Pijama Surf

21 de diciembre 2012: feliz fin del ‘fin del mundo’

El fin del 'fin del mundo' llega este 21 de diciembre de 2012; más allá de lo que suceda, la psique colectiva podrá descansar de esta noción pop-apocalíptica.

Por: Javier Barros Del Villar - 20/12/2012 a las 23:12:03

Finalmente, luego de años de espera y especulación, estamos a unos pocos días del suceso que mayor expectación ha generado en décadas recientes: el 21 de diciembre de 2012, día que marca, como cada año, el solsticio invernal, y momento que, según miles de personas, fue advertido por los antiguos Mayas como la fecha en que el mundo terminará. La discusión en torno a este potencial colapso planetario, el cual muchos conciben, por el contrario, como una especie de portal hacia la hiperconciencia colectiva, ha incluido a astrónomos, arqueólogos, celebridades, neo hippies, new agers, falsos profetas, y hasta marketingeros. 

Qué lejos parecía esta fecha hace poco más de una década cuando la noción de un probable próximo fin del mundo comenzó a replicarse viralmente entre todos los que conformamos el actual imaginario colectivo. Como un explícito ejemplo de la naturaleza memética de la información, autoreplicable, la idea originalmente surgida en 1966 a partir de una sugerencia del antropólogo de la Universidad de Yale, Michael D. Coe, fue retomada por gente como José Arguelles y Terence Mckenna a mediados de los 70′s, quienes ya relacionaban el 2012 con una mezcla entre cataclismo y evolución acelerada. Sin embargo, hasta ese momento nadie apuntaba al 21 de diciembre como el día decisivo, fecha a la cual posteriormente todos se  acomodarían, y que resultó de la propuesta de Giorgio de Santillana, un filósofo americano-italiano y profesor del MIT, quien en 1969 advirtió sobre una supuesta alineación galáctica que alcanzaría justo su clímax justo en el solsticio invernal de este año. 

Lo que comenzó como una posibilidad interpretativa por parte de Coe, retomada por algunos ‘líderes alternativos’ como Arguelles y Mckenna, desencadenaría una especie de movimiento dualista, y esencialmente new agero, en torno a una fecha sobre la cual danzarían dos polos opuestos –y por lo mismo, tal vez, idénticos–, el fin del mundo y una explosión de conciencia evolutiva. Eventualmente esta movida sería re-canalizada por los grandes portavoces mediáticos e incluso por los marketingeros (no olvidemos que tanto el miedo como la esperanza venden). 

Pero en esta lucha entre escépticos y creyentes, parece que objetivamente los primeros han, hasta cierto punto, ganado. De hecho, hace unos días publicamos una nota que advertía que el fin del mundo, como se concibe en occidente, no es más que un error de interpretación –ya que culturalmente no podemos concebir lo que el final del 13 baktún significaba para los mayas, y en cambio hemos adaptado lo que suponemos que implicaba el cierre de la cuenta larga (uno de los engranajes calendáricos de esta cultura) a nuestras proyecciones endémicas. 

Hace poco platicábamos al interior de Pijama Surf sobre la excesiva y confusa cantidad de data que fue desdoblándose alrededor de este virtual suceso. Suficiente como para desalentar mi intento por repasar las diversas posturas inmersas en la polémica danza que se gestó a partir de él. Es por ello que me abstendré de comentar datos académicos, postulados pseudo-científicos, o estrafalarias interpretaciones, y me concentraré, brevemente, en compartir un par de reflexiones en torno a este momento al cual el simple hecho de que haya millones de mentes pensándolo simultáneamente durante unas horas, le dota con una relativa importancia.  

La necesidad de un apocalipsis

A lo largo de la historia humana hemos generado un intrigante coqueteo entre la psique colectiva y una latente probabilidad del fin del mundo. Ya sea a través de guerras galácticas, pandemias, cataclismos varios, o fines de ciclo dictados por ancestrales calendarios, no deja de llamar la atención la hipnótica seducción que nos genera la posibilidad de que llegue el fin de todo aquello que conocemos. Pero ¿a qué se debe esta atracción, casi sexual, de la humanidad frente a un incierto pulso apocalíptico?

Una posible hipótesis podría tener que ver, paradójicamente, con un deseo de trascendencia. El hecho de asociar tu existencia con un fin absoluto, te liga directamente, a ti y a tu generación, con un episodio de relevancia tal que solo sería comparable con el génesis, con el propio nacimiento del universo.

Otra posibilidad tiene que ver con la necesidad de un detonante radical para propulsarnos a la evolución acelerada. Ante la imposibilidad de hackear esa lasagna cotidiana que en muchas ocasiones diluye nuestra voluntad para crecer en lo individual y en lo colectivo, la probable presencia de un ‘fin’ puede traducirse en un límite para tomar las riendas de nuestra vida y comenzar a hacernos responsables de nuestros respectivos caminos. En síntesis, la contemplación de un próximo apocalipsis podría estar relacionado con la construcción de un pretexto ineludible para crecer y ‘hacer lo que tenemos que hacer’.

