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¿Por qué el sexo en las series de TV ha dejado de ser divertido?

Por: pijamasurf - 05/30/2013

Los rostros tristes y forzados de las actrices de series de TV en situaciones sexuales nos hacen pensar que el sexo televisivo obedece a razones ajenas a lo "meramente" sexual, ya sea un intercambio o una cosificación del cuerpo.

sex spartacus

En nuestros días hemos visto el auge de la "buena televisión", la televisión que revolucionó y creció junto con una audiencia ávida de buenas historias y emociones desde los días en que HBO daba The Sopranos. Series de alto presupuesto con talento de primer orden en el elenco e historias que aseguran que no te muevas del asiento durante muchas temporadas. Pero en lo concerniente al sexo parece haber un extraño patrón; un patrón incómodo en cuanto al papel que los guionistas están otorgándole al sexo como parte de las relaciones cínicas y utilitarias entre los personajes, dejando de lado, paradójicamente, algo que recuerde al sexo real, o al menos que el recurso sea utilizado en favor de una buena historia.

Hace ocho años un estudio de la fundación Kaiser Family reveló que el sexo en TV estaba más presente que nunca en la televisión. En el 2013 el sexo en TV sigue siendo la norma, pero la representación del sexo dentro de las series de mayor audiencia suele abordarse como un intercambio instrumental y casi burocrático: nunca como un fin en sí mismo (porque tener sexo sea intrínsecamente divertido, por ejemplo) sino a cambio de favores, información o incluso crímenes.

No estamos hablando solamente de las forzadas situaciones sexuales en Spartacus; pensemos en House of Cards, por ejemplo. Frank Underwood, interpretado por Kevin Spacey, un importante congresista está casado con la bella directora de una agencia ambientalista; su intimidad se reduce a compartir un cigarrillo por la noche, pues su matrimonio es más un acuerdo que una relación "real". Underwood tiene un affaire con la reportera de un importante medio de la cual ambos salen beneficiados: ella con un informante de primer orden y él con las filtraciones de información que ella le da. El sexo es una mera interfase para que este intercambio de información ocurra.

HOUSE OF CARDS

Algo parecido ocurre con The Americans. Un par de espías soviéticos se hace pasar por una pareja casada a principios de los 80. Como parte de su trabajo encubierto, el hombre y la mujer deben infiltrarse en todas partes y conseguir información para la KGB, la agencia de inteligencia rusa. En un capítulo ella es azotada brutalmente en una sesión de sexo sadomasoquista por otro personaje a cambio de datos confidenciales, por lo que el sexo aquí es visto tanto como un sacrificio de ella como un producto que importa por su valor de cambio, pero que en sí mismo no evoca nada propiamente "sexual".

sex homeland

Algo muy similar ocurre en Homeland, donde después de construir una tensión sexual durante largo tiempo, Carrie y Brody por fin tienen sexo salvaje en un hotel de paso --sólo para que el espectador se dé cuenta de que no está solo en su voyeurismo, pues al tiempo que la escena tiene lugar podemos ver una habitación llena de agentes de gobierno escuchando todo lo que ocurre entre la pareja. El sexo no sólo no es privado, ni divertido ni un fin en sí mismo: si nos fijamos sólo en la TV, no podremos encontrar algo de autenticidad en la representación del sexo.

Tal vez se trate de la nostalgia de algunos que crecimos viendo películas como Atracción fatal, 9 semanas y media, incluso la extrañamente fascinante Cool World, con una caricaturesca Kim Basinger exudando más sensualidad que cualquier personaje de parodia en la actualidad. Los tiempos cambian y nuestras representaciones del sexo no pueden estar alejadas de lo que como sociedad las relaciones son para nosotros.

sex

Como ha dicho el filósofo Slavoj Žižek, la TV y el cine no nos muestran lo que ya deseamos, sino que nos enseñan qué desear, volviendo precisamente deseables ciertos valores y ciertas formas de representarlos. Será una cultura muy triste la que vea en el sexo (y sobre todo en sus representaciones) sólo un mero intercambio comercial entre personas aburridas. Y que resulta, para un observador externo, al menos sospechoso que una cultura encuentre entretenimiento en los rostros angustiados sobre todo de los personajes femeninos que objetivizan sus cuerpos en favor de intereses distintos al mero placer sexual. ¿O será que el "mero placer sexual" es el nuevo romanticismo que aún no encuentra su lugar en la TV abierta o por cable y que puede encontrarse, paradójicamente, en la pornografía? La moneda está en el aire.

