*

X

Genética faústica: científicos encuentran la manera de volver joven un cerebro viejo

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/25/2013

Neurobiólogos de Yale identifican un gen que en el cerebro de las ratas sintetiza las moléculas necesarias para que suceda la transición entre la juventud y la adultez; suprimirlo provoca un reseteo en la edad cerebral, devolviendo este órgano la plasticidad de la adolescencia.

neuronaEl envejecimiento cerebral es uno de los procesos vitales que mayores efectos provocan en la salud humana, por la obvia importancia que este órgano tiene para el funcionamiento adecuado de nuestro cuerpo y aun nuestro equilibrio mental.

De ahí también que saber cómo y por qué envejece el cerebro y, derivado de esto, si hay una forma de frenar dicho declive, sea un motivo de investigación importante dentro de la neurociencia contemporánea.

Recientemente investigadores de la Escuela de Medicina de Yale identificaron un gen que en el cerebro de ratas es el causante de la pérdida de plasticidad en los cerebros adultos. Como se sabe, la plasticidad es esa capacidad para aprender cosas nuevas, para crear nuevas conexiones sinápticas y también para recuperarse con mayor facilidad y prontitud de lesiones cerebrales.

De acuerdo con este estudio, la actividad del Receptor Nogo 1 suprime la plasticidad de un cerebro adulto, por lo cual retirarlo de la escritura genética redundó en que al llegar a esta edad, las ratas con las que se experimentó conservaron los niveles de plasticidad de su juventud.

Pero todavía más sorprendente es que incluso en el caso de ejemplares adultos, bloquear el funcionamiento de este ge “reseteó” su cerebro, devolviéndole la plasticidad de la edad adolescente.

De acuerdo con Stephen Strittmatter, uno de los involucrados en la investigación, la función de este gen es sintetizar “las moléculas que el cerebro necesita para la transición de la adolescencia a la adultez”; por su parte Vincent Coates, responsable de la misma agrego que esto “sugiere que podemos retrasar el reloj de un cerebro adulto y recuperarlo de un trauma de la misma manera en que los niños se recuperan”.

El hallazgo presenta un panorama optimista para quienes han sufrido algún tipo de lesión cerebral, que en la mayoría de los casos provoca que una persona tenga que reaprender nuevamente operaciones que, como el movimiento de la mano, se creerían elementales. Si los resultados de esta investigación pueden extenderse al ser humano, esta regeneración sería notablemente más rápida.

“Sabemos mucho sobre el desarrollo temprano del cerebro, pero sorprendentemente poco de lo que sucede con este en la adolescencia tardía”, dijo Strittmatter.

[Yale]

Te podría interesar:

Así serían nuestros paisajes si la Tierra tuviera anillos como los de Saturno (IMÁGENES)

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/25/2013

Una de las maravillas del Sistema Solar son los anillos de Saturno, el planeta que justamente se caracteriza por mantener en sus alrededores un vistoso cinturón de material espacial que, visto a la distancia, se observa como un ornamento cósmico invaluable, un distintivo que lo destaca por encima de otros cuerpos celestes.

En un ejercicio de imaginación que nos hace imaginar cómo se ve ese anillo desde el planeta que lo posee, Ron Miller, en el sitio io9, nos ofrece una serie de imágenes en los que superpone dicha formación a la Tierra.

En nuestro caso, como bien sabemos, es posible que nuestro planeta sea uno de los menos afortunados en ese sentido. Otros tienen decenas de lunas, anillos, ciclos de rotación sorprendentes y otras cualidades que en poco o nada se asemejan a las de nuestro planeta, lo cual sin duda nos hace preguntarnos cómo sería si al alzar la vista en la noche nos encontráramos no con una sola Luna, sino, quizá, con 3 o 4, cómo sería si nuestros días duraran 10 horas terrestres como en Júpiter o 58 de nuestros días como en Mercurio.

Los dibujos de Miller, en este sentido, son un estimulante ejercicio creativo que viene acompañado, además, de una interesante explicación sobre el anillo de Saturno y la posibilidad de que la Tierra tuviera uno similar. De hecho, como escribe el autor, nuestro planeta alguna vez tuvo uno, como parte de la formación de la Luna. Cuando el planeta Thea impactó con la Tierra, el material resultante de la colisión estuvo orbitando en torno a esta última, hasta que eventualmente se convirtió en nuestro único satélite natural.

En el fenómeno estuvo implicado algo que se conoce como el límite de Roche, en honor del matemático francés Edouard Roche, quien en 1848 calculó que si un satélite natural sobrepasa determinada distancia de rotación con respecto al planeta orbitado, entonces este lo puede expulsar, en razón de la fuerza gravitacional implicada, esto porque la fuerza de atracción no es la misma siempre: es más intensa sobre el lado de la luna más cercano al planeta, y viceversa. En el caso de Saturno, el anillo se mantiene porque el material cósmico orbita justo en el límite de Roche.

Existen otras teorías al respecto, las cuales también explican por qué la Tierra no tiene un anillo o, dicho de otro modo, por qué pudo haberlo tenido.

También en Pijama Surf: 

La elegancia del amor y la melancolía: Venus desde Saturno (FOTO)

Las 11 grandes maravillas de nuestro Sistema Solar

[io9]