Un tercer camino tal vez está asociado a la presencia divina, a lo inexplicable de nuestro origen y, por lo tanto, a lo espontáneo de nuestro final. Esta idea tiene que ver con la auto-percepción de que la raza humana, el ‘mundo’, es parte de un plan que en realidad no hemos terminado de entender, lo cual sugiere a su vez un fin incierto. Desde esta perspectiva un final del mundo dotaría de sentido nuestra propia historia. 

Finalmente, y podríamos enlistar decenas de hipótesis pero no lo haré por que no quiero que si se termina el mundo este evento me sorprenda escribiendo este artículo, sería pertinente aludir a un sentido cultural de linealidad. Llevamos literalmente milenios tratando de deshebrar nuestro origen, y ello de alguna manera se replica hacia el otro extremo, es decir, llevamos tal vez el mismo tiempo tratando de descifrar dónde, o mejor dicho cuándo, florecerá nuestro final definitivo. 

Evolución acelerada

Sin duda uno de los aspectos más intrigantes alrededor de esta fecha, tiene que ver con la esencia dual que de ella emana. En este día coexisten dos posibilidades que, en primera instancia, podrían parecer radicalmente opuestas: por un lado el fin absoluto del mundo –como si dios estuviera inmerso en un sapping de canales en su TV infinita y hubiese ya decidió reemplazar el canal de nuestra realidad por uno diferente–, y por otro, el llamado salto cuántico, una especie de multiorgasmo evolutivo, arrollador, que impulsaría a la humanidad, o al menos a una porción elegida, a un inédito estado de conciencia. En diferentes neotradiciones místicas se ha promovido la posibilidad de que este 21 de diciembre de 2012 ocurra una conjugación astral de gran magnitud que fertilice la evolución colectiva y permita replantear definitivamente los paradigmas rectores o incluso, más allá, desate algo parecido a una iluminación masiva.

El espejo  

Curiosamente el fin del mundo, y el florecimiento de un axis evolutivo, podrían ser sinónimo. Si partimos de la posibilidad de que el ‘mundo’, que de algún modo se refiere a esa influyente entidad que percibimos como el espacio que alberga nuestras vidas, o en pocas palabras nuestra realidad, entonces podríamos suponer que se trata de una abstracción construida por nosotros mismos –en un proceso explícitamente ligado a nuestra conciencia–.  De acuerdo a lo anterior, si en realidad se cristalizase una súbita revolución de la conciencia, entonces es entendible que las cosas dejarían de ser lo que son, y en ese sentido el mundo (como lo conocemos), habría terminado, lo cual hasta cierto punto podría traducirse en una esperanzadora delicatessen.  

Una postura low-fi

Supongo que la mejor manera de enfrentar este tipo de escenarios, ante la abrumadora pirotecnia, es mantener la discreción y el bajo perfil –recordemos que en el Hagakure nos recomiendan tomar con máxima ligereza aquellos asuntos de gran ‘relevancia’ y con máxima seriedad aquellas microsimplezas que desfilan en nuestra vida–. En sintonía con esta premisa, quizá lo más apropiado sea desintoxicarte de toda la información que hayas consumido alrededor de este tentativo fin de los tiempos, que evites eventos ‘históricos’ o grandes fiestas neopsicodélicas que se postulan como catalizadores de una expansión de conciencia, y por el contrario dediques este día a acariciar un poco tu jardín (o las plantas de tu azotea) o, incluso mejor, a simplemente observar el tránsito de las hormigas o la procesión de las nubes (sobretodo si el cielo esta despejado y no hay nubes). Si prefieres algo menos poético entonces solo sigue tu camino cotidiano, si te sientes cómodo con la simpleza del Zen, dedica tu día a observar (te). Pero luego de un poco de reflexión, sin duda el mejor plan para este día es entregarte por completo al acto más mágico que tenemos a nuestra disposición los humanos: respira.

* Por cierto, más allá de fines del mundo, conciencias aceleradas, alineaciones galácticas y fastuosos rituales, desfile memético que afortunadamente llega ya a su fin, lo cierto es que mañana es uno de los días más elegantes del año: el solsticio de invierno. El momento en el que la noche gana máximo terreno y se erige como la más larga del año. La cúspide de la oscuridad que, simultáneamente, sirve como plataforma para el regreso de la luz –a partir del 22 de diciembre cada día será unos segundos más largo, y cada noche más corta–. Feliz solsticio.