[Times Magazine]

Carl Sagan escribió sobre los beneficios físicos y creativos de fumar cannabis

Por: pijamasurf - 05/30/2013

Uno de los mayores difusores de la ciencia de finales del siglo pasado también fue un consumidor regular de cannabis. En un ensayo de juventud escribió sobre los beneficios que esta hierba trajo a su vida e incluso a su trabajo.

Carl Sagan probablemente fue el más importante difusor de la ciencia de la última década del siglo XX: astrónomo, astrofísico, cosmólogo y conductor de series televisivas, Sagan también fue un fumador habitual de cannabis. En una biografía publicada en 1999 (sólo tres años después de la muerte de Sagan), Keay Davidson reveló que Sagan incluso llegó a escribir un ensayo a favor de la marihuana.

En 1969, a la edad de 35 años, Sagan escribió un ensayo autobiográfico con el pseudónimo "Mr. X.", donde resalta los beneficios que el cannabis atrajo a su vida. Sagan describe cómo la hierba aumentó su experiencia sensorial y le mostró una nueva forma de apreciar el reino espiritual: "un sentimiento de comunión con mis alrededores, tanto animados como inanimados."

A decir de Sagan, consumir cannabis también mejoró la forma en que disfrutaba del sexo en su vida personal, pero tal vez lo más interesante sean las "devastadoras" ideas científicas, creativas y sociales que desarrolló en parte a través de la experimentación con estados alterados de conciencia.

El disfrute de la música se vio especialmente beneficiado, y gracias al texto de Sagan podemos describir lo que mucha gente ha sentido al abordar la música mediante el filtro de la cannabis: "Por primera vez he sido capaz de escuchar por separado las partes de una armonía de tres elementos y la riqueza del contrapunto. Desde entonces he descubierto que los músicos profesionales pueden mantener por separado las secciones interpretándose simultáneamente en sus cabezas, pero esta fue la primera vez para mí." A continuación un pasaje más extenso:

No me considero una persona religiosa en el sentido estricto de la palabra, pero hay un aspecto religioso en ciertos estados psicoactivos. La sensibilidad agudizada en todas las áreas me de una sensción de comunión con mi alrededor, tanto con loanimado, como con lo inanimado. A veces una especie de percepción existencial de lo absurdo me sobrecoge y veo con terrible claridad ciertas posturas hipócritas que tenemos los seres humanos. Otras veces, hay otro sentdio de lo absurdo, una lúdica y veleidosa conciencia. Ambos sentidos de lo absurdo pueden ser comunicados, y algunos de las elevaciones (highs) más gratificantes que he tenido han sido al compartir estas percepciones y este humor. El cannabis nos lleva a la conciencia de que hemos pasado la vida entrenados a pasar de largo, olvidar y salirnos de nosotros mismos. Un sentido de lo que el mundo en realidad es puede ser enloquecedor: el cannabis me ha traído algunos sentimientos que me muestran lo que es estar loco, y cómo usamos esa palabra “locura” para evitar pensar sobres cuestiones que son demasiado dolorosas para nosotros. En la Unión Soviética, los disidentes políticos son comunemente ostracizados en instituciones mentales. El mismo tipo de situación, tal vez un poco más sutil, ocurre aquí (en Estados Unidos) “¿escuchaste lo que dijo Lenny Bruce ayer? Debe de estar loco”. Cuando colocado en cannabis descubrí que hay alguien dentro de esas personas que llamamos dementes.

Cuando estoy colocado penetro en el pasado, en las memorias de la infancia, amigos, parientes, objetos de juegos, calles, olores y sabores de una era desvanecida. Puedo reconstruir los sucesos actuales dentro de mi infancia que apenas entendía en ese momento. Muchos, pero no todos, de mis viajes de cannabis tienen en ellos un significativo simbolismo que no intentare describir aquí, una especie de mandala entretejido en el viaje. La asociación libre de ese mandala, tanto visual como en juegos de palabras, ha signifcado una rica serie descubrimientos en mi vida.

Leer artículo completo de Sagan sobre la marihuana

[Open Culture]