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Déficit de atención con hiperactividad: ¿enfermedad o diagnóstico de moda?

Salud

Por: pijamasurf - 04/04/2013

A pesar de que un correcto diagnóstico del TDAH puede mejorar la vida del paciente, muchos padres prefieren medicar a sus hijos para evitar los comportamientos propios de la infancia.

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Cada vez más jóvenes en Estados Unidos están siendo diagnosticados con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH, o A.D.H.D, por sus siglas en inglés); las últimas cifras muestran que el 11% de los niños en edad escolar han sido diagnosticados positivamente con TDAH. En algún punto de su vida, 6.4 millones de niños entre 4 y 17 años han recibido este diagnostico. Pero podría no tratarse de un alza en el padecimiento tanto como en una urgencia del sistema médico por diagnosticarlo.

El TDAH, según los expertos, es resultados de niveles químicos fuera de lo normal en el cerebro de los pacientes, los cuales afectan la capacidad de las personas para controlar sus impulsos y dirigir su atención. A pesar de que médicos y pacientes afirman que el alza en los diagnósticos de TDAH ayudará a un mejor conocimiento y tratamiento del padecimiento, otros opinan que la medicación simplemente es un pretexto para tranquilizar el comportamiento de los niños y eventualmente para ayudarlos a mejorar sus calificaciones.

El Ritalin o el Aderall (medicamentos de prescripción para tratar el TDAH) son vendidos entre compañeros de clase para mejorar el desempeño académico, incluso en las universidades, sin tomar en cuenta los riesgos para la salud. El doctor Thomas Frieden afirma que "la correcta medicación para TDAH, para las personas correctas, puede hacer una gran diferencia. Desafortunadamente, el uso incorrecto parece estar creciendo en una proporción alarmante." Sin embargo, en la actualidad no existe una prueba contundente para afirmar que una persona padece TDAH: el diagnóstico sigue siendo discrecional, es decir, sujeto a la evaluación subjetiva del médico tratante.

Además de sospechas de que los psiquiatras estén diagnosticando más medicamentos que en el pasado (a causa de acuerdos comerciales con las propias farmacéuticas, de donde ellos tendrían ganancias también), los padres de familia parecen estar deseando el diagnóstico: "Existe una presión tremenda si el comportamiento de un niño se percibe como, por decirlo así, anormal: si no se sientan calladamente en su escritorio [se piensa que] es patológico, en lugar de ser simplemente la infancia", afirma el doctor Jerome Groopman, profesor de medicina en la universidad de Harvard.

Gracias a que la medicación de productos como Adderall, Ritalin, Concerta o Vynvanse pueden ayudar a mejorar la concentración y procurar un estado de atenta recepción entre quienes los utilizan, un diagnóstico de TDAH puede ser secretamente deseado por padres y pacientes como un atajo para mejorar las calificaciones, dejando de lado el hecho de que se trata de sustancias que, administradas incorrectamente, pueden afectar la salud.

[NY Times]

Meditación y disciplina preventiva, un binomio que podría ahorrarte un considerable número de visitas al doctor y facturas médicas.

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El vertiginoso ritmo cotidiano, la multiplicidad de roles digitales, competencia masificada, exigencias sistemáticas, crisis financieras, modelos socioculturales insostenibles, narrativas desmoralizantes en los medios. Todos estos son ingredientes que hoy caracterizan –junto con diversas bondades que por ahora no enlistaré–, nuestro presente. Y como una correspondencia a esta miríada de elementos tenemos la consolidación del estrés, fenómeno que básicamente se refiere a la presión constante que las personas tenemos que enfrentar hoy en día.

El estrés es fiel acompañante entre un buen porcentaje de las personas que hoy enfrentan una enfermedad. Los síntomas asociados con este estado, por ejemplo un cansancio crónico o un exceso de ansiedad, parecen ser detonadores ideales para desequilibrar el cuerpo humano y, eventualmente, someterlo a una enfermedad.

