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Disparar a muerte contra un policía en caso de cateo ilegal ya está permitido en Indiana

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/14/2012

El gobernador de Indiana acaba de aprobar cambios a la legislación local para que que cualquier ciudadano pueda defender con arma de fuego su propiedad, incluso contra policías y servidores públicos que realicen cateos ilegales.

Mitch Daniels, gobernador republicano de Indiana, al noroeste de Estados Unidos, acaba de aprobar cambios a la legislación local para que cualquier persona pueda disparar a muerte contra un servidor público —policías incluidos— en caso de una “intrusión legal” a su casa.

Quienes propusieron estos cambios —que afectan la Segunda y la Cuarta Enmiendas, las que se refieren a la posesión de armas de fuego y la seguridad contra cateos ilegales, respectivamente— celebraron la decisión de Daniels, asegurando que esta se traducirá en una mayor protección contra el abuso de autoridad de los servidores públicos.

Así, con la llamada “Doctrina del Catillo”, las “personas tienen el derecho de defenderse a sí mismas y a otras del daño físico y el crimen”, además de que “la policía del Estado tiene que reconocer el carácter único del hogar de un ciudadano y asegurar que el ciudadano se sienta seguro en su propio hogar contra intrusiones ilegales de cualquier individuo o servidor público”.

Y si bien hay críticos que censuran la medida, esta se pliega totalmente a uno de los rasgos más característicos de la cultura estadounidense: la defensa a ultranza de la propiedad privada. La polémica Asociación Nacional del Rifle, por ejemplo, cabildeó entre los legisladores para conseguir la aprobación de los cambios.

[RT]

Entre la nostalgia y la modernidad de Kilamba: la nueva ciudad fantasma en África (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/14/2012

Como si se tratase de un broma de mal gusto, en Angola, en la ciudad de Kilamba, se ofrecen apartamentos por precios muy elevados en zonas semivacías donde escasea la comida y la gente.

Algunos experimentos sociales resultan novedosos para la población mundial; otros, simplemente, un desastre. Éste es el caso de Kilamba, una ciudad fantasma localizada a 30 kilómetros de Luanda, la capital angoleña construida por una empresa china llamada China International Trust and Investment Corporation.

Kilamba es una ciudad de 5 mil hectáreas de extensión total que se considera uno de los proyectos más ambiciosos en el continente africano. Sin embargo, todo resultó ser un engaño que terminó en una ciudad semivacía con toques nostálgicos llenos de tristeza. Los precios elevados de las bienes resultan inalcanzables para la población africana de la zona que, generalmente, subsiste con $2 dólares al día.

La publicidad de Kilamba es un timo: en ella se muestra a gente feliz, a familias conviviendo sanamente en un entorno pacífico y confortable, pero la realidad es diametralmente opuesta a estas escenas. Los supuestos habitantes son sólo actores.

Las postales de Kilamba se repiten por toda la ciudad: miles de apartamentos vacíos, algún auto que circula esporádicamente, los vacíos y enormes caminos de asfalto, el hormigón pálido en el que se refleja la soledad de la ciudad. Así es Kilamba.

Sólo existe un lugar para comprar comida, un pequeño supermercado que, debido a la lejanía del lugar, esta desabastecido constantemente. 

La infancia, paradójicamente, al menos para Sebastiao Antonio, un joven de 17 que asiste a la única escuela de Kilamba, asegura que es el lugar ideal para jugar futbol y baloncesto, ya que, a comparación de Luanda, es mucho más tranquila y menos violenta. Aunque asegura que jamás se mudaría a Kilamba por la falta de empleo que impera en la ciudad fantasma. 

Lo mismo sucede con Jack Francisco, quien recientemente comenzó a trabajar barriendo las calles de la ciudad, pero que, debido a los altos costos de manutención, le es imposible vivir en ella. Aun así, asegura que es un lugar seguro y tranquilo.

Un piso en Kilamba oscila entre los 120 mil y 200 mil dólares. Un precio imposible para la mayor parte de los habitantes de Angola. Pero quizá éste no sea el principal problema, lo es el difícil acceso a un crédito hipotecario. 

Un fenómeno que sucede en Dubái, sucede aquí. El contraste entre la población es notablemente marcado. Por una parte están los ricos que pueden costear el estilo de vida Kilambés, mientras el otro sector poblacional sólo trae unos centavos en la bolsa.

Así es Angola, así es Kilamba, así es el contraste social en esta región africana que bien podría ser escenario de un video juego como Silent hill o Resident Evil.

[BBC]