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29° Festival de México en el Centro Histórico: la celebración multidisciplinaria de la experiencia estética (PROGRAMA)

Por: pijamasurf - 05/08/2013

Del 9 al 19 de mayo se llevará a cabo en distintos recintos de la Ciudad de México la 29° edición del Festival de México en el Centro Histórico, una fiesta multidisciplinaria, ecléctica y exigente de algunas de las propuestas artísticas más estimulantes de nuestro tiempo.

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Macbeth, ciudad insomnio, Compañía A Poc A Poc

El Festival de México en el Centro Histórico es sin duda uno de los eventos culturales más interesantes y estimulantes de que tienen lugar en el país, un ejemplo de constancia en las propuestas de alto nivel y, no menos importante, en el logro de la comunión armónica entre el espacio, el espectáculo ofrecido y el público asistente. La antigüedad del Centro Histórico se pone en juego así con la vanguardia de las manifestaciones artísticas presentadas, siempre con resultados memorables.

Este año el Festival llega ya a su edición número 29, la cual, en una coincidencia de buenos augurios, se celebrará del 9 al 19 de mayo. 3 veces 9 para una fiesta de incomparable satisfacción estética.

Para 2013 fmx-Festival de México en el Centro Histórico destaca por un programa armónico, diseñado minuciosamente para cumplir con les exigencias de su público leal. María Guleghina, una de las sopranos más celebradas del mundo, considerada “La Cenicienta rusa”, abrirá el programa con un recital en compañía de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes.

Asimismo merece especial interés la presentación en el museo Diego Rivera-Anahuacalli del cantante Peter Murphy, ex integrante de la legendaria banda Bauhaus y considerado pionero del género rock gótico, quien celebrará sus 35 años de trayectoria y la presentación de su más reciente disco Ninth.

En el campo de la danza la compañía belga Les ballets C de la B, presenta tres funciones de The Old King en el Teatro de la Ciudad, una pieza ejecutada por Romeu Runa diseñada por el coreógrafo Miguel Moreira en la que un hombre abandonado por Dios está parado en un escenario construyendo una plataforma para comunicarse con el mundo.

El Encuentro de Cuerdas forma parte importante la programación de la edición 29 del Festival en donde los cuartetos, Quatrotango de Argentina, el Heath de Reino Unido, el Miami String Quartet así como el Latinoamericano acompañado por el Yaracuy ofrecerán conciertos en diferentes sedes de la ciudad.

La sección musical Radical Mestizo y los festivales internos Animasivo y Aural poseen también sus propuestas propias: el primero de la mano de Baloji, una agrupación originaria de la República Democrática del Congo; Animasivo con la visita de Nabuaki Doi, crítico e investigador que impartirá una conferencia y presentará un ciclo de animación experimental japonesa, y Aural con la participación de grupos y músicos de Alemania, Suiza, Japón, Estados Unidos, Finlandia y México, entre ellos Stalaktos, Liturgy, Monogatari y la ecléctica y estrafalaria banda de jazz experimental Sun Ra Arkestra así como Boris, banda japonesa fundada hace más de 15 años.

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Por último el Coloquio de Literatura en esta ocasión abre el espacio “Nuevas escrituras, nuevas lecturas” en el que un grupo de narradores y ensayistas, reconocidos mundialmente, se reunirá para hablar sobre sus procesos literarios de cara a las nuevas plataformas tecnológicas vinculadas a la palabra escrita. Peter Stamm, Enrique Serna, Rodrigo Fresán y Sergio González Rodríguez confrontarán sus experiencias y opiniones, moderados por Mauricio Montiel Figueiras.

Se trata, en suma, de una festividad ecléctica, multidisciplinaria, dirigida a todos los sensores estéticos y, por lo mismo, altamente promisoria y recomendable.

En Pijama Surf compartimos el programa íntegro de la 29° edición de fmx-Festival de México en el Centro Histórico.

Asimismo, para más información te sugerimos visitar la página: www.festival.org.mx

 

 

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El sorprendente caso de la mujer que no puede reconocer su propio rostro

Por: pijamasurf - 05/08/2013

La prosopagnosia también conocida como "trastorno de reconocimiento de rostros" es uno de los desórdenes neurológicos más interesantes que la ciencia haya registrado.

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La mente humana es uno de los más complejos sistemas que podamos concebir: su hiperconectividad neuronal, su relación con las emociones, el procesamiento de información a través de la percepción, son solo algunos de los prodigios que incluye nuestro diseño mental. Pero también es cierto que su sofisticada ingeniería mantiene innumerables secretos que aún pasan desapercibidos o inexplicables a nuestro propio análisis racional. 

Entre los múltiples ‘desórdenes’ neurológicos que se tienen registrados, muchos de ellos bastante extravagantes, la prosopagnosia es uno de los más intrigantes –popularmente se le conoce como "trastorno de reconocimiento de rostros". Este fenómeno consiste, precisamente, en padecer una gran dificultad para reconocer rostros desconocidos, familares y, en algunos casos, incluso el propio reflejo en un espejo –cada caso tiene sus propias variables.

