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La legalización de la marihuana en Estados Unidos: un cuestionamiento directo a la política antidrogas en la region

Por: pijamasurf - 11/13/2012

Washington y Colorado han legalizado el consumo de marihuana con fines recreativos, dando el que podría ser el primer paso de una nueva manera de entender este asunto en el diseño de la política antidrogas que Estados Unidos impone a otros gobiernos de América Latina.

Las elecciones de hace unos días en Estados Unidos resultaron también en la legalización de la marihuana en dos estados de la Unión: una medida que de algún modo representa un momento histórico en las políticas públicas de un gobierno que al menos desde la década de los 70 ha utilizado el tráfico ilegal de drogas como medio de control de algunos países, especialmente los de América Latina.

Esta última consecuencia no es, en modo alguno, una especulación: mecanismos como la certificación que hasta hace pocos años otorgaba la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) a gobiernos latinoamericanos que cumplían los estándares por ellos propuestos en la lucha contra el narcotráfico; o programas como la Iniciativa Mérida, que pretendía intercambiar dinero, recursos materiales y humanos por concesiones en la soberanía nacional de México.

Sin embargo, con la medida legal adoptada, es obligado preguntarse si existirá un cambio en la manera en que se conciben drogas como la marihuana desde los gobiernos nacionales y el diseño de esas políticas trasnacionales.

Recientemente presidentes como Porfirio Lobo, de Honduras, Laura Chinchilla de Costa Rica y el primer ministro de Belice, Dean Barrow, se han pronunciado por al menos analizar el verdadero impacto que ha tenido el combate frontal y armado al narcotráfico, si los niveles de violencia desatados en la región se corresponden con los resultados obtenidos en relación con los fines propuestos.

La prohibición parece haber entrado en un proceso de cuestionamiento que quizá culmine con la evidencia de que, en última instancia, hay pocas razones para considerar ilegal el consumo de marihuana en personas adultas conscientes de lo que están ingresando a su cuerpo.

[Alternet]

Usar la espiritualidad para evitar sentir el dolor y aspectos negativo de la propia personalidad es una práctica cada vez más común, dentro de la zona de confort que es la cultura moderna, y que tiene muchos efectos secundarios

La supuesta conciencia y el supuesto desarrollo espiritual muchas veces son usadas para evitar el dolor y nuestras verdaderas carencias, empleando una justificación que dice transmutar este dolor o descargarlo en algo cuando en realidad lo que hace es no lidiar con él. Esto es lo que se conoce en inglés como "spiritual bypassing", un término acuñado por el psicólogo John Welwood, que a grandes rasgos puede traducirse como "rodeo espiritual" o "evasión espiritual".

Nuestra cultura está programada para evitar el dolor, para rehuirlo, negarlo o despreciarlo. Existe una herencia psicológica a buscar el placer y a evitar el dolor --este evitar el dolor, sin embargo, es más engañoso de lo que se piensa puesto que decidir no querer sentir dolor, como obra de magia, no siempre funciona y nuestro inconsciente suele almacenar todos los sentimientos reprimidos.

El psicoterapeuta Robert Augustus Masters escribe en el sitio Reality Sandwich:

Parte de la razón de esto es que tendemos a no tolerar mucho, personal o colectivamente, encarar, entrar o trabajar nuestro dolor, prefiriendo casi siempre "soluciones" que adormece el dolor, sin importar cuánto sufrimiento esos "remedios" pueden catalizar. Es debido a que esta preferencia ha infiltrado profundamente nuestra cultura por lo que el spiritual bypassing se ha normalizado para encajar sin aspavientos en nuestro hábito colectivo de alejarnos de lo doloroso, como una especie de alto analgésico con aparentemente pocos efectos secundarios. Es una estretagia espiritual no sólo para evitar el dolor, también para legitimar esa evasión, en formas que van de lo ostensiblemente obvio a lo extremadamente sutil.

Algunos de los aspectos en los que se manifiesta esta evasión del dolor a través de lo espiritual es vía el desapego exagerado, la represión y el entumecimiento emocional, el sobre-énfasis en lo positivo, exceso o compasión ciega, desequilibrio cognitivo (mayor inteligencia cognitiva o racional que emocional y moral), mayor importancia en lo espiritual que en lo personal, delusión de haber  arribado a un nivel superior de ser, etc. Algunas de las formas que usan las personas para evitar el dolor pueden ser formuladas así: "No lo tomes personal", "Aquello que te molesta de otra persona es en realidad algo sobre ti mismo", "Solo confía en el universo" o "Todo es una ilusión". Frases que ciertamente tienen algo de verdad pero que si son consumidas sin reflexión, de manera automática pueden llevar a una persona lejos del dolor, pero también lejos de su propia realidad inmediata.

Otra de las cosas que ocurren es que las personas en este supuesto camino espiritual buscan la luz y el amor y cosas eminentemente positivas, por lo cual encontrarse con el dolor o cosas que son percibidas como oscuras es algo indeseable, que busca ser evitado o en su defecto ocultado. En vez de enfrentar el dolor es más fácil probar una nueva disciplina espiritual o esotérica o pedir a una entidad superior que lo anule (y es que en general todo lo que evita enfrentar el dolor y el presente acaba multiplicando los obstáculos, la espiritualidad se convierte en un detour de lo real). Asimismo, dentro de estos círculos hay una cierta expectativa de que todos sean seres radiantes y positivos --lo que deriva también  en una competencia (¿quien tiene el aura más grande?, ¿quién los colores más brillantes? ¿quién es más clarividente? ¿quién está iluminado?).

Todo esto a veces esconde una falsedad enraizada. La misma aspiración a la unidad está siendo manipulada cuando solo asciende hacia la luz. ¿Acaso la oscuridad y el inframundo no es parte de la unidad?  "Al constantemente mantenerlos en la oscuridad 'debajo' (cuando estamos encerrados en nustro recintos mentales, nuestro cuerpo y sentimientos parecen estar debajo de nosotros), tienden a comportarse mal cuando son dejados libres, de la misma forma que los animales que han pasado mucho tiempo en jaulas.  Desatender estos aspectos de nosotros,  sea como sea que los enmarquemos, es similar a lo que hace algunos padres que dejan a sus hijos sin suficiente comida, ropa o cuidado"... Quizás, paradójicamente, eludir la tristeza sea lo que impide la felicidad.

A fin de cuentas no o lidiar con el dolor y con los aspectos negativos de nuestra personalidad es una práctica irresponsable que suele criar monstruos --monstruos que generalmente no dejamos ver pero que están ahí respirando/sofocando en la oscuridad. La espiritualidad new-age, que supuestamente dice abarcar grandes conocimientos esotéricos y ser la punta de lanza hacia nueva conciencia, muchas veces opera como una muletilla o com una prótesis --bajo la cual las heridas de nuestro cuerpo crecen infectas, aunque sin notarse. No se necesita ser ningún iniciado para saber que el no considerar los aspectos de la sombra dentro de un desarrollo individual es simplemente una ilusión --una ilusión que puede falsificar una aura luminosa, pero que poco hará para que un individuo haga surgir de la profundidad su propio espíritu. Al contrario haber sentido un profundo dolor y sufrimiento podrían ser justamente lo que hace a una persona espiritualmente evolucionado --la melancolía, lo saturnal, por ejemplo, en la alquimia es la puerta al oro verdadero, al oro del espíritu

Twitter del autor: @alepholo