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¿Se suicidó el artista Jorge Selaron al pie de su propia obra en Río de Janeiro?

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/13/2013

El artista chileno Jorge Selaron, autor de las icónicas escaleras de azulejos distintivas de Río de Janeiro, parece haberse suicadado con material flamable en el camposanto de su obra.

El artista chileno Jorge Selaron fue encontrado muerto el jueves por la mañana al pie de las coloridas escaleras que habían llegado a considerarse su obra maestra en Río de Janeiro. La policía considera probable que este bohemio artista se haya incendiado en una especie de autoinmolación suicida: su cuerpo fue encontrado carbonizado sobre los brillantes azulejos que había dedicado al pueblo de Brasil, muy ad-hoc al espíritu carioca, junto con una lata de thinner.

Personas entrevistadas señalaron que Selaron estaba sumamente deprimido y había pedido ayuda para acabar con su vida, consideradno arrojarse a las vías del metro.

Selarón se mudó a Río desde 1983 y en 1990 por iniciativa propia empezó a decorar con azulejos multicolores las escaleras de la calle Manoel Carneiro, entre los populares barrios Lapa y Santa Teresa. Su obra es considerada una de las más representativas de la ciudad, patrimonio de Río de Janeiro desde 2005, ciudad que había acogido a Selaron como carioca honorario.

Por otro lado el diaro O Globo publicó una entrevista en la que Selaron culpa a su colaborador Paulo Sergio Rabello de intenar matarlo. Una línea de investigación alternativa que sin embargo también encuentra una explicación en que estas amenazas de muerte, según personas allegadas, justamente fueron lo que hicieron que Selaron quisiera quitarse la vida.

[Huffington Post]

Los adolescentes mexicanos quieren ser narcotraficantes y sicarios, según estudio

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/13/2013

Investigación de la Facultad Latinoamerica de Ciencias Sociales (FLACSO) revela que buena parte de los jóvenes en México no les disgustaría abrazar la vida del narcotraficante y del sicario; el estudio también muestra que, por desgracia, 4 de cada 10 jóvenes no tienen expectativas de ningún tipo.

El narcotráfico en México ha sido en los últimos años una de las circunstancias dominantes de la vida pública, una dolorosa realidad que lamentablemente se ha vuelto cotidiana y persistente. De ahí también que, luego de al menos diez años de presencia continua, sus efectos comiencen a ser palpables en las nuevas generaciones que o nacieron o crecieron ya plenamente en este contexto.

De acuerdo con una investigación dirigida por José Del Tronco Paganelli de la Facultad Latinoamerica de Ciencias Sociales (FLACSO) en ochos entidades del país, los adolescentes de México muestran una creciente identificación con narcotraficantes y sicarios, por encima de otros modelos como empresario, profesor o miembro del ejército.

El estudio se realizó entre agosto y noviembre de 2012 en Baja California, Chihuahua, Colima, Durando, el Estado de México, Guerrero, Tabasco y Tamaulipas, estados con los que se pretendió cubrir la diversidad demográfica y socioeconómica de México, encuestando a 1400 alumnos de escuela secundaria, esto es, de entre 13 y 15 años de edad.

Según los resultados generales, 26.3% de estos jóvenes piensan que ellos mismos, sus amigos o personas de su edad les gustaría parecerse a narcotraficantes y sicarios. Después de estas figuras viene el empresario, con el 17% de preferencia, 12.4% se inclinó por el profesor, 10.7% por el policía o militar, 4.4% por funcionario de gobierno y 1.4% por un migrante.

Y si bien esto puede hablar con elocuencia de una situación social delicada, quizá todavía más preocupante sea el hecho de que, de los entrevistados, casi 4 de cada 10 (39.7%) dijo no aspirar a ninguna de estas alternativas (quizás si la metodología hubiera sido distinta y se hubiera incluido opciones como futbolistas, los resultados no hubieran sido tan alarmantes, pero de cualquier forma son un reflejo del deseo y de los modelos sociales en un tejido social descompuesto).

Por supuesto que esto último es mejor que sentirse atraído por el modo de vida del narcotraficante, pero la nada, la carencia de expectativas, sugiere muchas cosas de la situación que se vive en México.

[El Universal]