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Lo que nos dice el adulterio sobre nuestra evolución social

Por: pijamasurf - 03/25/2013

La formación de alianzas para la sobrevivencia depende de la confianza entre los individuos de una misma tribu. La prohibición del adulterio tendría, pues, bases evolutivas y no sólamente éticas.

adulterio

¿Podría la prohibición del adulterio entre miembros del mismo clan ser una fase de nuestra evolución social? Al menos eso parece sugerir una investigación sobre mecanismos hormonales, regulación de la agresión y formación de alianzas publicado en la revista Human Nature, el cual afirma que los niveles de testosterona se reducen cuando un hombre interactúa con la pareja sentimental de un amigo cercano, previniendo que este realice avances sexuales sobre ella.

El estereotipo masculino afirma que los hombres siempre están tratando de competir entre ellos para alcanzar el rango de "macho alfa", pero olvidamos que para que exista uno de tales líderes de la manada primero necesita una manada. Es decir, la oportunidad de tener relaciones sexuales se subordinaría, en el caso de las parejas de los amigos, a la importancia de mantener la cohesión del grupo.

Mark Flinn, profesor de antropología del College of Arts and Science afirma que "los niveles de testosterona generalmente aumentan cuando ellos interactúan con potenciales parejas sexuales, o con parejas de enemigos. Sin embargo, nuestros descubrimientos sugieren que la mente de los hombres ha evolucionado para fomentar situaciones donde los vínculos estables de los amigos sean respetados."

Esto no es sólo una curiosidad en el oscuro mundo del deseo y las relaciones interpersonales: también nos permite comprender cómo funcionan los mecanismos de cooperación humana, desde los vecindarios hasta las ciudades, o como dice Flinn, a entender "cómo formamos alianzas. [...] El mismo mecanismo fisiológico que permite que las familias coexistan en las villas y cooperen entre sí permite que [organizaciones como] la OTAN o la ONU coordinen esfuerzos para resolver problemas comunes."

Las comunidades de hombres que no confiaran unos en otros eventualmente serían más vulnerables a ataques y procesos de conquista. El costo de no tener aliados en la historia humana ha quedado inscrito en la narrativa de los pueblos, como las consecuencias del adulterio de la reina de Guinevere: cuando el más leal de los caballeros de la Mesa Redonda, Sir Lancelot, traicionara al rey Arturo seduciendo a su esposa, esa falta de confianza fue suficiente para que eventualmente Camelot colapsara. Y es que si no puedes confiar en que tus amigos no tratarán de seducir a tu pareja, ¿en quién podrías confiar?

[Science Daily]

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¿Una canción pop se repite sin cesar en tu cabeza? Aquí algunas soluciones

Por: pijamasurf - 03/25/2013

Lady Gaga, Rihanna y los Beatles podrían aportar algunas claves para entender las asociaciones inconscientes que hacemos entre la música y la memoria a largo plazo.

Lady Gaga

La música pop es una intrusa indeseada: melodías pegajosas, estribillos que se repiten en loop y un DJ interno que interrumpe nuestras profundas meditaciones... La ubicuidad de la música pop en estaciones de radio, taxis, restaurantes y la via pública puede hacer que la gente repita inconscientemente fragmentos de canciones, aparentemente sin ninguna posibilidad de remediarlo. Para los psicólogos, este fenómeno tiene el nombre de earworm (de "ear", oreja y "worm", gusano, como un bicho musical alojado en tu cráneo.) Algunos estudios al respecto encuentran soluciones en lugares poco esperados: por ejemplo, el Sudoku, los anagramas y la literatura.

Y es que parece cosa de sentido común que un estimulo se reduzca cuando otro entra en nuestro campo de atención. Pero los acertijos matemáticos o verbales no obrarán el mágico efecto de hacernos olvidar la tonada de Lady Gaga si son demasiado difíciles: la doctora Ira Hyman, psicóloga musical de la Universidad de Western Washington, opina que la clave es encontrar el nivel de reto adecuado.

"Hacer algo automáticamente, como conducir o caminar, implica que no usamos todos nuestros recursos cognitivos, así que hay mucho espacio para que nuestra rocola interna comience a trabajar. Del mismo modo", afirma Hyman, "si tratas de hacer algo muy difícil, tu cerebro no se involucra satisfactoriamente, así que la música vuelve. Necesitas encontrar ese lugar en equilibrio donde no haya demasiado lugar vacante en el cerebro. Eso será diferente para cada individuo."

La doctora Hyman y su equipo aplicaron una serie de pruebas a voluntarios: haciendo sonar canciones populares, trataron de identificar de qué modo estas permanecen en nuestra memoria a largo plazo. Canciones de los Beatles, Lady Gaga y Beyoncé sonaban mientras los voluntarios hacían pruebas de dibujo a mano; el estudio halló que podían hacer que las canciones continuaran sonando en sus cabezas incluso hasta el siguiente día.

Para eliminar los desastrosos efectos de esa música y no volver locos a los sujetos (esta explicación es nuestra, no está en el estudio), los investigadores les dieron a resolver rompecabezas como Sudokus o anagramas. Encontraron que si los Sudoku eran demasiado difíciles de resolver, las canciones volvían; en el caso de los anagramas (formar distintas palabras con un número limitado de letras), se dieron cuenta que los mejores resultados se obtenían con cinco letras.

Las tareas verbales, como resolver anagramas o leer una buena novela, parecen tener un buen resultado para mantener alejados a los earworms. [...] El coro de las canciones tiende a quedarse en tu cabeza porque son los pedazos que conocemos mejor, y debido a que no nos sabemos el segundo o tercer verso, la canción permanece inacabada. Existen mayores posibilidades de que los pensamientos inacabados vuelvan.

Por su parte, la doctora Vicky Williamson, psicóloga musical de la Universidad de Londres cree que los earworms podrían ser la pista para entender la relación entre un estímulo sonoro y la memoria, y que este fenómeno tiene usos terapéuticos potenciales: "Podría ayudar a aliviar a la gente que sufre de pensamientos perturbadores." Del mismo modo podrían ayudar a pacientes con trastornos cognitivos, "así, si no pueden recordar los pasos para hacer una taza de té, si se los enseñas en una canción, podrían hacer su propia taza de té en vez de depender de otras personas."

Algunas de las canciones más socorridas en los estudios sobre earworms (es decir, las que se quedan más tiempo en la memoria) están en la siguiente lista. Escúchalas para comprobar empíricamente el experimento --o envíaselas a tus enemigos para atormentarlos: toda un arma velada de control mental.

Alejandro – Lady Gaga

Bad Romance – Lady Gaga

Call me Baby – Carly Rae Jepsen.

Single Ladies – Beyoncé

She Loves You – The Beatles

I Wanna Hold Your Hand – The Beatles

SOS – Rihanna

[Telegraph]