de mayo, se celebró el Día Mundial de la Libertad de Presa, una efeméride instituida por la ONU para recordar la importancia que en las sociedades contemporáneas tiene el periodismo cuando se puede ejercer en libertad.

Esta última acotación cobra relevancia cuando sabemos que aún hoy en día existen regímenes que amedrentan a sus periodistas, en varias de sus vertientes, que impiden que la información fluya hacia el resto de la sociedad sin obedecer a intereses específicos, o adhiriéndose a estos, pero francamente, de manera tal que quien ve un noticiero o lee una nota sepa de antemano a qué se enfrenta, qué filtros se aplicaron a la información a la cual accede.

Con motivo de este día, la conocida organización Reporteros sin Fronteras, de origen francés, montó en París una campaña publicitaria en la cual se observa a presidentes y líderes de algunos de los países más agresivos contra el periodismo que, en un acto casi cínico de incorrección política pero también de demostración burlona de poder, parecen hacer gestos obscenos reconocidos internacionalmente, como queriendo decir cuál es, en el fondo, su opinión sobre los periodistas que se empeñan en informar sin importar qué agendas particulares resulten afectadas en el ínterin. Paradójicamente, los personajes elegidos son ampliamente reconocibles por la opinión pública gracias a la difusión periodística de sus actividades y opiniones.

Reporteros sin Fronteras eligió a estos presidentes por tratarse de los países que se encuentran en el fondo del Índice de Libertad de Prensa realizado por dicha organización, el cual califica en total a 179 naciones del mundo. Los lugares, por cierto, se especifican en las imágenes correspondientes de la fotogalería.

Resalta, lamentablemente, la ausencia de los presidentes mexicanos más recientes, un país en donde en 2012, a causa de las muertes de periodistas ocurridas, la situación de la prensa nacional se compara a naciones como Somalia, Siria y Pakistán.

[Co.Exist]

La digitalización de la enseñanza es quizá una ola imparable, una realidad más que una tendencia, una práctica a la que parece fútil resisitirse en vista de los beneficios potenciales que trae consigo.

claseLo digital hoy día es síntoma y ya son ruinas de un intento que no fue de digitalización de la escuela. Paradójicamente…

Paradójicamente, porque parecía que iría a ser decisión de la escuela, anhelo, rumbo, proceso creciente y certero; incorporación inexorable y eficaz…

Pero no. Lo digital, que todavía no es nada en la escuela, ya es ruinas de lo que no fue. Es normal encontrar restos en las aulas; piezas sueltas y ya obsoletas, cables truncados, monitores desconectados, teclados oscurecidos de no hacer nada, Bluetooths a ninguna parte. Ruinas del intento fallido. Restos de un intento hecho sin ganas. Residuos, incluso. Reserva tóxica.

Pero no solo es eso. Lo digital es hoy también síntoma en la escuela. Es la irrupción de la angustia pura no mediatizada. Emergencia incómoda de lo no resuelto como límite al narcisismo escolar. Un ¨no sé qué hacer¨ bien productivo… si nos decidiéramos a ponerlo a producir. Pero no. Pero a ver si lo negamos… y ganamos otro año más.

Y hay más. La escuela, que no se digitaliza, procuró a brazo partido escolarizar lo digital. Enseñarle, que para la escuela es domarlo. Dormirlo; reducirlo. Sentarlo en el primer asiento del aula. Volverlo obediente. Pero no.

No porque lo digital es –precisamente- la negación misma de la domesticación escolar. Su contracara. La resistencia a la automatización obsecuente de la primera fila. Su alternativa. Su propuesta y su contrapropuesta. La apropiación y el estilo. La construcción de la subjetividad. Pero no.

La escuela quiso y quiso que lo digital fuera lo que no es y la que acaba no siendo es ella, que ahora se debate… Lo digital no acepta no ser. No se deja. Si se desnaturaliza, prefiere no ser. Tiempos modernos de caracteres fuertes. Siglo XXI.

Y más. En su intento loco, pero pobre, la escuela buscó que lo digital se mantuviera encerrado, que es acotado. Dónde? En el laboratorio de computación; su celda vidriada. Su anulación elegante. Y mucho más porque también lo intentó reducir a su rato, a su momento de la ¨computación¨, que va de 12.45 a 13.35, los martes y jueves. Imagínate! Que los celulares se apaguen, que las computadoras duerman sueños que no necesitan y los iPads se mantengan debidamente alejados, que la web pare hasta mañana o el jueves. Y el wi-fi, bajo clave inhallable.

Así de rara empezó esta historia de la tecnología y la escuela. Es normal, porque es una historia difícil y no podíamos pretender que fuera certera de una vez. Normal aunque nos cueste tomarlo con normalidad y reconducir.

Pero si no… Si no lo hacemos se nos pueden empezar a recalentar las ventanas (si no han empezado), a vitalizar los baños, a levantar las faldas, a prolongar los recreos y a conspirar los dedos, y las ondas digitales comenzarán a invadirnos, pero ya no para armonizar, sino tal vez para conquistarnos definitivamente.

Mejor replantear ahora. Estamos jugando con fuego.

Twitter del autor: @dobertipablo

Sitio del autor: pablodoberti.com