** Pero y tú ¿qué haras después de la orgía?

 Twitter del autor: @paradoxeparadis 

 


  1. Tetxi dice:

    Es un gusto ver que cada momento que pasa alguien más descubre que Aleph de Pourtales y sus secuaces son unos parásitos yonkis hijos de papi, formados en la ibero, con nexos con televisa y la ultraderecha panista, jugando a ser periodistas “cuánticos”.
    Después del 21 de diciembre de 2012, el negocio de charlatanería new age está acabado, no más desinformación acerca de la cultura maya, no más teorías apocalípticas, ahora sólo les queda seguir publicando “artículos” mal traducidos de otros sitios paranoicos, masturbaciones pseudoperiodísticas adornadas de citas de Philip K. Dick y Robert Anton Wilson, mantener el negocio con Pepsi, editoriales indies, amazon.com y la tienda de playeras para hipstercitos en la Condesa.
    La obra está completa. Alejandro Martinez Gallardo, Juan Manuel Ortega Riquelme y Javier Barros del Villar pueden ir a chingar su madre hasta que se desintegre el último quark de este universo supercalifragilisticoespialidoso.

  2. loki dice:

    JAJAJAJAJAAAAA!!!! QUE BOLUDEZ

  3. vakjskjsaiod dice:

    jajaja ya es 22 si qieren los revivo de la tonteria

  4. Kalium dice:

    No lo leí todo. Me disculpo de antemano,

    Inhevitable, caer una y otra vez en la cuenta
    de descubrirnos a nivel de raza y especie como nada mas que animales.

    Admítanlo, incluso los que no ven televisión luego de todo este tiempo de preparación, hoy sintieron que en el ambiente se olía a muchas cosas pero sobre todo a destrucción.

    Incluso el ecéptico por no decir “sobre todo”.

    El hambre de vivir en ilusiones nos lleva incluso, a seguir a los mas disparatados.

    Tan sencillo como esto: ¿Donde han estado todas las cosas que realmente valen la pena como legado de las culturas antiguas todo este tiempo? ¿porque no se populariza mas bien como inventar una historia en 5 pasos en todos los noticieros y fakebook?

    HAIL por los que hoy estaban haciendo de su existencia su mera voluntad.

  5. Misso dice:

    Al fin entenderan y dejar de poner titulos en sus textos del Fin del mundo a nadie le da miedo esos titulos q manejaron molestan yo pondria fin de este tiempo el mundo como tal no se puede acabar seria un desorden en la galaxia todos lo sabemos asta los niños estaban comentado cosas de risa en sus face posiblemente algun ignorante se la creyo me acuerdo del 2000 y lo q realmente me dio miedo fue cuando anunciaron q gano las elecciones fox.

  6. Joel dice:

    …Ante tal avalancha de mierda apocalìptica y new age, mi conclusiòn es la siguiente:Si hay tal salto de conciencia, si hay tal cambio radical, si hay final absoluto, la respuesta està ahi, siempre ha estado ahì…El final del mundo ocurriò ayer, esta ocurriendo, ocurrirà mañana. La almendra del asunto es esta…¿Què estàs haciendo al respecto aquì y ahora?

  7. Dr. yibri da loyer dice:

    desnuda tu ego maldita serpienteeeeeeeee

  8. Ernesto dice:

    Hooo sabio Diego Diaz iluminanos con tu sabiduria gran sabio del todo, del tiempo y del espacio jejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejejeejjejejeje no mamees wey hoy en dia hay tanta informacion disponible que practicamente todas las teorias de practicamente todo pueden ser avaladas o sustentadas, asi que no nos vengas con tu actitud de avatar del conocimiento, o tu dime que acaso la informacion que tu conoces es especial oeres el elegido de los dioses jejejejejejejejjejejeje saludos!!

    • Kalium dice:

      jejejejeje :P

    • Diego Díaz dice:

      Mamón me caen en los huevos como estos pijamasurf, ellos son los que anda en su actitud de sabios web escribiendo mamadas de la espiritualidad maya como Arrguelles yo no se si tu sabes algo sobre el tema pero a mi me t¿ha llegado al colmo como se utiliza la imagen de los maya (un pueblo que aun vive y tiene un cosmovision) y que no venga mamones a inventarse cosas y decir que seriamos luz perfecta, es evidente la forma en que eres un pendejo y se ve que no sabes nada del tema. La mayoría de pueblos mayas no están de acuerdo con que se descontextualice su sabiduría y se haga un negocio de ellos, se ve que eres un ignorante. La gente que escribe en estos blogs o como Arrguelles que lo hacen sin ninguna responsabilidad alguna son unos pendejos, cuando sí la hay.

  9. carlos dice:

    coman mierda todos los hijos de puta que crean que hoy es el fin del mundo

  10. luis dice:

    ya pasaron mas de la 4pm y nada que el fin del mundo