En nuestra época las pertenencias, el legado o el posible rastro que dejamos en este mundo se encuentra en buena medida en Internet. “Habitar significa dejar huellas”, escribió Walter Benjamin, y sin duda la Red es clara muestra de ello.
De ahí que, al menos en el Reino Unido, cada vez más personas entreguen sus contraseñas, datos de acceso e instrucciones detalladas para determinados sitios, a compañías que prometen borrar toda la información personal relacionada con estos una vez que el contratante muera.
Correos electrónicos, cuentas de Facebook, inscripciones a sitios de apuestas o de pornografía, son solo tres de los numerosos objetivos de estas firmas. Según algunos estudios, actualmente una persona promedio posee hasta 26 cuentas de Internet distintas, para servicios que van de los ya casi imprescindibles correo electrónico y redes sociales, a otros como Skype, Paypal, el servicio bancario por Internet, la cuenta del sitio de compras en línea y demás.
En buena medida estas compañías han tenido cierto éxito por el vacío legal y práctico que existe al respecto. En Facebook y Twitter, por ejemplo, pasan varios meses y trámites (entre los que se encuentra la exhibición del acta de defunción) antes de se decida dar de baja la respectiva cuenta.










Incluso citas a Walter Benjamin… ¿Qué has estudiado, loco?
…a mi no me gustaría morir y dejar mi cuenta de facebook abierta.
Si, te podrían “soy gay” o algo asi.
jajaja buena!
a mí tampoco, lo encuentro siniestro
Los resultados de años de investigación diaria con el objetivo del mejor porno gratuito no merecen perderse. Espero que aquel que investigue mi historial le sirva para continuar el camino donde yo lo dejé.
En uno de esos vídeos debe aparecer mi madre
yo tengo tantas cuentas en tantos sitios, que deseguro he de tener duplicadas
El coco no