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"La cultura está en peligro de volverse provinciana": entrevista con George Steiner

Arte

Por: Jimena O. - 03/02/2012

Ofrece George Steiner una entrevista en que recorre con agudeza y brevedad algunas de las situaciones críticas de nuestro tiempo, sobre todo en el impacto que estas tienen en el mundo de la cultura y las artes.

George Steiner es sin duda uno de los últimos herederos de lo mejor de la tradición cultural de Occidente, un hombre que se mueve con soltura y siempre con asombro por las manifestaciones más refinadas del arte, la literatura, la música e incluso de desarrollos teóricos pertenecientes a la lingüística, el psicoanálisis y otros.

Hace poco Steiner, que próximo a cumplir 83 años mantiene una vida intelectual bastante activa, ofreció una entrevista a la revista francesa Télérama en la que repasa con agudeza pero brevedad algunas de las situaciones críticas de nuestra realidad. Porque eso también hay que decirlo: a diferencia de la imagen que podemos tener del erudito encerrado en la infame torre de marfil, el hombre posee una mirada sumamente precisa sobre el mundo contemporáneo, particularmente sobre la manera en que fenómenos como la globalización o el desarrollo de la neurociencia impactan en el mundo de la cultura y las artes.

Ante la situación crítica que vive Europa, por ejemplo, Steiner piensa que el llamado Continente Viejo está “sacrificando a una generación, una generación de jóvenes que no creen en el futuro” y que han perdido la inspiración que da la esperanza, incluso si esta es ilusoria.

Curiosamente, a lo largo de la conversación el autor de Lenguaje y silencio, Tolstoi contra Dostoievski, Después de Babel y otros libros no menos sorprendentes, mostró una decepción similar sobre el estado actual del mundo, como si este se estuviera encasillando cada vez más, aislando países, grupos sociales, campos de conocimiento que antes tenían intercambios constantes. Así, de la literatura dice que ya no tenemos más “escritores como Balzac o Zola, genios de la comedia humana que podían explorar cualquier dominio”. Incluso la carencia de creadores como Proust y Joyce (al irlandés lo llama “el puente entre los dos grandes mundos del clasicismo y del caos”) son síntoma de un hundimiento del mundo. Y, por otro lado, también la ciencia se ha vuelto inescrutable, incomprensible para el común de la gente. “La cultura está en peligro de volverse provinciana”, sentencia el escritor.

En el mismo sentido, la irrupción de avanzadas tecnologías que revelan los mecanismos secretos de la experiencia y la creación estéticas le parecen un poco atemorizantes por develar el misterio que usualmente envuelve estas actividades. Al respecto Steiner cuenta la siguiente anécdota:

Nosotros no entendemos totalmente las fuentes íntimas de la creación. Por ejemplo, imagine esta escena que sucedió en Berna. Un grupo de niños están en un picnic con su maestra de escuela, quien los sienta frente a un viaducto y los observa mientras dibujan. Luego, al mirar sobre el hombro de uno de los, vio que este ¡le había puesto botas a las columnas!

Desde entonces todos los viaductos del mundo se han puesto en marcha. El nombre el niño era Paul Klee. La creación cambia todo lo que contemplamos, bastan unas líneas para que los creadores nos muestren todo lo que ya estaba ahí. ¿Cuál es el misterio que provoca la creación? Escribí Gramáticas de la creación para entenderlo. Pero, al final de mi vida, todavía no lo entiendo.

[Presseurop]