Entre las diversas medidas que se han experimentado para combatir la presencia cotidiana del estrés, las cuáles van desde fármacos hasta psicoterapias, existen algunas técnicas de meditación que han resultado ser particularmente eficaces, entre ellas la meditación trascendental y el budismo Zen. Jon Kabat-Zinn ha sido uno de los más prominentes promotores, desde el campo de la ciencia, del Zen en occidente. Su activo entusiasmo por está técnica le llevó a desarrollar en 1979 un programa llamado Mindfulness Based Stress Reduction (MBSR).

Este protocolo, cuidadosamente configurado por Kabat-Zinn, contempla una secuencia de meditación y prácticas de yoga a lo largo de ocho semanas, bajo la premisa de colocar tu atención en el momento presente. “Me encontraba enseñando sobre la biología molecular del desarrollo muscular, y comencé a preguntar a los doctores ¿a qué porcentaje de tus pacientes ayudas? Y ellos consideraban que entre un 15 y 20%”, afirma quien obtuvo en 1971 un doctorado en biología molecular por el MIT, y que actualmente dirige el Center for Mindfulness in Medicine, Health Care, and Society de la University of Massachusetts Medical School.

¿Pero qué hay del 80-85% de los pacientes que no lograron curarse con los tratamientos de la medicina alópata –y quienes, además, obviamente no obtuvieron reembolso alguno del dinero que invirtieron en busca de su salud? Kabat-Zinn y su equipo comprobaron que existe un cierto estado mental –que repercute en todos los ámbitos de una persona, incluidos el emocional y el físico–, que es aplicable para combatir prácticamente cualquier problema de salud: la circunspección (o lo que en inglés se conoce como mindfulness). Y precisamente este estado es asequible a partir de diversas técnicas de meditación.

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Actualmente el tema de salud pública representa una de las mayores amenazas para las finanzas de una nación. Al parecer el tradicional modelo de medicina alópata, complementado con el nefasto mercado que las farmacéuticas han construido para lucrar desmedidamente con la enfermedad humana, se presenta como algo insostenible. “El modelo de la medicina que consiste en localizar un problema aislado y resolverlo, ya no funciona. El sistema de salud estadounidense está provocando la bancarrota del país, financiando a las aseguradoras y dejando exhausto al personal médico. Y no obstante lo anterior, ocupamos el lugar cincuenta dentro de las expectativas de vida por país” advierte Kabat-Zinn en entrevista para el diario inglés Guardian.

La clave, evidentemente, está en rediseñar el sistema médico. Pero en un plano más profundo, existe un puntual requisito para lograrlo: re-pensar nuestra relación con nosotros mismos y, aún más allá, replantear la forma en la que nos relacionamos, mediante nuestra atención, con la realidad –favoreciendo el aquí y el ahora.

“Básicamente se trata de entrenar tu atención, y en dónde la depositas. Es sentido común. No se trata de curas, sino de dedicarnos a desarrollar una relación distinta con nuestras propias experiencias, ya sea que se trate de ansiedad, dolor, estrés o depresión. Sabemos que esto provoca cambios en la forma de nuestro cerebro e incluso afecta el comportamiento de nuestras células.”

Curiosamente, quizá honrando la perfección del diseño original de todas las cosas, en estos días encontramos decenas razones que nos invitan a renovar los paradigmas actuales. Y de acuerdo a lo anterior, la medicina es un campo en el que está urgencia “transformacional” también está presente.

Independientemente del programa MBSR, existen distintas técnicas de meditación, al alcance de todos, que proveen los beneficios necesarios para auto-regular nuestro cuerpo (incluidos mente y emociones), con lo cual evitaremos una buena porción de los males que afectan hoy a millones de personas. En este sentido es importante recalcar que tu salud está, afortunadamente, en tus propias manos –y no en la de misteriosos fármacos o costosos médicos. Imprimiendo algo de disciplina en tu vida para asegurarte ciertos hábitos preventivos, por ejemplo mantener una buena alimentación, horas de sueño adecuadas, y algo de actividad física, y complementándolo con una sesión cotidiana de unos treinta minutos de meditación, estarás ahorrándote un significativo porcentaje de las visitas al doctor.

En fin, tu salud está en tus manos, y parece que es buen momento para refrescar nuestra existencia. Recuerda que tu atención, y tu intención, definirán en gran medida tu realidad individual.   

 Twitter del autor: @paradoxeparadis