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"El Pene y el Zipper": divertida historia gráfica sobre las complicaciones infantiles

Por: pijamasurf - 10/18/2012

Este pequeño pero ilustrativo cuento narra los difíciles momentos a los que la madre de un niño se enfrenta cuando este, por accidente, atora su pene en el cierre del mameluco. El texto original es de Beth Woolsey del libro Five Kids is a Lot of Kids y las ilustraciones son de Amber Dusick.

La literatura infantil quizá ya no tenga como única finalidad ser la vía entre la educación y la diversión. Más allá de la inocencia que un cuento de este tipo pueda denotar, las modificaciones que el tiempo trae consigo han logrado que esta literatura pueda también ser el vehículo que exprese las vivencias de las personas en su papel de padres. Como si fuese escrito por un niño, "Zipper Penis" muestra cómo una madre tiene que ceder a las exigencias s de su hijo gracias a circunstancias que este aún no puede entender. Para las personas de sexo masculino, las peripecias del joven Cai resultarán entrañables, ya sea por haberlas vividas en experiencia propia o por haberlas zanjeado: siempre estuvo latente esa mordida del metal.

Estaba a la mitad de las escaleras, con un niño de tres años al lado, cuando los gritos de otro niño de tres años comenzaron.

 Inmediatamente supe la causa.

 Segundos antes, Cai había bajado el zipper de su mameluco, pero para bajar tenía que ponérselo de nuevo, por lo que subió el zipper.

 ¿Se imaginan hacia dónde va esto? ¿Verdad?

 ¡Mamá, Mamá, mamá, mamá!

 ¡Espera!

 ¡Ven!

 ¡¡¡El ziiiiii!!!!

 Y lo que debió haber terminado en iipppp, fue interrumpido y terminado con gritos de dolor.

 Yo estaba corriendo por las escaleras cuando mis ojos comprobaron lo que mis oídos ya sabían.

 Cai había comprimido un pedazo de su pene en el zipper de su mameluco.

 Así que hice lo que cualquier madre razonable hubiera hecho: bajar el zipper.

La lesión no era tan grave. Honestamente. Solo una pequeña llaga roja.

Pero Cai estaba confundido, desconcertado y ofendido en nombre de su pene.

En situaciones similares, algunos padres ofrecerían una galleta o una golosina. Esto distrae al niño, corta el llanto, y lo tranquiliza. Pero, en realidad, no quise utilizar este recurso.

Con Cai, ceñido en mi regazo me senté en el escalón más alto y lo mecí y él comenzó a llorar.

 ¡Mi pene no está bien!, decía Cai sollozando! ¡Mi pene no está bien!

Pasamos los próximos minutos con el llanto retumbando por toda la casa. Finalmente bajamos al sofá. El hermano gemelo de Cai se acercó como muestra de consuelo.

Finalmente, media hora después, Cai fue capaz de hablar.

Y justo cuando yo pensaba que la situación estaba mejorando...

[Cai pide un beso sanador] ¿Cómo le explicas a un niño de 3 años que los poderes mágicos de los besos de mamá tienen restricciones?

 Así que opté por la galleta.

También en Pijama Surf: La cruel fabulación de los "cuentos infantiles" alemanes

[Huffington Post]

El Kopi Luwak: café gourmet hecho del excremento de rara especie de mamífero

Por: pijamasurf - 10/18/2012

El llamado café civeta, o Kopi Luwak, como lo indica su nombre en indonesio, es una manjar líquido que sucumbe ante la excentricidad, ya que proviene del excremento de una especie de mamífero típico de la región.

Dentro de la variedad de cafés gourmet que existen, resalta uno por su sabor ligero y natural, pero más allá de sus notas aromáticas, lo hace por su origen, ya que sus granos son recolectados y seleccionados cuidadosamente de entre las heces de un mamífero típico de Indonesia, el civeta.

Por $60 dólares podrás adquirir 4 onzas del fino grano y en algunas cafeterías el precio de una taza llega a costar, por lo menos, $10 dólares que, en comparación a lo que cuesta el kilo de té de excremento de oso panda —$80 mil dólares—, resulta una ganga.

De acuerdo a varios testimonios de personas que han tenido la fortuna de probarlo, comentan que su sabor es similar al té pero con un sabor terroso y vegetal.

El grano proviene de las semillas de cerezas que el civeta ingiere y, sin digerir y ligeramente fermentado, posteriormente defeca.

Los conocedores dicen que independientemente del curioso proceso de fermentación, el sabor tiende a ser suave y menos ácido que cualquier otro café que no tenga tan peculiar procedencia, aunque, en realidad, es caro por su extrañeza mas no por su exquisito sabor que, a decir verdad, también contiene notas almibaradas.

De acuerdo al experto y certificador del Kopi Luwak, Massimo Marcone, los granos defecados por el animal contienen menos bacterias que los granos de café colombiano. Esto se debe a que el proceso de recolección y lavado del Kopi Lwak se hace con cuidado y esmero.

Aunque este tipo de alimentos parezcan extraños, en distintas latitudes del mundo los pobladores alimentan a los animales con el fin de consumir ciertos contenidos de su excremento o al propio animal, como el jamón de bellota o el Kobe, carne de res criada y alimentada bajo estrictas normas de calidad.  

[Npr]