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Revolución Sintérgica: Alquimia de maíz

Los mexicanos tenemos un don: somos expertos en darle vuelta a la tortilla. Somos alquimistas, sabemos transmutar. Después de todo es posible –nosotros podemos hacer posible– que México alumbre una nueva realidad.

Por: Sandra Arau Esquivel - 01/10/2012 a las 19:10:56

“El que cree, crea; el que crea, hace; el que hace, se transforma a sí mismo y a la sociedad en la que vive.”

- Proverbio Maya

La Revolución Sintérgica surge por la necesidad de un cambio de paradigma, un cambio en la forma en la que vemos la vida. “Cuando cambio la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma”,  nos dice Santiago Pando.

Después de llegar a ser uno de los publicistas más importantes de México y de una dura lección en la publicidad y la política, Pando logró transformar su vida mediante la filosofía Maya de creer es crear. Decidió dejarlo todo y emprender su verdadero sueño, lo que él denomina “películas de vida”.  Las películas de vida no son ficción ni documental, son un nuevo lenguaje basado en la sincronía del corazón.

Su tercer película de vida, Yo lo creo, se estrena en diciembre del 2012. 

En un reciente evento para TEDx, Santiago Pando logra explicar de una manera efectiva, al corazón, lo que significa hacer un cambio de 360 grados en la mirada:

Tratar de comprender los tiempos que estamos viviendo desde el sistema de creencias de la razón impuesta, es igual a tratar de navegar en Internet con el control remoto de la tele.

Estamos atravesando el momento preciso de un cambio de paradigma. Estamos dejando atrás sistemas de creencias, como la razón impuesta. Una manera sencilla de comprender lo que es la razón impuesta, es la televisión, la mejor representante del viejo paradigma. Cuando la vemos, somos seres totalmente pasivos, sin intercomunicación con ella. Nos hace obedecer lo que recibimos, nos programa y nos coloca adentro de la Matrix –el sistema de la razón es la Matrix– y además estamos enchufados a una pared.

Como señala Pando, algunos consideran que el sistema de la razón comenzó en el momento que Adán se atrevió a comer del árbol prohibido, el cual la Biblia dice que se llama el árbol del conocimiento del bien y del mal. En ese momento empezó el mundo del ego.

Ego es poner un espejo entre tú y Dios. Entre tú y el Creador. Ego es la forma de ver la realidad como si lo hicieras a través de un espejo. Cuando estás frente al espejo, piensas que te estás viendo a ti. Pero en realidad la persona que ves en el espejo, nunca la has visto tú. En primera porque cuando te ves en el espejo estás viendo la realidad invertida –tus ojos por ejemplo están invertidos– y además estás volteando para atrás. El ego te hace ver la vida invertida. El sistema de la razón también nos hace ver la vida en 180 grados, cuando estamos frente al espejo solamente vemos lo que queda detrás de nosotros y horizontalmente. No alcanzamos a ver lo que hay del otro lado del espejo.  En lugar de usar verticalmente  un ojo que nos conecte con el chakra del sentido –que se localiza encima del cuerpo, por encima de la cabeza– el cual filtra la energía cósmica redistribuyéndola, y un ojo que vea hacia la tierra con el otro hemisferio – ambos con un punto de conexión en el corazón – lo hacemos exactamente al revés. Quizá sea por eso que nos separamos tanto del espíritu, como de la naturaleza y quedamos en esta orfandad. Cuando vemos la vida a través del sistema de la razón, lo que vemos son nuestros prejuicios. Entonces si yo soy de izquierda, solamente veo mi pedazo y todo lo de afuera lo veo en base a los reflejos de mis prejuicios o mis ideologías. De la misma forma si soy de derecha, lo veo todo invertido, solamente veo un pedazo de la realidad. Cuando vemos la vida en base a la razón, estamos viendo una película en negativo, es decir, estamos viendo las cosas invertidas. Por eso, curiosamente, entre más dinero le invierte a la seguridad el Estado, más inseguridad hay. Es el mundo del revés. Donde ponemos nuestra energía, nuestra atención, estamos entregando nuestro poder creador. Cuando nuestra mirada está en la queja, en la crítica, en hablar mal de los otros, aquí tenemos el resultado. El mundo que se está muriendo por suerte, el de la razón, el del ego, se basa en un principio: la competencia. Se compite en la política, se compite en el deporte, en la escuela, en las religiones. La competencia nos separa. Es un principio de carencia. Compito porque no alcanza para todos. La naturaleza es lo opuesto. La naturaleza no compite. Jamás un árbol cuando están las manzanas listas ha decidido “voy a guardarlas para que suba el precio.” Jamás. Se entrega. La ola del mar se entrega, comparte. Estamos pasando de la era de la competencia, de la era de los buenos contra los malos, las víctimas contra los culpables, los hombres contra las mujeres, la religión contra la religión, al mundo de compartir. Que es de donde todos venimos. Todos venimos de un parto. Compartir es multiplicar, compartir es crear abundancia en reciprocidad. Compartir, es aceptar que el amor es todo lo contrario que la moral del sistema de creencias de la razón. La moral juzga, señala. El amor no juzga. El amor tolera.    

