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El océano luminoso de Encélado, la luna de Saturno que podría albergar vida extraterrestre

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/05/2012

El océano global que parece existir en la superficie de Encélado podría ser el hervidero de vida extraterrestre, según nuevos descubrimientos de la NASA

Nuestro sistema solar nos tiene reservadas múltiples maravillas aún ignotas. Muchas de ellas seguramente estarán en los cientos de lunas que existen orbitando alrededor de los grandes planetas del sistema. 

Encélado, una de las 66 lunas conocidas de Saturno, es sin duda uno de los grandes candidatos a despertar nuestro sentido de asombro cósmico. Esto es lo que sugiere la exploración de la venerable sonda Cassini que por los últimos años ha estado estudiando a Saturno, el original Señor de los Anillos. 

Encélado ha llamado la atención de los astrónomos desde hace tiempo especialmente por su deslumbrante luminosidad.  El brillo que despide un planeta --la cantidad de luz solar que refleja-- es conocido como albedo, y es determinado en gran medida por el color de la superficie de un planeta o su satélite.  Aunque pensamos que la Luna es un cuerpo celeste muy brillante, el albedo de nuestro satélite es apenas un 12%, en parte por el polvo ceniciento que la cubre. El albedo de Encélado, en cambio, llega casi a un 100%, como un espejo inmaculado.

Esto significa que su superfice está compuesta casi sólo por cristales de hielo, los cuales se regeran constantemente --esto permite una pulcrituda reflejante, por así decirlo.

Desde 2008 Cassini confirmó que las estructuras criovolcánicas (volcanes de hielo) que se encuentran en Encélado contiene agua ordinari y dióxido de carbono, monóxido de carbono, potasio y otros material orgánicos. La presión gravtiacional que ejercer las lunas hermanas de Encelado hacen que se mantenga caliente, conn depósitos de agua líquida y voclanes haciendo erupción.

Hace una semana los científicos que llevan el proyecto Cassini  descubrieron enormes fisuras en las regiones calientes de los polos que sugieren que debe de haber un gigantesco océano en Encélado, quizás incluso un océano global, algo que comparte con Europa, la luna de Júpiter.

El preciso equilibrio gravitacional en el que se encuentra Encelado en el arco interior de los anillos de Saturno y esta composición de elementos orgánicos en un océano que podría ser un caldo de cultivo, alzan la posibilidad de que vida extraterrestre exista en nuestro sistema solar:  es posible que el luminoso mar blanco de esta luna esté repleta de microorganismos y quizás, apelando más a la ciencia ficción, pueda haber una especie de conciencia global océanica organizada en una red de cristales con sus respectivos saltos evolutivos.

[Time]

Las cámaras anecoicas: ¿el único lugar sobre la Tierra donde el silencio es posible?

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/05/2012

Aunque el silencio total, como todos los absolutos, parece vedado a la percepción humana, las cámaras anecoicas están diseñadas para absorber todos los sonidos que en su interior se produzcan, reduciendo estos a un promedio de -9 decibeles.

El silencio total es, como todos los absolutos, una realidad solo accesible por medio de la imaginación. La percepción humana e incluso la estructura natural parecen tener impedidos esos estados en que un fenómeno se presenta en toda su apabullante plenitud.

En el caso del sonido existen, sin embargo, al menos un procedimiento para experimentar el verdadero silencio. Se trata de las cámaras anecoicas: habitaciones que por los materiales que recubren todas sus superficies evitan que las ondas sonoras reboten y se amplifiquen hasta la audición humana. En pocas palabras, no hay ni una pizca de eco en su interior, de ahí su nombre

Estas cámaras se utilizan sobre todo con fines de investigación, por lo cual las más conocidas se encuentran al interior de instituciones científicas. En la universidad inglesa de Salford, por ejemplo, construyeron una siguiendo el método cuasi laberíntico de insertar una habitación en otra y en otra hasta la última y más profunda, que tiene resortes como suelo. La de los Laboratorios Orfield de Minneapolis tiene como puertas de acceso dos similares a las de las bóvedas bancarias, además de piso y paredes que absorben cualquier sonido que se produzca ahí dentro. En esta cámara, por cierto, el sonido promedio ronda los -9 decibeles (realmente nada para el oído humano si se tiene en cuenta que una conversación alcanza los 60 decibeles y en una noche silenciosa se duerme a 30 decibeles).

Por último vale la pena mencionar la cámara anecoica de la Universidad de Harvard, célebre porque a inicios de los 50 la visitó el compositor estadounidense John Cage. Uniendo esta con otras experiencias, Cage compuso la que quizá sea también su obra más conocida, 4’33’’, una pieza que oscila entre el genio y el fraude pero que, se dice, nació por la imposibilidad de Cage (y de cualquiera de nosotros) por saber verdadera y empíricamente qué es el silencio absoluto. Cuando Cage salió de la cámara, dijo al ingeniero que se encontraba a cargo que dentro dos sonidos habían persistido a pesar de todo, uno agudo y uno bajo, los cuales resultaron ser su sistema nervioso y su circulación sanguínea.

Y si bien la obra de Cage nos invita a reflexionar sobre el silencio y la naturaleza de la música, su experiencia por otro lado nos hace preguntarnos, parafraseando el consabido koan, si el silencio dentro de esta cámaras existe solo cuando una persona no está ahí para verificarlo: "no tengo nada que decir y sin embargo lo estoy diciendo".

 

[boing boing]