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Leonardo Boff, el emblemático teólogo de la liberación, defiende al papa Francisco I

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/15/2013

Leonardo Boff, una de las voces de izquierda más respetadas, teólogo de la liberación comprometido desde hace décadas en la lucha por los desfavorecidos, aseguró en entrevista que nada se ha probado en las acusaciones hechas a Jorge Bergoglio, ahora el papa Francisco I, de haber estado relacionado con la dictadura de Videla en Argentina.

leonardo-boffLeonardo Boff es un conocido teólogo brasileño, sacerdote hasta el inicio de los 90 y, desde la década de los 80, el principal autor de la Teología de la Liberación, una corriente de pensamiento y de praxis que, fundamentada en el cristianismo, en sus valores más señalados, busca revertir la situación de desigualdad, injusticia y miseria en que viven millones de personas en América Latina como consecuencia del modelo económico que impera en la región. Por esto, así como Boff ha sido censurado y aun perseguido, también ha merecido el reconocimiento público, pues su labor de rescatar el mensaje auténtico de Cristo ha sido más admirable e imitable.

Recientemente, en el contexto de la polémica desatada por la elección del cardenal Jorge Bergoglio como papa, Boff defendió al argentino, expresando su escepticismo ante información que relaciona al ahora papa Francisco I con la dictadura argentina (en especial la de Jorge Videla), con casos específicos de tortura y desaparición de personas, además de colaboración con el régimen.

Boff, sin embargo, dijo guiar sus opiniones por la de Adolfo Pérez Esquivel, activista compatriota de Bergoglio que, además de habérsele otorgado el Premio Nobel de la Paz, fue torturado durante los gobiernos dictatoriales y, asegura Boff, conoce desde entonces al pontífice.

“Hasta ahora no se investigó nada concreto”, dijo Boff en alusión a las supuestas acusaciones lanzadas contra Bergoglio de sus relación con estos hechos. Asimismo, el teólogo brasileño se alegró de la decisión de cónclave, pues desde su perspectiva el pontificado de Francisco I se pronostica como uno distinto, para bien, a lo que ha sucedido en las últimas décadas en El Vaticano.

“Él no aclaró a cual Francisco se refiere, pero es el Francisco al que todos conocemos, san Francisco de Asis… Y esto tiene mucha importancia, en el sentido de revelar un nuevo comienzo en la Iglesia, no se trata sólo de hacer una reforma aquí y allí, sino de hacer una reconstrucción, con otros valores que no son los del poder, son los de la cercanía con el pueblo”, dijo Boff.

La entrevista completa a Leonardo Boff en Folha de Sao Paulo (en portugués).

¿Es la producción colaborativa la manera definitiva de generar y apropiarse de los contenidos? En este contexto, ¿cómo se modifica conceptos como autoría, democratización y acervo cultural, entre otros?

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“Me llaman criminal. Si es así,

también lo son Google y YouTube.”

Kim Dotcom

 Esta columna no trata estrictamente de inversiones en PIRATERÍAS sino, más bien, de la inversión de la noción de piratería; poner en entredicho su directa y automática criminalización y a ver qué pasa. 

Esta denominación enmarca el debate y prefigura sus conclusiones. Es un nombre capcioso, sin dudas. 

Tengo para mí que los contenidos están redefiniendo su espacio y sus reglas. Empujan por circular y drenan por espacios formales y reglados, cuando los hay, y por los otros, siempre. Aprovechan cualquier fisura para emerger; son vocacionales del recoveco y los caminos verdes. No aceptan la lógica de canal. No tienen tiempo de esperar a que les definamos cómo y por dónde. Tienen vida propia, ¿no lo notan? Laten. 

También es cierto que esa voluntad de circular a veces se alínea con la picardía ramplona y hacen la química del abuso innecesario, del recodo injustificable. Abusan; delinquen porque sí. 

Pero volvamos al eje. Además de lo dicho más arriba, los contenidos van cambiando de constitución y con eso, también necesariamente de modelos de circulación. Lo viral es endémico a la índole misma de los contenidos, quiero decir. Los contenidos viralizan porque el usuario se lo apropia; y ya no rinde pleitesía al proveedor. Simplemente, lo toma y sigue, de donde sea. Antes, cuando apenas lo consumía, lo que llamamos ahora viral era más bien controlada circulación. Pero todo se nos va de las manos, para bien y para mal. Y hay que dejarlo. 

