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Bill Hicks explica por qué en realidad poco cambia quién sea el presidente

Política

Por: pijamasurf - 11/06/2012

El genial comediante Bill Hicks sobre la perenne decepción que sigifican los presidentes en una corporatocracia

En Estados Unidos muchas personas se preguntan  por qué Barack Obama, quien llegó a la Casa Blanca en una ola de entusiasmo propulsada por promesas de cambio sustancial en la campaña, en realidad modificó poco o nada la estructura dominante de ese país (por ejemplo el intocado poder que tiene Wall Street para legislar la política financiera). Este cuestionamiento hace pensar en que en ocasiones votar en realidad no hace nucha diferencia --porque el presidente mismo no tiene el poder para hacer esa diferencia prometida.

El comediante Bill Hicks, con su característica lucidez irónica, señala que los CEOs de las grandes corporaciones en Estados Unidos, que financiaron las campañas presidenciales (como en el caso de Goldman Sachs, de ambos partidos), son los que dictan la agenda. Y las grandes promesas de campaña, en ese entonces de Clinton, se difuminan en el humo. Hicks dramatiza que una vez que llega el nuevo presidente al poder se le muestra un video del asesinato de Kennedy en el que se muestra un balazo desde un ángulo completamente distinto y luego se le dice "¿Entendiste?".

¿Hasta que punto existe verdaderamente un grupo élite que determina lo que puede o no hacer el presidente de Estados Unidos o de otros países con una marcada corporatocracia? Es difícil precisar, quizás las cosas suceden con mayor sutileza; las amenazas solamente son emergencias, pero la historia demuestra que en la mayoría de los casos los presidentes poco modifican el sistema dominante o el status quo--pocos golpes genuinos han recibido los empresarios en el poder en la historia del capitalismo. Esto hace que algunas veces algunas personas consideran que la democracia es una gran farsa --o, en palabras de Borges, la gran superstición de nuestra época.

Twitter del autor: @alepholo

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Compañía privada ofrece comprar prisiones en EE.UU. si se le garantiza ocupación de 90%

Política

Por: pijamasurf - 11/06/2012

Corrections Corporations, la multimillonaria compañía que maneja una parte considerable de las prisiones en Estados Unidos, ofrece a los estados una jugosa suma por operar sus prisiones a cambio de que se le garantice un foro mínimo del 90% de prisioneros

La compañía Corrections Corporations, la más grande operadora de prisiones privadas en Estados Unido, ha enviado una propuesta a 48 estados ofreciéndoles comprar sus prisiones para solucionar los problemas presupuestales que atraviesan. La oferta está encaminada a inyectar un flujo de liquidez a los estados necesitados, mientras que la corporación gana un contrato que a largo plazo puede traerle muchos dividendos, siendo que en Estados Unidos, el país por mucho con la más grande población de reos, las prisiones son un gran negocio.

En una carta que obtuvo el Huffington Post, se remarca que la oferta, de hasta 250 millones de dólares, contiene una clausula con el compromiso para los estados de mantener sus prisiones con un mínimo del 90% de ocupación.  Esto último resulta inquietante, especialmente para los inmigrantes ilegales  (se calcula que 60% de todos los inmigrantes que están tras las rejas lo están en cárceles de Corrections Corporations ) y para los consumidores de drogas.  Especialmente cuando Corrections Corporations fondea el lobby American Legislative Exchange Council, un grupo de ultraderecha que se encarga proponer leyes más estrictas en contra de la inmigración.

Toda una estructura, en la que se diluye la frontera entre la burocracia y la empresa privada, en búsuqeda de más prisioneros, más leyes que se acomoden a sus intereses y cárceles más baratas, reduciendo costos y provocando que los internos no puedan salir por buen comportamiento. Este es el oscuro panorma de las prisiones en Estados Unidos,  donde una de las pocas luces recientes es la legalización de la marihuana en Washington y Colorado. Y es que en Holanda esto, entre otras cosas, se tradujo en que se cerraran algunas prisiones por falta de prisioneros, y aunque esto también significó pérdida de empleos, ¿qué lógica perversa es la que busca generar más prisioneros --criminales según la ley-- para alimentar a la industria penitenciaria?