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Lágrimas puras: ¿cuánto resistirías la mirada de Marina Abramovic (o tu propia mirada) sin llorar? (FOTOS)

Por: pijamasurf - 05/24/2013

En buena medida los sentimientos y las emociones son indisociables de su expresión corporal. Aun cuando se les finge y se les imposta —con el caso de los actores—, su realidad requiere de un soporte más allá de las reacciones neuroquímicas y hormonales que ocurren en nuestro interior, más allá de los pensamientos que los animan. Esta también podría ser una de las circunstancias que expliquen la empatía: entendemos la alegría, el sufrimiento o la tristeza de una persona porque vemos dichas emociones reflejadas en su cuerpo, encarnadas, signos que traducimos y hacemos nuestros, codificándolos en nuestro propio lenguaje emotivo.

La serie fotográfica que compartimos en esta ocasión tiene un motivo aparentemente simple: rostros de personas llorando. Ojos iluminados de pronto por el sutil resplandor de las lágrimas, esa especie de “cristal mudo” (Góngora) que aparece de pronto para hablar por nosotros de los sentimientos que se agolpan en nuestro ser. Lágrimas puras, nacidas natural y gratuitamente en un instante de arrobamiento auténtico.

Las fotografías tienen además la cualidad de haber sido tomadas en condiciones muy específicas: mientras las personas ahí mostradas presenciaban uno de los performance más celebrados de las últimas décadas: The Artist is Present, El artista está presente, de la yugoslava Marina Abramovic

Grosso modo, el performance de Abramovic consistió en ella sentada a una mesa, esperando en una silla opuesta a cualquiera que quisiera tomar el lugar y mirarla de frente tanto tiempo como quisiera.

O mirarse, porque ya se sabe que la mirada no solo no va en un solo sentido, que es mutua y además es capaz de crear una zona común, un espacio abstracto y casi innombrable, indecible, que existe solo cuando dos personas se miran, para desaparecer apenas una de ellas rompe el contacto —aunque sus remanentes persistan en ambos.

En cierta forma esa es la zona que intenta retratar esta serie, los muchos significantes, emociones, pensamientos, que aletean entre la o el participante del performance y Abramovic, los sentimientos que florecen etéreamente, recogidos después en forma de lágrimas por las líneas del rostro, enjugadas con la mano, coronadas con una sonrisa.

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¿La última salida? Los suicidios aumentan a escala epidémica en el mundo

Por: pijamasurf - 05/24/2013

En el 2010, los suicidios cobraron más vidas en el mundo que las guerras, asesinatos y desastres naturales juntos. Las explicaciones han tenido a los investigadores pensando desde hace 200 años en maneras de prevenirlas, pero un nuevo enfoque nos sugiere más bien tratar de empatizar emocionalmente.

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Hacer de ti algo menor de lo que podrías ser --esa también es una forma de suicidio.

Benjamin Lichtenberg

Conflictos familiares, traumas de guerra o traumas infantiles, problemas de sueño abuso de drogas y alcohol, acceso a armas o medicinas, oportunidad, planeación, intentos previos, enojo, sentirse una carga, sentir soledad: los factores que determinan por qué alguien levanta la mano contra sí mismo, en la tristemente bella frase de Jean Améry, son siempre una combinación mortal. La pregunta por el por qué la gente decide suicidarse va apresurando, conforme avanzan las estadísticas, a sociólogos, terapeutas, psiquiatras y psicólogos sociales a ofrecer prontas respuestas.

Catherine Barber es directora del programa de prevención del suicidio de la Universidad de Harvard. A lo largo de 10 años ha visto aumentar la tasa de suicidios 20% anualmente y 30% en el número de personas que se suicidaron durante la década pasada.

Este año los Estados Unidos podrían llegar a la sombría marca de los 40 mil suicidas en un año, una marca mundial. Un estudio revelado en noviembre pasado mostró que el suicidio era la causa principal de muerte en Estados Unidos por "herida letal"; sin embargo, se sospecha que muchas muertes no esclarecidas o claras pueden ser también suicidios, en cuyo caso no se consignan como tales porque el suicidio sigue siendo un estigma social, pues de cada 25 intentos sólo uno termina con la vida de la persona, lo que deja otras 24 en un frágil estado emocional.