O si no dejarlo, hay que trabajar la enmienda sobre la misma marcha, en pleno vuelo, a máxima velocidad. No podemos pretender detenernos ni detenerlos, forzar un aterrizaje absurdo y ponernos a discutir el mejor camino. Ya no. Tienen mucha energía y fresco carisma, ¿no lo notan? Una fuerza bruta y brutal, y más brutal que bruta (de la que Dotcom puede ser ejemplo y hasta símbolo, como Chávez, que de bruto tenía poco), avanza y devora. Y si queremos ser parte, y ser parte de las decisiones, debemos coger el tren bala a su velocidad, subirnos a él sobre la marcha y desde dentro y desde arriba, abrir los debates y a ver… 

Pero no. Con aquello de la piratería, que nos justifica el bestial y bestia aparato punitorio que tanto gozamos, reinstalamos la pretensión de poder que ya no tenemos y de derechos que ya no gozamos. Y vemos fracasar los intentos regulatorios y creemos que, aunque estos fracasen, el siguiente lo logrará. Pero no. Lo que fracasa es el abordaje punitorio que apela, desacomodado, a una legalidad perimida, arrasada por una realidad impositiva a fuerza de adrenalina y viralización. Bestial. Ya no podemos pensar que lo controlaremos. Tal vez podamos aún confiar en que participaremos del nuevo reparto y se nos escuchará. Que valemos en cualquier contexto, quiero decir. Yo lo creo. Pero con otras reglas. Nuestras amenazas no amenazan; nuestras intenciones no hacen mella. Nuestra voz no amedrenta. Debemos aceptarlo. 

Yo creo que los contenidos monoautorales van camino a la extinción. Que Wikipedia es un invento cuya trascendencia cultural rebasa a sus inventores y que redefine la lógica de producción y propiedad de los contenidos para siempre. Que la producción colaborativa se vuelve axial al problema de la creación y con ella estallan los conceptos de autoría, propiedad intelectual, copyrights, canales, etc. Y que eso alcanza a los contenidos informativos, cómo no, como así también a los educativos y culturales. Y tal vez esté bien. 

Tanto que nos llenamos la boca con las desmonopolizaciones, ahora toca la nuestra. El descentramiento de la producción de contenidos era un paso; al que le sigue la atomización máxima. Pero ahora llega otra instancia, más radical, inversa, que es la construcción colaborativa de contenidos y la democratización extrema de la propiedad. Y resulta que tan máxima acaba siendo que el que era el que consumía, que era el que pagaba también, ahora también produce; ¿y entonces qué? Entonces hay que reconfigurar. O resetear, tal vez, que es más instantáneo, joven y práctico. Y volver a encender, abiertos y frescos. La gran mayoría de los problemas modernos se resuelve así, para desesperación de nuestras racionalidades explicativas. 

Cuando Jobs hacía elogio de los piratas no lo hacía por estos, pero esa casualidad no está exenta de interpretaciones que no haré. Solo dejo indicado el sugerente vector. 

Por lo demás, a mí en lo personal me estimula este reseteo. En lo intelectual desde ya, ¡claro!; pero también en lo profesional. Las cosas no se acaban, sino que se reciclan y reconfiguran. No es cierto que si algo pasa con el modelo histórico no habrá dineros para la producción de contenidos ni recursos para los talentos, porque el final de un modelo no significa el final del dinero para ese objeto. Hay que rediseñar y recircular. Hay que trabajar, quiero decir. Reconquistar los dineros en otros flujos y otros modelos. Y la creación también recirculará. Habrá los que pierdan, evidentemente, y que se quejarán amargamente; y nos apelarán en los valores perdidos, capciosamente. ¡Piratas!, nos dirán. Pero habrá los que ganen, también. Y habrá, sobre todo, lo que gane, que es la producción misma, ese activo de la humanidad que se llama acervo cultural. Ese, no tengo dudas, sabe que la desmonopolización lo empujará a su multiplicación eficaz. Sabe, pero guarda silencio; no quiere ganarse enemigos innecesarios; tiene tino político. Confía en que el trabajo sucio por ahora lo harán los agitadores de siempre. 

Cada uno que ocupe su posición; estamos despegando.

 Twitter del autor: @dobertipablo