Heather Sellers es una mujer que padece prosopagnosia severa, de lo cual se enteró hasta que tenía 36 años –y gracias a que ella misma sugirió que tal vez correspondía a su padecimiento. Previo a esto fue diagnosticada con ansiedad y otros trastornos, ninguno de los cuales justificaba su condición.

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A pesar de lo exótica que parece este desorden, se calcula que el 2.5% de la población sufre en algún grado de prosopagnosia. Lo que sucede es que en muchos casos pasa desapercibida, ya que el cerebro utiliza un amplio mapa referencial para distinguir a una persona: “En muchos sentidos es un desorden sutil. Es fácil para tu cerebro compensar la falta de información con muchas otras cosas que puedes utilizar para identificar a alguien, por ejemplo el color del cabello, el movimiento corporal, o cierta vestimenta. Pero cuando te encuentras a esa persona fuera de contexto, entonces resulta socialmente devastadora” advierte Heather en entrevista para la revista New Scientist.

Si bien para una persona 'promedio' el reconocer a alguien representa un proceso automatizado (con elementos referenciales de por medio), lo cierto es que este 'simple' acto involucra el trabajo diversas regiones cerebrales: la corteza de asociación visual (construcción de imagen), los Hipocampos y regiones frontotemporales (comparación y activación de una sensación de familiaridad), las regiones temporo-parietales (encargadas de la memoria semántica) y el hemisferio izquierdo (activación de estructuras lingüísticas que codifican el nombre de la persona). 

Más allá de los neuro-tecnicismos, creo que la prosopagnosia resulta especialmente interesante porque el hecho de auto-reconocernos físicamente –fenómeno en el cual el rostro juega un papel fundamental–, se ve afectado directamente por está particularidad. De acuerdo con el neuropsiquiatra italiano Vittorio Guidano, la experiencia humana se procesa mediante dos conceptos: el “yo” y el “mí”[1]. Anteriormente Jung había referido al “yo” como “el centro del campo de la consciencia y, en la medida en que este campo comprende la personalidad empírica, el yo es el sujeto de todos los actos conscientes”[2].

“He estado en un elevador repleto de personas, con espejos a nuestro alrededor. De pronto una mujer se mueve, yo me aparto para cederle el paso hasta que compruebo que esa mujer soy yo” confiesa Heather, refiriéndose a su incapacidad de reconocerse a sí misma.

El cómo afecta el "trastorno de reconocimiento de rostros" a la formación del yo, sobre todo cuando no se es capaz de reconocer el propio, es un asunto que aún se encuentra en proceso de ser determinado (afortunadamente ya existen centros de investigación exclusivamente dedicados al estudio de este fenómeno, por ejemplo en la Universidad de Harvard y la Universidad College London). Lo que sí sabemos, gracias al testimonio de personas como Heather, es que la autorreferencialidad influye significativamente en el mapa de realidad individual. De hecho, ante la posibilidad de ser curada, ella recalca que ello implicaría reconfigurar su cartografía existencial por completo –aunque no por ello dejaría de celebrar la cura:

No puedo imaginar lo que tú ves cuando observas un rostro, y eso puede ser espeluznante. Reviso todo lo que he hecho, me ha costado mucho trabajo encontrar una manera de acomodar mi mundo. Y esto (curarse) implicaría reescribirlo todo. Pero también sería fascinante.

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En Pijama Surf hemos publicado un buen número de notas sobre la relación entre realidad (como algo independiente, per se) y percepción (como un filtro entre ese ‘absoluto’ y lo que nosotros captamos de él). El texto más reciente al respecto concluye que “La realidad no es tan falsa ni tan verdadera como pensamos” , es decir, se trata de un mix entre estos dos componentes fundamentales. El punto es que la percepción forma, al menos, la mitad de lo que conocemos como realidad. Y en esa dinámica el “yo”, cuya representación material encabeza nuestro propio rostro, actúa como una especie de brújula –algo así como el faro desde dónde observamos el gran teatro cósmico.

Aún después de conocer el caso de Heather, así como la existencia de esta neuroparticularidad llamada prosopagnosia, confieso que aún me cuesta trabajo el solo concebir la imposibilidad de mirarme a los ojos. A fin de cuentas ese arquetípico ejercicio de pararme frente a un espejo a observar mi propia mirada, sabiendo que es un encuentro de “mí conmigo mismo”, algo así como un tête-a-tête con el centro de mi auto-mandala, es una de las herramientas existenciales que más agradezco en la vida.

Twitter del autor: @paradoxeparadis



[1] El Sí-mismo en proceso: hacia una terapia cognitiva posracionalista. Ediciones Paidós. ISBN 9788475099750.

[2] «I. El yo». Obra completa. Volumen 9/2: Aion. Contribuciones al simbolismo del sí-mismo. Madrid: Editorial Trotta. pp. 7, § 1. ISBN 978-84-9879-219-5.