En los países desarrollados, la auto-agresión es la principal causa de muerte de personas entre 15 y 49 años, sobrepasando todos los tipos de cáncer y enfermedades cardiacas. En el 2010, el suicidio (883,715) fue la causa de más muertes que las guerras, asesinatos y desastres naturales combinados (669,956).

Factores de riesgo

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Thomas Joiner es uno de los investigadores más reconocidos en el tema. Hijo de un padre que decidió quitarse la vida, Joiner desarrolló sus estudios en psicología tratando de explicar la decisión de su padre, así como tratando de prevenir a otros. Su teoría se basa en tres factores que están presentes en mayor o menor grado en todos los suicidios: la sensación de no pertenecer a ningún lugar o grupo (divorciados, exiliados); la de ser una carga (adultos mayores, veteranos de guerra), y sobre todo lo que Joiner llama "capacidad de morir", es decir, estar listo para enfrentar la muerte. 

Tal vez este último sea el factor más determinante, porque los intentos de suicidio que fracasan en ocasiones tienen un componente de arrepentimiento o de no capacidad para la muerte: frenos de último minuto, llamadas de emergencia, inducción de vómito para sacar el coctel de píldoras... Creemos que el suicidio es una "última salida", una puerta falsa, una manera fácil de decirle al mundo "no me despides, renuncio." Pero para Joiner es mucho más complejo:

"Atletas, médicos, prostitutas y pacientes de bulimia comparten altos niveles de riesgo de suicidio. Todos tienen un historial de suprimir el instinto de gritar." Los intentos de suicidio a menudo son referidos como "gritos de ayuda", como si la acción enunciara solamente el deseo de ser rescatado, más que de terminar efectivamente con la propia vida.

El suicidio es la principal causa de muerte en los hombres que rondan los 40 años, y una de las cinco causas principales en los de 50 y tantos. En cambio la situación se vuelve dramática para las mujeres blancas de clase media, que experimentan hasta un 60% de aumento de riesgo en el mismo rango de edad.

Las mujeres llegan al hospital con el estómago lleno de píldoras para dormir o medicamentos de prescripción. El suicidio entre mujeres en países desarrollados como causa de muerte sólo se ve opacado por el cáncer de mama en mujeres en sus 40, y la principal causa de muerte entre las de 30. Como dice el blogger Tony Doukoupil, es una triste ironía que los medicamentos que debían mantenerlas estables y hacerles bien sean los que finalmente les quitan la vida.

Como componente evolutivo, el suicidio se entiende como un sacrificio en favor de la supervivencia de la especie. Es famoso el caso de los machos que dan su vida por procrear en el caso de las viudas negras y mantis religiosa. Algunos insectos se inmolan frente a los depredadores, justo como los leones machos para darles una oportunidad a su clan de escapar. Pero la naturaleza salvaje apenas aporta explicaciones para el suicidio humano.

Para Joiner, explicar las causas por las que una persona decide ejercer violencia contra sí misma es sólo parte del problema; en su conclusión parece haber una partícula de empatía, o por lo menos, de respetar las decisiones del otro. Tal vez, incluso, un llamado para estar más alerta frente a los gritos de auxilio: "Necesitamos que nos entre en la cabeza que el suicidio no es fácil ni indoloro, ni cobarde, ni vengativo, ni totalmente controlado ni impulsivo. Y una vez que tengamos eso en la cabeza, necesitamos dejarlo guiar nuestros corazones."

Otras lecturas sobre el suicidio:

Levantar la mano sobre uno mismo, Jean Améry. Ed. Pre-textos.

Suicidios ejemplares, Enrique Vila-Matas. Ed. Anagrama.

El suicidio, Émile Durkheim. FCE.

Libertad fatal, Thomas Szasz. Paidós.

[The Daily Beast]