Pareciera que este 2012 estamos tomando una gran decisión. Lo que nos separa, lo que nos divide, lo que nos enfrenta, lo que nos hace ver en el otro al contrario en lugar de al opuesto. O la conexión, que es justo lo contrario, es ver que el otro es mi opuesto, por lo tanto somos complementarios y si yo me uno con mis opuestos, se me prende la luz por dentro a ellos y a mi. La unión de los opuestos produce luz. La conciliación de los opuestos produce luz. Juzgar a tu prójimo como a ti mismo, es lo que nos ha tenido en la tiniebla todos estos siglos. Hemos interpretado todo al revés.

Una frase que repite mucho Santiago Pando es: “El Internet es simplemente un ensayo previo para que todos comprendamos cómo funciona el reino del corazón”. La televisión representa el viejo sistema de creencias, el Internet el nuevo.  Cuando estamos en el Internet somos uno con todos y todos somos ese uno. El sistema de la razón se basa en el juicio del bien y del mal. El principio del reino del corazón es: todos somos uno. Todos estamos interconectados. “El día que le pidamos al creador con la misma fe que le pedimos cualquier cosa a Google, ya la hicimos”, dice Pando. Google es una metáfora para el espíritu, para el lugar donde están todas las posibilidades, es el mundo cuántico, es la bóveda celeste, como le dicen los Mayas.

En el sistema de creencias de la razón la vida se vive en 180 grados, en el nuevo paradigma la vida se vive en 360 grados. Al igual que en el Internet, somos uno, tenemos un corazón, pero nuestro corazón está interconectado con los corazones de todo el mundo. Al igual que el Internet, nuestros corazones forman una red de corazones; estos corazones están siendo nutridos por un servidor galáctico. Y nuevamente: a eso, le puedes llamar Dios, energía, la fuente, inteligencia superior, como tú quieras.

Nuestras raíces, soñaron, visionaron y sembraron la intención de que en estas tierras mexicanas, naciera la visión del nuevo mundo, la visión que transformaría la verdad de las cosas. Estamos hablando de un paradigma que ha perseguido a la humanidad durante miles y miles de años. Hoy tenemos la posibilidad de transformarlo. Cuenta Pando, que un maestro cabalista le compartió que en arameo –la lengua de Jesús– mexica significa Mesías. Y que desde el punto de vista de la Cábala judía, ellos están seguros de que es México el lugar donde se va a encender la chispa de la nueva visión del planeta.

