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Autoridades de la India no pueden explicar el avistamiento de cientos de esferas flotando en el cielo

Por: pijamasurf - 11/14/2012

Personal militar ha levantado más de 100 reportes relacionados con el avistamiento de esferas amarillas flotando en Aksai Chin, una región al norte de India colindante con Pakistán y China, enigma que astrónomos, personal del ejército y de la inteligencia gubernamental no han podido resolver.

En 2004 un fantasma recorrió el norte de India: el espectro de numerosos OVNIs cuyo avistamiento reportaron soldados destacados en la zona, más de 100 informes que hablaban de esferas amarillas flotando en el cielo.

Ahora, 8 años después, la explosión de avistamientos vuelve a repetirse, y esta vez la policía de la frontera tibetana, las fuerzas armadas de India, el Observatorio Astronómico del país, la Organización Nacional para la Investigación Tecnológica y la Organización para el Desarrollo de la Investigación en Defensa, se han abocado a desentrañar el misterio.

“Algo está claramente mal si nuestros recursos científicos combinados no pueden explicar el fenómeno”, declaró un oficial del ejército al diario India Today.

El avistamiento de OVNIs comenzó el pasado 1 de agosto en las inmediaciones de Aksai Chin, la región donde se unen las fronteras india, paquistaní y de la China ocupada. Para el 15 de octubre, los reportes sumaban más de un centenar, todos coincidiendo en la descripción de “objetos luminosos no definidos” que se observaban del lado chino de la zona, flotando durante lapsos de entre 3 y 5 horas antes de partir y desaparecer.

La singularidad de la circunstancia fue tal que los informes llegaron hasta la oficina del primer ministro indio, quien desplegó 14 cuerpos armados que instalaron una unidad de radar y un analizador de espectro en una montaña cercana al lago Pangong, dispositivos que se revelaron inútiles, pues no captaron ningún tipo de señal al momento de que uno de estos objetos se avistaba. Incluso se dio el caso de que un dron fue enviado para perseguir un supuesto OVNI pero en vano, pues lo perdió cuando alcanzó su altura máxima de vuelo.

Los astrónomos que se involucraron en la resolución del enigma, después de 3 días de investigaciones, tampoco pudieron definir la naturaleza de los objetos y solo atinaron a calificarla como “no celeste”.

El personal de inteligencia de India fue quizá el más sensato al suponer que todo esto podría ser “una cruda operación psicológica por parte de China”.

Así, hasta ahora, al menos públicamente, nadie puede explicar el origen de estas esferas brillantes que sobrevuelan una región que, históricamente, ha estado asociada a creencias mitológicas.

[Wired]

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5 maneras estúpidas de parecer inteligente

Por: pijamasurf - 11/14/2012

El temor de parecer estúpido es en algunos casi tan intenso como el deseo de parecer inteligente, lo cual les hace caer en prácticas que, irónicamente los llevan a eso que tanto querían evitar.

En el trato cotidiano la inteligencia es un concepto ambiguo cuya definición obedece a una cantidad incierta de circunstancias: la edad del juzgado, la compañía y la situación en las que nos encontramos, etc. Inteligente puede parecer lo mismo una persona memoriosa —que recuerda con precisión citas literarias, datos históricos, geográficos o estadísticos—, una ingeniosa —que reacciona con agudeza— o alguien que encuentra la solución más eficaz para un problema dado; en ciertos casos, incluso alguien con una capacidad verbal por encima del promedio, la elocuencia desmedida, se tiene por signo de gran capacidad intelectual.

Sea como fuere, para muchas personas el temor de pasar por estúpido es casi tan intenso como el deseo de parecer inteligente, comportamientos un tanto inexplicables y aun ridículos por los que puede incurrirse en eso que tanto se busca evitar.

A continuación, cortesía del sitio Cracked, presentamos 5 de las actitudes más estúpidas con que ciertas personas intentan parecer inteligentes.

 

5. Burlarse del concepto de Dios (y de los creyentes)

En la modernidad occidental, la idea de Dios ha sido una de las más atacadas por el racionalismo que, casi desde el siglo XV, se erigió en paradigma de pensamiento dominante, postura que alcanza su culmen en sentencias como la de Marx —“la religión es el opio del pueblo”—, Nietzsche —“Dios ha muerto”— o Lacan —“Dios es inconsciente”, en su Seminario 11—, que de algún modo revelan la naturaleza entre fantasiosa y netamente material del concepto.

Estos, sin embargo, son planteamientos teóricos enraizados en sistemas mucho más complejos, de implicaciones que superan en profundidad a la simple habladuría de quien desprecia hasta el más mínimo tufillo de divinidad y religión solo para parecer dueño de un pensamiento de vanguardia, arrasando en su desdén con toda la rica tradición que las creencias religiosas han acuñado a lo largo del tiempo.

 

4. Gusto por el jazz

El jazz es uno de los géneros musicales que, por algún azar caprichoso, está rodeado del aura de la intelectualidad, quizá porque en su edad dorada —la época de Charlie Parker o Thelonius Monk— muchos escritores y artistas contemporáneos, hicieron de estas figuras materia de sus creaciones.

Para algunos el jazz es música que debe “entenderse”, lo que sea que esto signifique, y si bien por sus estructuras se encuentra a medio camino entre la llamada música clásica, ciertas expresiones de la música popular y la pop, esas diferencia no tendrían por qué traducirse en una falsa superioridad.

 

3. Corregir los errores triviales de otros

La corrección es un hábito malsano que algunos exageran hasta lo absurdo y lo banal. La precisión ortográfica, histórica, textual o de cualquier otro tipo es en algunos voluntad compulsiva u obsesiva que solo queda contrarrestar con dos de los aforismos más certeros que G. C. Lichtenberg escribió a este respecto (ambos en traducción de Juan Villoro):

Desde siempre, descubrir pequeños errores es una actividad de cabezas mediocres. Las cabezas dotadas no hablan de pequeños errores y en todo caso hacen críticas generales. Los grandes espíritus crean sin criticar.

A lo más que puede llegar un mediocre es a descubrir los errores de quienes lo superan.

 

2. Citar a Joyce

Presumir las lecturas con ánimo petulante es, quizá, uno de los recursos más frecuentes con que algunos listillos identifican la inteligencia. Y, entre estas, quizá tan pocas que vengan acompañadas de la apariencia de complejidad como James Joyce (aunque autores existencialistas, Kafka, Proust, el Quijote o escritores de latitudes exóticas conocidos por unos cuantos, pueden cumplir igual función).

 

1. Negarse a discutir

Pocas situaciones que templen tanto la inteligencia auténtica como la discusión. En cierta forma, quien es verdaderamente inteligente —incluso sin que importen circunstancias de personalidad como la introversión o la extroversión— pocas veces rehúye la oportunidad de poner a prueba sus capacidades argumentativas, el conocimiento que tiene sobre un tema o la agilidad de su pensamiento. De ahí que, con cierta probabilidad, quien se niega a confrontar lo que asegura, sepa en el fondo que solo es un farsante.

[Cracked]