Desde la superficie, pareciera que en México todo es un desastre, que estamos a punto de valer madre. Eso parece, ciertamente. Pero si hacemos un análisis más profundo de la realidad, podemos darnos cuenta de que algo está naciendo. Una nueva visión que está transformando las cosas. Se podría decir que estamos en medio de un parto, un parto de luz. Estamos pariendo el nuevo mundo en México. El reino del corazón funciona en sincronía perfecta. No existe ningún suceso por error, por casualidad. Si en México estamos viviendo lo que estamos viviendo es porque estamos en el instante previo a un parto de luz. 

Los mexicanos tenemos un don: somos expertos en darle vuelta a la tortilla. Somos alquimistas, sabemos transmutar. Es un don hacerlo rápidamente. Los cambios de conciencia pueden tardar cientos de años en manifestarse físicamente, pero una vuelta de tortilla instantánea puede implicar salir de la Matrix, aún permaneciendo dentro de ella. ¿Cómo? La Revolución Sintérgica considera que perdemos demasiada energía y tiempo luchando contra los viejos sistemas, y por ende, siendo su contraparte. Es urgente comenzar a crear contenedores de espiritualidad, de amor, de creación, de libertad y de paz, para los que están pasando por estos despertares espirituales aún dentro de la misma Matrix. Alquimia de maíz.

Trinity: Sé por qué estás aquí, Neo. Sé lo que has estado haciendo… por qué casi no duermes, por qué vives solo, y por qué noche tras noche, te sientas junto a tu computadora. Lo estás buscando. Lo sé porque yo una vez estuve buscando lo mismo. Y cuando él me encontró, me dijo que yo no estaba buscándolo en realidad. Estaba buscando una respuesta. La pregunta es la que nos lleva, Neo. La pregunta es la que te trajo aquí. Tú sabes la pregunta, igual que yo la sabía.

Neo: ¿Qué es la Matrix?

Trinity: La respuesta ahí está, Neo, te está buscando y te encontrará si lo quieres.

(Matrix, 1999).

Twitter de la autora: @sandrastica_


Comentarios

  1. Quetzal Cuántico dice:

    VIVA LA VERDADERA AMÉRICA =D

  2. Gonzalo dice:

    Muy buen artículo.
    Muy bien explicado lo de la inversión, pero habría que tomar en cuenta la inversión que sucede en el ojo, y luego en el cerebro, de la imagen a la idea, de la luz a la mente y de la mente al recuerdo.

    Parece claro que la Naturaleza no compite, sin embargo la vida sí lo hace, es la forma en que evoluciona (sino no existirían diferentes especies), el problema de fondo es que somos una especia que “se come” a sí misma, no sabemos valorar lo que vemos.

    Está buena la comparación de las redes del corazón y las conexiones de internet, pero no creo que la metáfora de Google sea muy apropiada, recordar que hay una cantidad enorme de sitios que no está indexados al “buscador” y sin embargo son internet. Es como la analogía del iceberg: ego (sitios indexados) sombra (internet profundo) universo (todo el conjunto).

    ¿Somos la Matrix o hay algo más?
    ¿Somos lo reflejado, el reflejo y el espejo?

  3. :) dice:

    algo bueno al fin, ya no dejen escribir al tal aleph de pourtales

    • jargt dice:

      decir que la naturaleza solo comparte es querer tapar el sol con un dedo.

      algo que se nos fue de las manos y que en mi opinión la naturaleza es muy recelosa es con un control de población, pero claro son otras reglas y por mas justas/injustas que nos parezcan es como se desarrollo para que pudiera a ver una variedad increíble y con el tiempo selección, no es competencia aunque parezca…

      desde pequeños en la escuela nos enseñan una forma de pensar y esta es: la competencia aunque yo lo veo mas como guerra y esto ha de venir de la gente que cree que pegarle a un niño o educarle estrictamente funciona y es la única manera

      también de alguna manera el mexicano es un cantinfleador por excelencia.

  4. Adal Ramones dice:

    Estoy absolutamente en desacuerdo

    No es cierto! está chingón… un artículo muy sustancioso

    saludos!



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